El orden Sagrado
En la tradición apostólica
El Orden Sagrado es un sacramento concedido a los hombres y mediante el cual continúan la tradición apostólica como ministros del Evangelio y de los sacramentos. El término orden proviene del Latín ordinatio, que significa la incorporación a un ordo, un organismo civil o de gobierno establecido. La Iglesia esta conformada por tres ordenes: episcopado (obispos), presbiteriado (sacerdotes), y diaconado (diáconos).
A fin de adherirse a una de estas ordenes, los iniciados participan en una liturgia sacramental de inducción, que varia dependiendo del orden.
Prácticas de la Ordenación
El Sacramento del Orden Sagrado es realizado por el Obispo, que impone las manos en el candidato y recita una oración específica de consagración. En la Iglesia Católica existen rituales que lo acompañan, tales como la presentación, la instrucción y el examen del candidato.
En caso de que los iniciados deban ser ordenados obispos o sacerdotes, los mismos son ungidos con el crisma sagrado, un signo de la unción especial del Espíritu Santo.
Los nuevos obispos también reciben los libros de los Evangelios junto con el anillo, la mitra, y el cayado del Obispo como símbolos de la misión apostólica. Los sacerdotes reciben la patena y el cáliz, a través de los cuales los mismos realizan ofrecimientos a Dios por la Iglesia. Los diáconos
reciben los libros de los Evangelios, para proclamar el Evangelio de Cristo.