Nadie sabe ni el día ni la hora

La Iglesia  basada en la Palabra de Dios y en testimonios históricos, nos dice sabiamente sobre lo que sucede a cada hombre al morir. De esta manera, cada persona podrá estar mas preparada para nuestro encuentro con Jesucristo nuestro Señor y porque a veces algunos católicos, incluyendo algunos teólogos, no creen lo que enseña el magisterio de la Iglesia. Animo y bendiciones.

Juicio personal a morir

1022  Cada hombre, después de morir, recibe en su alma inmortal su retribución eterna en un juicio particular que refiere su vida a Cristo, bien a través de una purificación, bien para entrar inmediatamente en la bienaventuranza del cielo, bien para condenarse inmediatamente para siempre. Heb. 9,27; Lc. 23,43; 1 Cor. 3,13-15

Juicio universal

678  Siguiendo a los profetas (Cf. Dn. 7, 10; Joel 3, 4; Ml. 3,19) y a Juan Bautista (cf. Mt. 3, 7-12), Jesús anunció en su predicación el Juicio del último Día. Entonces, se pondrán a la luz la conducta de cada uno (cf. M.c 12, 38-40) y el secreto de los corazones (cf. Lc. 12, 1-3; Jn. 3, 20-21; Rm. 2, 16; 1 Co. 4, 5). Entonces será condenada la incredulidad culpable que ha tenido en nada la gracia ofrecida por Dios (Cf. Mt. 11, 20-24; 12, 41-42). La  actitud con respecto al prójimo revelará la acogida o el rechazo de la gracia y del amor divino (cf. Mt. 5, 22; 7, 1-5). Jesús dirá en el último día: "Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis" (Mt. 25, 40)

Oración

"Dios de la misericordia. Te amo y te pido me concedas la gracia de vivir con alegría esperando el bendito momento de ponerme en tus manos para mi juicio. Confío en tu misericordia para que me mueva el amor y no el temor, el desear cumplir día a día tus mandamientos. Concédeme el coraje para vivir como un autentico cristiano para llegado el momento presentarme ante ti con las manos llenas  de frutos como la Bendita Virgen María."

El Cielo

1023  Los que mueren en la gracia y la amistad de Dios y están perfectamente purificados, viven para siempre con Cristo. Son para siempre semejantes a Dios, porque lo ven "tal cual es" (1 Jn. 3, 2), cara a cara (cf. 1 Co. 13, 12; Ap. 22, 4)…1024  Esta vida perfecta con la Santísima Trinidad, esta comunión de vida y de amor con Ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama "el cielo". El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha. 1025  Vivir en el cielo es "estar con Cristo" (cf. Jn. 14, 3; Flp. 1, 23; 1 Ts. 4,17). Los elegidos viven "en El", aún más, tienen allí, o mejor, encuentran allí su verdadera identidad, su propio nombre (Cf. Ap. 2, 17)

Oración

"Cristo bendito. ¡Que hermoso será el poder estar unido a ti en plenitud por toda la eternidad. Nuestro nombre esta escrito en el libro de la vida y te suplicamos que por tu obra salvadora y nuestra respuesta en fe y obediencia podamos perseverar hasta el fin para gozar por siempre de tu gloria! Amen

El purgatorio

1030 Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de la muerte una purificación( 1 Cor 3, 13-15), a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo(Ap 21,27).

1031 La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos, que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al purgatorio sobre todo en los concilios de Florencia [1439] y de Trento [1563]. La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura -por ejemplo, 1 Corintios 3,15; 1 Pedro 1,7-, habla de un fuego purificador:
"Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquél que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado en este siglo, ni en el futuro (Mt 12,31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro" (San Gregorio Magno [+604]).

Oración

Señor Jesus. Te amamos, pero también a veces te fallamos, pues no hacemos el bien que queremos sino el mal que no queremos hacer. Por eso, hoy te ruego por las benditas almas del purgatorio y por mí, para que al final del camino, si he de pasar por esta purificación, pueda pronto poder gozar de la plenitud de tu Reino en compañía de todos los santos y en especial de tu Santísima Madre: La Virgen Maria. Amen

El Infierno

1033  Salvo que elijamos libremente amarle no podemos estar unidos con Dios. Pero no podemos amar a Dios si pecamos gravemente contra El, contra nuestro prójimo o contra nosotros mismos: "Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él" (1 Jn.3, 15). Nuestro Señor nos advierte que estaremos separados de El si no omitimos socorrer las necesidades graves de los pobres y de los pequeños que son sus hermanos (Cf. Mt. 25, 31-46). Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de El para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra "infierno".

1034  Jesús habla con frecuencia de la "gehenna" y del "fuego que nunca se apaga" (Cf. Mt 5,22.29; 13,42.50; Mc 9,43-48) reservado a los que, hasta el fin de su vida rehúsan creer y convertirse, y donde se puede perder a la vez el alma y el cuerpo (Cf. Mt 10, 28). y que pronunciará la condenación:" ¡Alejaos de Mí malditos al fuego eterno!" (Mt 25, 41).
1036  Las afirmaciones de la Escritura y las enseñanzas de la Iglesia a propósito del infierno son un llamamiento a la responsabilidad con la que el hombre debe usar de su libertad en relación con su destino eterno. Constituyen al mismo tiempo un llamamiento apremiante a la conversión: "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la puerta y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y pocos son los que la encuentran" (Mt. 7, 13-14)

Como no sabemos ni el día ni la hora, es necesario, según el consejo del Señor, estar continuamente en vela. Así, terminada la única carrera que es nuestra vida en la tierra, mereceremos entrar con él en la boda y ser contados entre los santos y no nos mandarán ir, como siervos malos y perezosos, al fuego eterno, a las tinieblas exteriores, donde “habrá llanto y rechinar de dientes”.

Oración

"Líbrame santo Dios del fuego eterno destinado para el Diablo y sus seguidores. Que nunca me avergüence de ti, ni reniegue de tu amor. Que nunca te rechace ni desprecie, pues es mi deseo Señor, el no vivir nunca alejado de ti sufriendo eternamente sino el vivir en comunión perfecta contigo por siempre en tu corazón.

Estar siempre preparados

Así que mi querido hermano(a), esto es lo que hemos creído desde siempre, y como nadie sabe el día y la hora (Mt. 24,36) Hay que estar cada día preparados y siempre alertas para nuestro encuentro con Cristo a la hora de la muerte (Heb. 9,27),

Artículo cortesía de Martín Zavala Misioneros de la Palabra de Dios.
  Tomado del boletín “Católico difunde tu Fe” de los “MISIONEROS DE LA PALABRA DE DIOS”
www.defiendetufe.com y www.defiendetufe.org

 
 
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