PASTORES PROTESTANTES
DE REGRESO A CASA

Ud. probablemente lo conoce como el conductor del Programa de EWTN Journey Home [Viaje a Casa]. Pero la verdadera magnum opus de Marcus Grodi y su apostolado, The Coming Home Network (CHN), ocurre detrás de cámaras. A través de una vibrante red internacional de hombres y mujeres que ya recorrieron este camino o están en proceso de, CHN sirve directamente a miembros del clero protestante que están dando sus propios pasos, a menudo dolorosos, de camino a casa—la Iglesia Católica.

“Nuestro trabajo”, explica Grodi, “no consiste realmente en una evangelización. Nosotros jamás hacemos el ‘primer movimiento’ hacia cualquier ministro protestante. Son siempre ellos los primeros en llamarnos”.

“Nosotros permanecemos al lado de la gente en su camino”, dice él. “Estamos ahí para ayudarles a conseguir una transición exitosa a la Iglesia Católica”.

Con un equipo de tan solo diez personas, el ministerio de CHN se materializa a través de una red auxiliar de cientos de voluntarios. Disponible por vía telefónica o correo electrónico, ex clérigos protestantes dan su apoyo y ayuda a otros que ahora lo necesitan. Más importante aun, estos clérigos conversos cuentan con la promesa de confidencialidad a lo largo del camino. Además, CHN cuenta con un grupo de apoyo en línea para hijos adolescentes de clérigos conversos: Quo Vadis. Otro recurso, el  programa de radio Deep in Scripture [Ahondando en la escritura] que se puede escuchar por radio o Internet a través del sitio Web del apostolado, chnetwork.org) transmite a sus radioescuchas el estudio de la Biblia Católica, pero usando a menudo una buena parte de terminología y del estilo de enseñanza protestantes como una manera de facilitar una comprensión más clara.

La pasión de Grodi por este trabajo es impulsada por su propio camino de regreso a casa. Él recuerda haberse sentido emocionado por esa nueva comprensión de la verdad y no haber tenido a nadie con quién poder hablar de ello. Fue, admite él, una época muy solitaria.

Eso sucedió hace catorce años. Sin embargo, la experiencia permanece viva.

“Dentro de la familia típica de un ministro”, explica Grodi, “el hombre tiene una maestría en teología, pero su esposa no. Él es atraído de regreso a casa en la Iglesia Católica a través de la lectura y la plática, mientras que su esposa, sin contar con el mismo entrenamiento o quizá la misma inclinación, no está leyendo el mismo material. Ella no está recibiendo la misma información que él. Ella no puede tomar las mismas decisiones. ¿Y los hijos adolescentes de esa familia? Ellos no entienden esos asuntos de fe. Ellos simplemente cuestionan a su padre: ‘¿Por qué nos estás haciendo esto? ¿Por qué quieres sacarnos de nuestra iglesia tan fantástica, para llevarnos a servicios católicos, con una música terrible y sin un grupo de jóvenes?’”

Esta realidad continúa fuera de casa. A menudo, el ministro protestante está convencido de que está realizando sacramentos inválidos. ¿Qué debe hacer ahora? Su esposa quizá lo amenace con divorciarse si él continúa por el camino hacia la Iglesia Católica”. Grodi dice que, para estos hombres y mujeres, convertirse al Catolicismo a menudo es como “permanecer en prisión por años. Algunos de ellos no pueden crecer en la fe a causa de las amenazas del cónyuge o de la familia y sus amigos no quieren tener nada con ellos”. Un converso que se puso en contacto con la Red de Coming Home era misionero en África. “Él tenía miedo”, recuerda Grodi, “porque si admitía que se sentía atraído a ingresar en la Iglesia Católica, sabía que podía ser abandonado ahí mismo, en África, y sin la posibilidad de volver a casa”.

CHN inició como un sencillo boletín de la red que era enviado a una lista de treinta personas en 1993. Rápidamente se convirtió en toda una vocación en regla.

Hoy, Grodi afirma que recibe hasta cinco llamadas a la semana de clérigos necesitados de apoyo. Hace tiempo solían ser anglicanos y luteranos, mientras que actualmente los clérigos conversos provienen de más de cien denominaciones diferentes. De las seiscientas y pico de personas con las que CHN trabaja hoy en día, la mitad ya ha ingresado a la Iglesia. “Esto representa tan solo a los clérigos, diáconos o mayores”, recuerda Grodi. “Con ellos viene una esposa e hijos adolescentes ... y un montón de problemas. Por eso estamos aquí. Estamos aquí para ayudarles en el camino de regreso a casa”.

Para mayor información, dirigirse a Coming Home Network International: www.chnetwork.org; 800-664-5110; helpers@chnetwork.org.

(Tomado y traducido de EnvoyMagazine, no. 8.2)

 
 

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