CELEBRANDO EL TRIDUUM

JUEVES SANTO, VIERNES SANTO Y SABADO DE GLORIA

La época de Cuaresma culmina al amanecer del Jueves Santo, y la Iglesia comienza los tres días más importantes del año litúrgico, con la Misa de la última Cena.  Estos días se conocen como el TRIDUUM, un término en Latín que significa “tres días”.  Los tres días, forman parte de la única acción de salvación del Misterio Pascual, cuando Cristo se entregó para morir en la cruz, el día que Cristo yació en la tumba, y el día en que Cristo resucitó de entre los muertos.  Cada uno de estos días comienza al atardecer, de acuerdo a la costumbre judía.

 DIA 1 – EL DÍA EN QUE CRISTO SE ENTREGÓ

Este día comienza al anochecer del Jueves Santo con Cristo compartiendo su última Cena con los discípulos en la habitación del piso superior.  El día avanza hacia el arresto de Cristo en el jardín de Getsemaní, su juicio y crucifixión en el Calvario.  Lo más relevante de este Dia Santo, se expresa compartiendo la Santa Comunión, orando y meditando sobe las narrativas de la pasión, venerando la cruz y contemplando el misterio del sacrificio de Cristo.

 DIA 2 – EL DÍA EN QUE CRISTO YACIÓ EN LA TUMBA

Mientras el sol se pone el Viernes Santo, comienza el día 2 del Triduum.  El cuerpo sin vida de Jesús se baja de la cruz, envuelto en un lienzo de lino y colocado en una tumba cavada en la roca.  En la tradición judía, este día es el Sábado, día sagrado para descansar.  Unido con Jesús en la tumba, la Iglesia se silencia en este momento, no celebrando Misa hasta el Sábado de Gloria.

 DÍA 3 – EL DÍA EN QUE CRISTO RESUCITÓ

En el día 3 del Triduum, al atardecer del Sábado de Gloria, la oscuridad de la muerte da lugar a la a luz resplandeciente de la alegría de la resurrección, mientras amanece la mañana de Pascua.  En la vigilia de Pascua, se encienden las velas mientras se leen las Escrituras que narran la asombrosa historia de salvación.  En las misas del amanecer los cristianos en todas partes dan la bienvenida a la resurrección del Hijo de Dios.  Durante todo el día, se elevan aleluyas en adoración y exaltación en honor del que da vida a todos.

 

ORANDO EL TRIDUUM PASCUAL

Además de las liturgias del Jueves Santo, Viernes Santo, Sábado de Gloria y Pascua, se puede celebrar el Triduum de distintas maneras para profundizar su significado y mensaje de modos más profundamente sentidos.

   DÍA 1

1.       Reserva estos tres días como un tiempo de espiritualidad renovada y de crecimiento, brindando especial atención al ayuno, oración y actos de caridad.

2.       Durante la misa de la Última Cena, acércate al Sacramento como si fuera la primera vez.

3.       Dedica tiempo para leer lenta y reverentemente una versión de la Pasión.  Contempla el sacrificio que hizo Cristo por ti cuando sufrió y murió en la cruz por tus pecados.


DÍA 2

1.       Elije un momento del día para guardar silencio y evita otras actividades, centrándote en el sentimiento sombrío reinante en este día.

2.       Ve a caminar y presta atención a las rocas a lo largo del camino y piensa en la piedra que se rodó en frente de la tumba de Jesús.  En Pascua, todo lo que nos aísla de Cristo, rodará fuera.

3.       Toma una siesta para prepararte a la celebración de la Pascua.  Deja que tu energía se renueve.

 
DÍA 3

1.       Lee todas o algunas de las lecturas que se mencionan a continuación que son parte de las celebraciones del Sábado de Gloria: Génesis 1:1-2:2 (La Creación); Génesis 7:1-5, 11-18; 8:6-18; 9:8-13 (Noah y el Arca); Éxodo 14:15-15:1 (Cruzando el Mar Rojo), piensa cómo estas lecturas nos preparan para la narración de Pascua.

2.       Enciende una vela para recordar que la Luz de Cristo ha destruido la oscuridad de la muerte.

3.       Haz que los “momentos de Aleluya” formen parte de tu día – los instantes en que te abres para las alabanzas a Dios rebosen en ti a través de palabras o canciones.

 
 
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