LA JUVENTUD NO ESTA HECHA PARA EL PLACER,
 SINO PARA EL HEROÍSMO

LA IMPORTANCIA DE FORMAR A LOS NIÑOS EN LA ORACIÓN
Y EN EL AMOR A JESÚS Y MARÍA

Testimonio de una vocación sacerdotal originada en
los Grupos de Oración de Niños, “Amigos de Jesús y María”

¿Cómo se le puede poner un valor a algo que da algo de infinito valor?  ¿Qué es lo se le pone?  Si no es infinito, es inconmensurable.

Los Amigos de Jesús y María  son precisamente algo que, como instrumento de apostolado de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana, dan la oportunidad de meter raíces profundas en la Fe, proceder con Esperanza y crecer en Amor. Esto es lo máximo en esta vida. Ser hijos de Dios es la gracia que recibimos en el bautismo, pero después, ¿quién nos convertirá en un soldado de Cristo? ¿En un Apóstol de Nuestro Señor? Ciertamente cabe a los padres. Pero hoy los padres necesitan ayuda en ayudar y ayuda para ellos mismos. Los tiempos no son fáciles, todo es hostil a la Religión y la Buena Moral.

Pues los Amigos de Jesús y María son unos que viendo el desafío, responden como Samuel: "Aquí estoy".  Un espíritu de "Praesto Sum" o sea que estoy listo para todo para servir la causa Católica.

Un niño evoca sentimientos de ternura al ver su fragilidad e inocencia. Pero tanto más que su fragilidad física es su fragilidad espiritual. Hoy mas que nunca, o a una joven edad se le enseña a amar y conocer a Dios y su Iglesia y por consecuencia, odiar el pecado o en poco tiempo las inmundicias de este siglo infectaran y mancharan la inocencia de aquella alma y el demonio meterá sus garras sobre ella.  

¿Cuántos hoy sufren por que nunca nadie les hizo un apostolado en su juventud, para no hablar de los que murieron sin el y sufren las consecuencias eternas de sus pecados?

Más otra razón para hacer un examen de conciencia y también alegrarse por la gracia y responsabilidad de ser un verdadero apóstol y amigo de Jesús y María. 

Entonces debemos avanzar con ánimo y confianza. Nuestra Señora no comienza una obra para después dejarla secar y no dar frutos. Hay que mirar todo esto como San Paulo nos dice, como una buena lucha. Hay que formar no gente "buena".

Los "buenos" son mediocres. Los mediocres no entran el cielo.  ¡Hay que formar santos!   Eso es una lucha, un sacrificio, una cosa digna de la condición de ser hijos e hijas de Dios. Como decía Paul Claudel "La juventud no está hecha para el placer sino para el heroísmo"  Les toca a los amigos de Jesús y María realizar eso.

En cuanto un joven religioso, puedo dar una prueba de que los esfuerzos no son en vano. Soy fruto de un apostolado, sin el cual estoy seguro de no poder habido no solo conocer y corresponder a la vocación de ser un Heraldo del Evangelio, sino también de poder ser un buen católico. Si no hubiera quienes apreciaban más a la edificación del Reino de Dios aquí en la tierra que su propia comodidad, no seria nada más que otro pobre pecador que no tiene las armas para vencer sus propios defectos y sufre sin saber que hacer.

Recemos siempre mas, para   vengan mas niños para poder hacer mas apostolado, pero sobretodo, tener santos apóstoles que den formación a aquellos que deberán vivir en épocas con acontecimientos grandiosos y horizontes grandiosos como tantos santos y la propia Virgen en Fátima nos preanucian.  ¡A todos, gracias, que la Virgen los recompense!

María, Reina de los apóstoles, ¡Ruega por nosotros!

Rene X García Rutz 

 
 
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