Proteger a los fieles

ARTÍCULO 12. Las diócesis/eparquías deben mantener programas de “ambientes seguros”, que el obispo diocesano/eparquial considere que estén de acuerdo con los principios morales católicos. Deben llevarse a cabo en cooperación con padres, autoridades civiles, educadores y organizaciones comunitarias para proporcionar educación y capacitación a niños, jóvenes, padres, ministros, educadores, voluntarios y demás sobre la manera de establecer y mantener un ambiente seguro para niños y jóvenes. Las diócesis/eparquías deben comunicar claramente al clero, y a todos los miembros de la comunidad, las normas de conducta para el clero y para otras personas en cargos de confianza en lo concerniente a los niños.

ARTÍCULO 13. Las diócesis/eparquías deben evaluar los antecedentes de todos los sacerdotes y diáconos, incardinados y no-incardinados, que practiquen el ministerio eclesiástico en la diócesis/eparquía, y de todo el personal remunerado así como también de todos los voluntarios diocesanos/eparquiales y parroquiales/escolares, cuyas tareas incluyan un contacto regular, no-supervisado con menores. Específicamente, deben utilizar los recursos de los organismos encargados del cumplimiento de la ley y de otros organismos comunitarios. Además, deben emplear técnicas de pre-selección y evaluación apropiadas para determinar la aptitud de los candidatos a la ordenación (cf. National Conference of Catholic Bishops, Program of Priestly Formation [Programa de formación sacerdotal], 2006, no. 39).

ARTÍCULO 14. La transferencia de clérigos que hayan cometido un acto de abuso sexual de un menor, por motivos de residencia, incluyendo la jubilación, se llevará a cabo de acuerdo con la Norma 12 de las Normas Básicas. (cf. Proposed Guidelines on the Transfer or Assignment of Clergy and Religious [Normas propuestas para la transferencia o asignación de clérigos y religiosos], adoptadas por la USCCB, la Conference of Major Superiors of Men [Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos], la Leadership Conference of Women Religious [Conferencia de Líderes de Religiosas] y el Council of Major Superiors of Women Religious [Consejo de Superioras Mayores de Religiosas] en 1993).

ARTÍCULO 15. Para asegurar la colaboración continua y el esfuerzo mutuo en la protección de niños y jóvenes por parte de los obispos y de los ordinarios religiosos, dos representantes de la Conference of Major Superiors of Men [Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos] deben servir como consultores para el Comité para la Protección de Niños y Jóvenes. A invitación de los Superiores Mayores, el Comité designará dos de sus miembros para consultar con sus homólogos en la CMSM. Los obispos diocesanos/ eparquiales y los superiores mayores de institutos clericales, o sus delegados, deben reunirse periódicamente para coordinar sus funciones respecto al tema de las imputacio-nes presentadas contra un miembro clerical de un instituto religioso que ejerza su ministerio en esa diócesis/eparquía.

ARTÍCULO 16. Dado el alcance del problema del abuso sexual de menores en nuestra sociedad, estamos dispuestos a cooperar con otras iglesias y comunidades eclesiales, con otros cuerpos religiosos, con instituciones educativas y con otras organiza-ciones interesadas en realizar investigaciones en este campo.

ARTÍCULO 17. Prometemos nuestra cooperación plena con la Visita Apostólica de nuestros seminarios diocesanos/eparquiales y de las casas religiosas de formación recomendada en la Reunión Interdicasterial con los Cardenales de Estados Unidos y con los Funcionarios de la Conferencia, en abril de 2002.

Nos comprometemos a trabajar individualmente en nuestras diócesis/eparquías y conjuntamente como Conferencia, por medio de los comités apropiados, para fortalecer nuestros programas tanto de formación sacerdotal inicial como de formación continua de sacerdotes. Con una urgencia nueva, promoveremos programas de formación humana para la castidad y el celibato dirigidos a seminaristas y sacerdotes, basados en los criterios hallados en Pastores Dabo Vobis, el Program of Priestly Formation [Programa de Formación Sacerdotal] y el Basic Plan for the Ongoing Formation of Priests [Plan Básico para la Formación Continua de Sacerdotes]. Continuaremos ayudando a los sacerdotes, diáconos y seminaristas a poner en práctica su vocación en forma fiel e integral.

Nosotros, obispos y eparcas, nos comprometemos a trabajar en unidad con nuestros hermanos sacerdotes y diáconos, para promover la reconciliación entre todos los miembros de nuestras diócesis/eparquías, especialmente con aquellos individuos que sufrieron abuso y con las comunidades que sufrieron a causa del abuso sexual de menores que tuvo lugar en su seno.

 
 
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