Las Bienaventuranzas
Las Bienaventuranzas o beatitudes, expresan cómo debe ser la vida
del cristiano, dónde está su verdadera realización y cómo logrará
obtener no sólo la felicidad, sino la vida eterna. No en vano las
bienaventuranzas han sido llamadas "El compendio del Plan de Dios
para el Hombre". "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de
ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados. Bienaventurados los mansos porque
ellos poseern la tierra. Bienaventurados los hambrientos y sedientos
de Santidad, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los
misericordiosos, porque ellos conseguirán la misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán
llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos a causa de
la santidad, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados ustedes cuando los maldijeren y persiguieren y
dijeren, mintiendo, todo mal contra ustedes por mi causa. Alégrense,
porque la recompensa de ustedes será grande en los cielos". (Mt
5,3-12).