La vida matrimonial afectada por el pecado original
Aunque el matrimonio ha seguido siendo el buen don que Dios quiso que fuera al crearlo, y así no ha sido una bendición perdida a causa de la Caída, el pecado original ha tenido graves consecuencias para la vida matrimonial. Ya que los hombres y las mujeres quedaron heridos por el pecado, el matrimonio se ha distorsionado. En palabras del Catecismo de la Iglesia Católica,
El primer pecado, ruptura con Dios, tiene como consecuencia primera la ruptura de la comunión original entre el hombre y la mujer. Sus relaciones quedan distorsionadas por agraviosrecíprocos; su atractivo mutuo, don propio del creador, se cambia en relaciones de dominio y de concupiscencia; la hermosa vocación del hombre y de la mujer de ser fecundos, de multiplicarse y someter la tierra queda sometida a los dolores del parto y los esfuerzos de ganar el pan.47
47 CIC, núm. 1607, aludiendo a Gn 1:28, 2:22, 3:12 y 3:16-19.07.