Desaliento
Perlas del P. Pío (Meditaciones)
En las caídas no pierdas el coraje, reanímate para una nueva
confianza y una más profunda humildad. Descorazonarse e impacientarse
después de la caída es un artilugio del enemigo , es abandonar
las armas, es darse por vencido. No des marcha atrás y mucho menos te
detengas en la subida del calvario de la vida.
Apenas observamos que caemos en el desaliento, reavivemos nuestra fe y abandonémonos
en brazos del Divino Padre, que está listo para recibirnos.