Obispos - Lideres Comunitarios

La palabra obispo proviene del Griego, y tiene el significado de inspector, supervisor o superintendente. En los escritos de los inicios de la Iglesia, el termino obispo (epíscopos) y sacerdote (presbítero) eran intercambiables. Sin embargo, en tiempos tan remotos como el siglo segundo, los cristianos comenzaron a distinguir estas dos funciones. Los “sacerdotes de segundo grado” llegaron a ser lo que hoy conocemos como sacerdotes; los “sacerdotes de primer grado” se tornaron en lo que actualmente conocemos como obispos.

Los obispos cumplían las mayores funciones sacerdotales ejemplificadas por Cristo: eran sacerdotes, profetas y reyes. Como sacerdote, cada obispo tenía el poder de consagrar, ofrecer el Sacrificio Eucarístico y perdonar los pecados. Como profeta, el tenía la autoridad de enseñar y de perdonar los pecados. Como rey, el tenía la responsabilidad pastoral principal de guiar a su rebaño. En la consagración, el recibía gracias especiales a fin de prepararlo para su cargo. Actualmente, el Papa aun decide quien será nombrado Obispo. Sin embargo, los consejos locales de obispos son alentados a ayudar al Papa a tomar la decisión brindándole sus recomendaciones. La tradición de la Iglesia prescribe que los candidatos para el puesto de Obispo deben tener integridad, piedad, prudencia y un celo por las almas. Ellos deben ser capacitados en teología o derecho canónico, y no pueden casarse.

(Tomado del Boletín de la Iglesia de San Luis)

 
 
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