Biblia y Tradición

En estos tiempos, vemos cómo la Doctrina de la Iglesia es continuamente atacada. El propósito de tales ataques no es un intento de buscar la verdad, sino una forma de poner en duda la veracidad de la Iglesia Católica.

Examinemos varios puntos que son atacados y la respuesta adecuada que todo católico debiera conocer y que a menudo ignora, volviendo actual esta sentencia: "Mi pueblo perece por falta de conocimiento" (Oseas 4,6)

1.) ¿Por qué los católicos tienen la Biblia y la Tradición? ¿No es la Biblia la única fuente de verdad?

La Biblia es fuente de verdad e inspiración de Dios mismo, pero no es la única fuente de verdad en la revelación. Nosotros no somos un pueblo sujeto a un libro, como los hebreos y los musulmanes. Los cristianos somos el "Pueblo de la Palabra Viva", esta palabra se encuentra en la tradición oral y en la Palabra escrita que es la Biblia.

La Biblia misma se refiere a la Tradición que no es otra cosa que las enseñanzas de los Apóstoles transmitidas a sus sucesores:

"Y tú, hijo mio, hazte fuerte con la gracia de Jesucristo. Lo que has oido de mí en presencia de muchos testigos, confíalo a hombres fieles, que a su vez sean aptos para enseñar a otros." (Timoteo 2,1-2)

En este pasaje vemos que Pablo no dice "lo que te he escrito", sino "lo que has oido" y pide además a Timoteo que éste lo transmita a su vez a otros que sean capaces de seguirlo enseñando a otros. En esto consiste la auténtica tradición.

2.) Pero en el Antiguo Testamento, los hebreos no tuvieron una tradiciónsino sólo la Biblia.

Falso, en la Epístola de Judas, versículo 9, se habla del Arcángel Miguel disputándose el cuerpo de Moisés con el diablo. Este hecho no está registrado en el Antiguo Testamento, sin embargado, el apóstol lo menciona como cierto. ¿De dónde sacó San Judas Tadeo esta información que ha pasado a ser parte del Nuevo Testamento? Pues sólo puede ser la tradición judía. También en Josué 10, 13 se hace referencia a lo que dice el "Libro del Justo". ¿Dónde está este libro que el escritor cita con palabra inspirada? Pues aunque éste no aparece en los cánones de la Biblia, evidentemente formaba parte de la tradición judía.

3.) Todo lo que Jesús hizo está en los Evangelios.

Si leemos el Evangelio de San Juan, Capítulo 21,25, ahí se dice: "Muchas otras cosas hizo Jesús, que, si escribieramos una por una, creo que este mundo no podría contener los libros."

También en Juan 14,26, Jesús dice:

"... pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, hará que recuerden lo que yo les he enseñado y les expliacrá todo."

Así pues, es Espíritu Santo enseñaría todas las cosas a la nueva Iglesia después de Pentecostés, cosas que en ese momento los apóstoles no podían entender. Más tarde, se cumpliría lo profetizado, cuando todos los creyentes estaban reunidos y recibieron la efusión del Espíritu que hoy conocemos como Pentecostés (cf. Hechos 2, 1-4). La Iglesia primitiva, partiendo de la verdad "Jesús es el Señor", fue elaborando la nueva teología bajo la unción y la acción del Espíritu Santo, de concilio en concilio.

4.) ¿Está la Iglesia bajo la autoridad de las Escrituras?

Dice San Pablo en 1 Timoteo 3,15: "La iglesia es pilar y base de la verdad."

Atención: San Pablo dice la Iglesia, no la Escritura y así fue como en el año 397 D.C., en el Concilio de Cartago, la Iglesia definió cuáles libros eran inspirados y cuáles no y así formó lo que hoy conocemos Nuevo Testamento.

Debemos saber que como los escritores evangélicos no pudieron defenderse así mismos ni Jesús dejó una lista de ellos, fue la autoridad de la Iglesia quien definió la validez de sus escritos como inspirados por el Espíritu Santo.

Dudar de la Iglesia es entonces poner en tela de juicio las Escrituras definitivas por ella y que la Iglesia custodia bajo su Magisterio. El mandato de Jesús fue predicar la buena nueva, no escribir un libro. De hecho, de doce apóstoles sólo tres escribieron, nueve se dedicaron a predicarlo. No somos un pueblo bajo la Ley, somos un pueblo redimido, estamos sujetos a la Palabra Viva de Dios que ha sido recibida por la Tradición y también escrita.

Frank Morera

 
 
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