Siéntanse Orgullosos de ser Católicos
¿Por qué los periódicos llevan a cabo una “vendetta” contra una de las instituciones más importantes que tenemos hoy en los Estados Unidos? Esto es, la Iglesia Católica. ¿Sabían ustedes – que la Iglesia Católica educa diariamente a 2.6 millones de estudiantes, lo que le cuesta a tu Iglesia 10 billones de dólares y por otro lado, ahorra a los contribuyentes norteamericanos 18 billones de dólares? Sus graduados continúan sus estudios a una tasa de 92%, todo a cargo de ustedes. Para el resto de los norteamericanos esto es gratuito. La Iglesia cuenta con 230 colegios y universidades en los Estados Unidos, con una matrícula de 700,000 estudiantes. La Iglesia Católica posee un sistema hospitalario sin fines de lucro de 637 hospitales, lo cual aporta tratamiento hospitalario para una de cada 5 personas – no sólo católicas – en los Estados Unidos hoy.
Pero la prensa es vengativa y trata de denigrar de cualquier forma a la Iglesia Católica en este país. Han culpado a la Iglesia Católica de la enfermedad de la pedofilia, lo cual es tan irresponsable como culpar del adulterio a la institución del matrimonio. Permítanme darles algunas cifras que ustedes, como católicos, debieran saber y recordar.
Nota del Florida Center for Peace : “Omitimos con toda intención, por respeto a otras iglesias y sectas, estadísticas sobre problemas sexuales que han tenido sus clérigos, datos que reflejan porcentajes muchísimo mayores que los que ha tenido la Iglesia Católica.” Éste no es un Problema Católico. (Casos de sacerdotes católicos 1.7%. Clérigos de otras iglesias varía el porcentaje entre el 12% al 41.8%)
Un estudio sobre los sacerdotes norteamericanos mostró que la mayoría de ellos son felices en su sacerdocio y lo consideran aun mejor de lo que habían esperado, y que la mayoría, si les dieran a elegir, volvería a escoger el sacerdocio nuevamente a pesar de toda esa detestable campaña de relaciones públicas que le han recetado a la Iglesia últimamente.
La Iglesia Católica está sangrando por heridas auto infligidas. La agonía que los católicos han sentido y sufrido no es necesariamente por culpa de la Iglesia. Ustedes han sido lastimados por un pequeño número de sacerdotes descarriados, que probablemente, hoy por hoy ya han sido totalmente arrancados como la cizaña.
Caminen, por tanto, con los hombros erguidos y con la frente muy en alto. Siéntanse orgullosos de ser miembros de la agencia no gubernamental más importante de los Estados Unidos. Y recuerden lo que dijo Jeremías: “Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos, cuál es el camino bueno, y andad por él, y encontraréis sosiego para vuestras almas” [Jr 6,16]. Siéntanse orgullosos de dar testimonio de su fe con orgullo y reverencia y aprendan lo que su Iglesia hace por todas las demás religiones. Siéntanse orgullosos de ser católicos.