¡El que quiera entender que entienda!
¿Por qué la iglesia católica?
Mientras muchas voces callan e incluso niegan, sólo las voces del Papa y la Iglesia en general, se levantan alta y clara para defender la existencia de la verdad, la capacidad de la razón humana de conocerla – a pesar de la naturaleza herida del hombre tras el pecado original y los actuales que perjudican su conocimiento completo y perfecto – y de extraer normas comunes para temas como la libertad, la vida, la justicia, la familia y no cabe duda de que la Iglesia Católica está sometida a una serie de ataques, por grupos y personas, que pretenden desprestigiarla, por ser una de las poquísimas instituciones, que tiene la fuerza moral para combatir las corrientes de pensamiento moderno sin moral y sin Dios.
Todo el mundo quiere opinar acerca de las enseñanzas de la Iglesia católica y creen que tienen autoridad para hacerlo, y la mayor parte de las personas que lo hacen hablan sin conocimiento de causa, mostrando una ignorancia crasa sobre estos temas y en algunos casos hasta mala fe. Otros quieren imponer a la Iglesia lo que se debe de creer.
Ante el escándalo ocasionado por el Padre Alberto se hace más palpable esta situación y se traen nuevamente acusaciones, ataques y ofensas sobre hechos que pasaron hace algunos años.
¿Por qué se trae una y otra vez el caso de algunos pocos sacerdotes que no fueron fieles a la misión que les encomendó Nuestro Señor, (más de alguno acusado injustamente)? ¿Porque no se habla, en la misma medida y proporción, de cientos de miles de laicos y de los más de 133,000 sacerdotes, religiosos y religiosas que hay en los Estados Unidos que han consagrado sus vidas abnegadamente al servicio de los demás en colegios, hospitales, entidades de servicio social, cárceles, etc. Incluidos los enfermos de sida, desamparados y los pobres entre los más pobres, no importando su credo, raza o color. ¿Por qué se denigra a la Iglesia Católica y a tantos sacerdotes santos que han entregado su vida para servir a los demás? No cabe duda que este es un caso gravísimo de difamación.
El problema de la violencia sexual es un problema generalizado y según noticia publicada en El Nuevo Herald el 26 de Abril del año 2008, las violaciones y otras agresiones sexuales afectaron el año pasado, únicamente en el condado Miami Dade, a más de 100,000 personas.
¿Por qué no se dice que el mayor problema de la pedofilia se encuentra entre los mismos padres, familiares y amigos cercanos de las víctimas? ¿Por qué no se le da la misma importancia y publicidad a los actos de adulterio de los clérigos (no célibes) de otras denominaciones?
Este mismo mes un clérigo puertorriqueño (no célibe) residente en la Florida, que dirigía programas de radio y televisión, fue acusado de adulterio ¿porqué no ha trascendido?
¿Se hacen públicas las estadísticas sobre problemas sexuales con sus fieles de clérigos no célibes de otras denominaciones?
El problema de casos de sacerdotes católicos con esta clase de problemas es del 1.7% y el de otras denominaciones es mucho mayor, el porcentaje varía entre el 12% al 41.8%. Por lo que podemos ver que este no es sólo un Problema Católico o causado por el celibato.
La Iglesia Católica normalmente guarda silencio sobre casos como el del Padre Alberto, con el objeto de no avivar la polémica y hacer que el escándalo sea mayor, ya que no tiene la beligerancia y el poder de persuasión de otras religiones.
Un estudio sobre los sacerdotes norteamericanos mostró que la mayoría de ellos son felices en su sacerdocio y lo consideran aun mejor de lo que habían esperado, y que la mayoría, si les dieran a elegir, volvería a escoger el sacerdocio nuevamente a pesar de toda esa detestable campaña de relaciones públicas que le han recetado a la Iglesia últimamente.
Así mismo cabe mencionar que el número de católicos crece en todo el mundo y que no son los católicos formados y debidamente informados de su fe los que abandonan la Iglesia y pasan a otras denominaciones, si no, los que se dicen católicos y únicamente lo son de nombre.
Lo que dice la Biblia
Mateo 19. 10-12 -
La continencia voluntaria.
10 Dicen sus discípulos: “Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse.” 11 Pero él les dijo: “No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. 12 Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que fueron hechos tales por los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda.
Mateo 19. 27-29 -
Recompensa Prometida al desprendimiento
27 Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: “Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué recibiremos pues?” 28 Jesús les dijo: “Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración*, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar* a las doce tribus de Israel. 29 Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos* o campos por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna.
1 Corintios 7. 32-38
32 Yo os quisiera libres de preocupaciones.
El no casado se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor. 33El casado se preocupa de las cosas del mundo, de como agradar a su mujer. 34está por tanto dividido. La mujer no casada lo mismo que la doncella, se preocupa de las cosas del Señor*, de ser santa en el cuerpo y en el espíritu. Más la casada se preocupa de las cosas el mundo, de cómo agradar a su marido. 35 Os digo esto para vuestro bien, no para tenderos un lazo, sino para moveros a lo más digno y al trato asiduo con el Señor, sin distracciones. 36 Pero si alguno teme faltar a la conveniencia respecto de su doncella, por estar en la flor de la edad, y conviene actuar en consecuencia, haga lo que quiera; no peca, cásense. 37 Más el que ha tomado una firme decisión en su corazón, y sin presión alguna, y en pleno uso de su libertad está resuelto en su interior a respetar a su doncella, hará bien. 38 Por tanto, el que se casa con su doncella, obra bien. Y el que no se casa, obra mejor”.
1 Corintios 7. 7-9
Mi deseo sería que todos fueran como yo, mas cada cual tiene de Dios su gracia particular: unos de una manera, otros de otra”.
8 No obstante, digo a los solteros* y a las viudas: Bien les está quedarse como yo*. 9 Pero si no pueden contenerse, que se casen, mejor es casarse que abrasarse.
La Iglesia es custodio de la doctrina revelada por Nuestro Señor, en la cual están basadas sus enseñanzas y por lo tanto, no se pueden acomodar las enseñanzas a conveniencia o presión de algunos grupos. La Iglesia no juega a la política cambiando su doctrina por ganar adeptos. Lo que es blanco es blanco y lo que es negro es negro. No hay medios tonos.
Sacerdocio
En el servicio eclesial del ministro ordenado es Cristo mismo quien está presente en su Iglesia como Cabeza de su cuerpo, Pastor de su rebaño, sumo sacerdote del sacrificio redentor, maestro de la Verdad. Es lo que la Iglesia expresa al decir que el sacerdote, en virtud del sacramento del Orden, actúa “in persona Christi Capitis” (cf LC10; 28; SC 33; CD 11; PO 2,6). (Del Catecismo de la Iglesia Católica # 1548)
En toda democracia, la libre expresión es un derecho fundamental dentro de los límites de respeto para los demás, más tratándose de algo tan sagrado como es la fe que cada uno profesa, la Iglesia y la institución del sacerdocio.
Vocación y Celibato
¿Por qué no consideró el padre Alberto las alternativas que tenía para evitar el escándalo? ¿Qué es lo que pretende?
De todas maneras el que conociendo las condiciones para poder ordenarse sacerdote, considera que no podrá ser fiel a su compromiso, puede dedicarse al servicio de Nuestro Señor como diácono o laico comprometido.
El pecado más grande del Padre Alberto
Además de faltar gravemente contra el 1º y 6º Mandamiento, el mayor pecado del padre Alberto ha sido el escándalo, con las consecuencias del daño que ha hecho a la Iglesia Católica, a la Institución del Sacerdocio y a los conceptos de moralidad de muchísimas personas que justifican un acto a todas luces reñido con todo principio moral, dado que lo consideran una “Víctima del Celibato”.
¿POR QUÉ CREO EN LA IGLESIA CATOLICA?
(Tomado del artículo escrito por el Padre Jordi Rivero)
Creo en la Iglesia por el testimonio de los santos, nuestros hermanos mayores. Ellos son Evangelios vivos, ejemplos de lo que Dios hace en los que viven plenamente en la Iglesia y son alimentados con Cristo vivo a través de ella.
Creo en la Iglesia porque no me dejo llevar por los escándalos, sino por la Palabra de Dios. Es cierto que hay escándalos en la Iglesia. Ya Jesús lo advirtió. Pero también hay cientos de miles de mártires que han derramado su sangre por Cristo en cada siglo incluso en el nuestro. Millones y millones viven su fe inspirados por el Evangelio.
Sé bien que la Iglesia está formada de seres humanos pecadores. Pero Jesús quiso reunir en ella a los pecadores para hacerlos hijos de su Padre, Dios. No todos se convierten. Desde el principio algunos desde adentro le traicionan. Pero Jesús no revoca su alianza sellada con Su Sangre. Sigue siempre fiel a sus promesas. Jesús dijo: "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella." Mateo 16,18
Cada uno pone sus ojos en lo que le interesa: unos miran a los santos y ven Evangelios vivos dignos de ser imitados. Otros en cambio sólo miran los malos ejemplos para justificar el rechazo a la Iglesia.
¿Dónde pones tus ojos, en los santos o en los escándalos? Jesús nos advierte: "el que no tiene pecado, que tire la primera piedra". Por mi parte prefiero mirar a los santos, nuestros hermanos mayores, pues tengo mucho que aprender de ellos y aprecio sus ayudas. No desisto en la esperanza de llegar a ser uno de ellos por la misericordia de Dios que perdona y da la gracia.
En cada siglo los enemigos de la Iglesia anuncian su inminente desaparición. Sin embargo ella los entierra a todos. Han pasado 2000 años. Todo imperio se ha derrumbado, pero la Iglesia sigue siendo la misma madre con más de mil millones de hijos e hijas, más de 405.450 sacerdotes y más de 3.000 obispos. El número de seminaristas está aumentando y también las ordenaciones sacerdotales aumentaron en el 2004. Todavía hay muchachas que optan por la vida religiosa y aun surgen nuevas comunidades religiosas.
Hoy la Iglesia es perseguida, despreciada y difamada por todas partes. Pero su autoridad moral sigue siendo un faro de luz inextinguible que puede ser odiado pero no ignorado. La sucesión de Pedro jamás se ha roto. El Papa sigue gobernando a la Iglesia y los católicos por todo el mundo siguen unidos en comunión con él. A pesar de su ancianidad, el Papa es capaz de reunir a cientos de miles de jóvenes para escucharle enseñar la Palabra de Dios. La Santa Sede mantiene relaciones con 175 países (2002).
Todo esto sólo puede ser obra de Dios. Por eso creo y por eso no puedo dejar de anunciar la verdad a mis hermanos.