UN COMPROMISO CON EL MINISTERIO

En noviembre de 2004, nosotros, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, hicimos el compromiso de promover, fortalecer y proteger el matrimonio. Pusimos en marcha una Iniciativa Pastoral Nacional por el Matrimonio a fi n de comunicar desde el tesoro de nuestra fe católica el signifi - cado y valor del matrimonio y ofrecer apoyo y asistencia práctica para que éste fl orezca tanto en la sociedad como en la Iglesia.

Esta carta pastoral extiende y enriquece el trabajo de la Iniciativa Pastoral Nacional por el Matrimonio. Es un signo de nuestro compromiso permanente y de la prioridad que hemos dado al matrimonio en la misión evangelizadora de nuestra conferencia de obispos. Es una expresión de nuestra estima por el don de la vida y el amor matrimonial que las parejas comparten tan generosamente para benefi cio de la Iglesia y la sociedad.

La Iglesia se edifica sobre los cimientos del matrimonio y la vida familiar, que ella valora como la escuela de una humanidad más profunda y una cuna de la civilización del amor. Por esta razón, tanto el papa Juan Pablo II como el papa Benedicto XVI han enfatizado que el ministerio pastoral en servicio del matrimonio y la vida familiar deben ser una urgente prioridad para la Iglesia.

Deseamos hacernos eco de ese mensaje y reforzarlo.

La visión de la vida y del amor matrimonial que hemos presentado en esta carta pastoral busca ser un fundamento y punto de referencia para las muchas obras de evangelización, catequesis, atención pastoral, educación y ayuda defensora llevadas a cabo en nuestras diócesis, parroquias, escuelas, agencias, movimientos y programas.

EXHORTAMOS a un renovado compromiso de toda la comunidad católica a ayudar a los llamados a la vocación de la vida matrimonial a vivirla de manera fiel, fructífera y gozosa.

NOS COMPROMETEMOS a ser una Iglesia que fortalecza el matrimonio, cobrando fuerzas de la gracia de Dios y a la vez usando creativamente los dones y recursos que nos han sido confiados.

LLAMAMOS a un ministerio integral y colaborador que se ocupe de los matrimonios. Debido a la complejidad y desafíos que enfrentamos hoy en la sociedad, nuestro ministerio debe ser tal que

Finalmente, RECONOCEMOS con respeto y gratitud a todos aquéllos que trabajan para defender, promover, fortalecer, sanar y reconciliar matrimonios, mediante ministerios de la Iglesia o en otras profesiones y campos de actividad. NOS COMPROMETEMOS a colaborar con todos los que buscan crear una vibrante cultura del matrimonio enraizada en el plan de Dios para el bien de la humanidad.

Los obispos católicos de los Estados Unidos
noviembre de 2009

 
 
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