Sabes como responder cuando alguien dice que:
Los católicos violan el primer mandamiento de Dios al adorar a María

Virtualmente, todos los cristianos estarían de acuerdo en que la Iglesia Católica es única en cuanto al grado de honor que confiere a María, la Madre de Dios. (Sólo la Iglesia Ortodoxa le concede un estatus de similar importancia).

De hecho, muchos protestantes acusan a los católicos de "adorar" a María. Esto, afirman, viola el Primer Mandamiento, en el que Dios nos dice que no debemos adorar a otros dioses sino a El (cf. Exodo 20,3). Aún más, "porque Dios es único, como único es también el mediador entre Dios y los hombres: un hombre, Jesucristo" (1 Timoteo 2,5).

Por tanto, argumentan los protestantes, los católicos están equivocados al tratar a María como una mediadora más entre ellos y Dios.

Respuesta Católica:

La Iglesia Católica siempre ha enseñado que sólo Dios -Padre, Hijo y Espíritu Santo- es digno de nuestra adoración. María confirmó que ella misma era una simple criatura necesitada de un salvador (cf. Lucas 1,47).

Sin embargo, Dios eligió a María para el más elevado honor imaginable: ser la Madre de Su Hijo. Cuando nosotros honramos a María, simplemente seguimos (aunque en grado mucho menor) el ejemplo de Dios. Aún más, si Dios quiere que honremos a nuestra madre en la tierra (cf. Exodo 20,12), seguramente desea que honremos también a Su Madre (y María justamente puede ser llamada Madre de Dios porque Jesús es verdaderamente divino además de ser verdaderamente humano).

María ciertamente no reemplaza a Jesús como nuestro mediador ante Dios.Con todo, Cristo se complace en honrar a Su Madre haciéndola partícipe de Su obra de redención. Jesús estuvo sujeto a María durante Su vida terrena (cf. Lucas 2,51) y ella intercedió ante El por quienes tenían alguna necesidad (cf. Juan 2,3-5). Si la oración de una persona justa es tan poderosa (cf. Santiago 5,16), la intercesión de María por nosotros es particularmente efectiva, porque Dios le ha concedido Su favor (cf. Lucas 1,28). En efecto, la oración católica más común en honor de María, el Ave María, es muy bíblica, porque cita directamente las palabras que el ángel Gabriel le dirigió (cf. Lucas 1,28ss), junto con la petición de que ruegue por nosotros-lo cual coincide con el mandato bíblico de interceder unos por otros (cf. 1 Timoteo 2,1-4). Los católicos no adoramos a María, simplemente la honramos altamente-porque es un modo de alabar y honrar a Dios que la creó.

Pasajes de la Escritura que sustentan el punto de vista católico:

Génesis 3,15 - "Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya: ella aplastará tu cabeza, pero tú sólo herirás su talón." Comentario: La serpiente, que simboliza a Satanás, tentó a Eva y a su marido Adán para que desobedecieran a Dios, introduciendo así el pecado y la muerte en el mundo. A raíz de ello, Dios anunció Su plan de salvación, en el que una nueva Eva -María- daría a luz a Aquel que destruiría para siempre el poder de Satanás. (Que Satanás causaría un grave daño a la Iglesia a través de sus tentaciones es sugerido con la referencia de que heriría el talón; esto, sin embargo -a diferencia de aplastar la cabeza- no es una herida mortal.) María, a través de su obediencia perfecta a Dios (cf. Lucas 1,38), corrigió o reparó el acto de desobediencia de Eva.

Lucas 1,28 - "El ángel entró donde estaba María y le dijo: «Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo»." Comentario: María había hallado gracia ante Dios (cf. Lucas 1,30) y debido a su obediencia perfecta, ella preserva ese estado-que la hace, más que ninguna otra criatura, digna de nuestro mayor respeto (aunque esto, por supuesto, no iguala el culto que le debemos sólo a Dios). Porque el Señor está con ella, María es el modelo perfecto para nosotros; pidiendo su auxilio e imitando su ejemplo, también nosotros podemos hallar gracia ante los ojos de Dios.

Cantar de los Cantares 4,7 - "¡Toda hermosa eres, amada mía, y no hay defecto en ti!" Comentario: Este inspirado pasaje de la Escritura se refiere finalmente a María, porque nadie más es intachable ante los ojos de Dios. Por tanto, María es verdaderamente digna de nuestra admiración y respeto. Salmo 45,9-18 - " ..a tu derecha está la reina, adornada con joyas y oro de Ofir... Yo haré que tu nombre se recuerde por generaciones, y que los pueblos te alaben por siempre." Comentario: María es auténticamente Reina (porque Jesús nació del linaje del Rey David) y el Señor afirma aquí que ella será alabada por generaciones y por todos los pueblos y naciones.

Juan 19,26-27 - "Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo a quien tanto amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre»." Comentario: Este discípulo nos representa a todos los cristianos (y es que todos somos amados por Cristo); al darnos a María como nuestra Madre espiritual, Jesús indica Su deseo de que también nosotros la honremos.

Apocalipsis 12,1-2 - "Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Estaba encinta y las angustias del parto le arrancaban gemidos de dolor." Comentario: Muchos estudiosos concuerdan en que la mujer en este pasaje representa a la Iglesia; sin embargo, a veces es interpretado como referido a María, porque nos dice que su Hijo está destinado a "gobernar todas las naciones con cetro de hierro" (versículo 5). El nacimiento de Cristo fue, en efecto, una gran señal y Su Madre es presentada como alguien que jugará un papel importante en la redención y en la lucha contra el mal. Satanás le hace la guerra a su descendencia espiritual (cf. versículo 17). Puesto que María es una Madre amorosa, tiene sentido que busquemos su ayuda y protección en nuestras propias luchas espirituales de la vida.

Algunos Pensamientos Finales

Si bien es posible que algunos católicos en lo individual concedan demasiado énfasis al papel tan importante pero al mismo tiempo limitado de María y ello, a expensas del estatus único de Cristo como Redentor, ésa nunca ha sido la enseñanza ni la práctica de la Iglesia. Los católicos adoran a Jesús como Señor; los católicos honran a María como aquella que, por la gracia de Dios, fue digna de dar a luz al Salvador. Tal como la luna no tiene luz propia, sino simplemente refleja la luz del sol, de igual modo el esplendor de María se deriva de Dios y es por Su gracia que ella alcanzó la santidad perfecta. Una de las maneras en que alabamos a Dios es honrándolo por la belleza de Su creación (ver, por ejemplo, los Salmos 8, 104 y 148). Puesto que María es la más perfecta de todas Sus criaturas, el honor que ella recibe por medio de nuestras oraciones y devociones finalmente refleja y expresa la gloria de Dios. María es la "mujer vestida de sol" (Apocalipsis 12,1) y ella anhela ayudarnos a descubrir y experimentar la luz de la verdad de Dios.

 
 
Imprimir esta pagina