¿Es cualquier Iglesia buena?

En Mateo 24, 5, Jesús anunció que en los últimos tiempos habría gran cantidad de falsos profetas. Muchas personas afirman que todas las iglesias son buenas, analicemos varios puntos.

1.- Cristo fundó una sola Iglesia

En Mateo 16, Jesús deja bien claro que El fundó una Igleisa. El no quería un grupo de hombres vagando solos por el mundo como ovejas sin pastor. El también nos enseñó a orar y decir "Padre nuestro" y no Padre mio.

2.- Para entender a la Iglesia hoy, tenemos que conocer la historia del pueblo de Israel del cual somos una prolongación.

Dios es un Dios de orden. En el desierto, Dios mismo dijo: "Cuando llegues a la tierra que te voy a dar, adorarás en un solo lugar y no harás lo que cada cual quiere, como ahora en el desierto" (Deuteronomio 12,8).

Dios es un Dios de unidad. En Deuteronomio 6, 4, El mismo afirma que hay un solo Dios.

Dios eligió a un solo pueblo. En Exodo 6, 7 y en Salmo 105, 10, el Señor deja bien claro que entre todos los pueblos de la tierra, El escogió a uno solo.

Dios dio una sola ley. En Deuteronomio 12, 1, Israel se rigio por una sola ley que se guardaba en el arca de la alianza y era interpretada de una sola forma.

Dios mandó construir un solo Altar (cf. Deuteronomio 12. 4-8) Todo aquel que quisiera adorar o hacer ofrendas tenía que subir al altar de Jerusalén; estaba prohibido dar culto en diferentes lugares, para evitar la división.

Dios nos instauró un solo Sacerdocio (cf. Números 17, 24-26). Sólo los descendientes de Aarón, esto es, la familia sacerdotal, podían oficiar ante el Señor. Para ser sacerdote, una de las condiciones era ser descendiente y probar su pertenencia a la familia de Aarón. No cualquiera podía hacerse Sacerdote.

De todas las Tribus, una sola recibió la promesa de orden, mando y permanencia. En Génesis 49, 10, Jacob, moribundo, trasmite la promesa a Judá de que poseería el mando hasta que llegara Aquel a quien le pertenecía realmente. Así pues, de las doce Tribus una sola tenía la seguridad de presenciar la llegada del Mesías, las otras once serían también acreedoras a la promesa mientras se mantuvieran unidad a Judá, perdieron la promesa y desaparecieron de la historia (cf. 2 Reyes 17, 6-10). Jesús eligió a doce apóstoles para comenzar Su Iglesia, tal como Dios eligió a doce tribus para comenzar el pueblo de Israel. También Jesús, al igual que Jacob, le dio la promesa a un solo Apóstol -PEDRO (cf. Mateo 16, 18-20). En consecuencia, mientras la iglesia se mantenga unida alrededor del Sucesor de Pedro, será poseedora de la promesa, tal como Israel debía permanecer unido a los sucesores de Judá. Toda Iglesia que predica el Evangelio, hace la obra de Jesús que pidió que fuéramos uno (cf. Juan 17, 20-22).

¿Cómo sabemos cuál es la iglesia que fundó Jesús?

Cuando le preguntaron eso mismo a Irineo, Obispo de Lyon, él respondió: "Pedro organizó la Iglesia de Roma, él nombró a Lino, Lino fue sucedido por otros en la misma forma hasta el duodécimo Obispo de Roma que es Eleuterio" (175-189 D.C.). Esto garantiza la pureza de la enseñnza apostólica encomendada a la iglesia.

Sólo la comunión con la fe de la Iglesia de Roma, pastoreada por el Sucesor de Pedro, nos mantiene en la verdadera Iglesia y en la voluntad de Jesús.

¿Ha cometido errores la igleisa?

La Iglesia, como institución humana ha cometido errores, pero eso no anula la promesa de Jesús a Pedro. Israel también cometió errores -idolatría, olvido de la Palabra de Dios, rebeldía, etc.- pero nunca dejó de ser el pueblo elegido por Dios. La Iglesia, como Israel, a pesar de sus pecados nunca es abandonada por el Dios siempre fiel. La solución de los Israelitas no fue abandonar al Israel rebelde, porque esto les traería desgracias; en vez de ello, surgieron profetas que se empeñaron en corregir al pueblo de Dios. Si tu familia está en un error, la solución no sería comenzar una nueva familia, sino trabajar por mejorar la que Dios te ha dado y que es insustituible.

Como nota curiosa diremos que la Igleisa puede haberse equivocado en cuestiones geográficas, económicas, en procedimentos civiles; pero nunca, ni aún en los peores tiemopos, se ha equivocado en materia de la fe y la moral.

En tiempos de tanta confusión, no te dejes influenciar. Jesús anunció que vendrían falsos profetas para confundir aun a los creyentes, si fuera posible (cf. Marcos 13, 22).

Esto, por supuesto, no se aplica a la Iglesia que fundó Jesús hace 2000 años. Por tanto, desconfía de los que vengan con una solución o una iglesia nueva. Recuerda el consejo del mismop Jesús: "No los sigáis" (Lucas 21, 8).

Frank Morera

 
 
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