El Reverendo Luis Monroy

El Rev. Padre Luis Monroy era un muchacho cuando lo conocí hace casi 18 años - él tiene ahora 37. Se unió a nuestro grupo de oración en broma, no creía nada de las apariciones de la Reina de la Paz, pero quería convencernos de que estábamos equivocados y éramos más bien fanáticos. Al grupo lo llevó una chica, vecina de él, quien hoy ya está en el cielo porque el año pasado murió de cáncer. 
Quería convencerlo de que María sí estaba haciéndose presente en el mundo hoy.  Y vaya que lo convenció, pero la Reina de la Paz misma. 
Entró en una orden religiosa para hacer el postulantado, pero lo dieron de baja a causa de su enfermedad: diabetes juvenil. Sin embargo, no se dio por vencido e ingresó al Seminario Menor.

Durante toda su preparación al sacerdocio, nuestro grupo de oración lo estuvo acompañando. Teníamos además el acuerdo que siempre las tres últimas cuentas del Rosario serían ofrecidas por él. Y bendito sea Dios, perseveró y hoy es todo un ministro del Señor, un hombre de oración y entregado completamente a los demás. Cuando se ordenó, no cabíamos de gusto y su Canta Misa nos hizo llorar a mares.

Esta homilía que le mando la dio hace tres semanas, con motivo de la Canta Misa de un sacerdote que se ordenó apenas hace un mes. Cuando yo lo estaba oyendo, con sorpresa, pasaron por mi mente las palabras del Evangelio, "de dónde le sale a éste [Jesús] tanta sabiduría? No es acaso el hijo del carpintero?" Es decir, no podía creer que ese muchachito que yo conocí hubiese madurado tanto y hoy por hoy proclame el Evangelio como lo hace. Sus palabras, son una declaración del amor que tiene que tener un sacerdote de Cristo. Actualmente, el Padre Luis es párroco de una de las iglesias más importantes de la Ciudad de México, La Esperanza de María en la Resurrección del Señor.

Helga

 
 
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