LA PIEDAD POPULAR

Con el surgir de las lenguas romances, a medida que los fieles no entendían el latín ni las oraciones de la liturgia, se fueron desarrollando nuevas prácticas, como el Vía Crucis, dramatizaciones sagradas, peregrinaciones y otros ejercicios cuaresmales. Los que deseaban ayudarse para realizar obras de piedad y de misericordia en común, se fueron reuniendo en hermandades o cofradías. En su seno surgieron las procesiones de penitentes. Los penitentes solían llevar el rostro cubierto, para no ser conocidos. A partir del s. XVI se generalizó la costumbre de acompañar los desfiles con imágenes representando a Cristo en su Pasión o a otros personajes relacionados. Las cofradías desarrollaron, también, cultos específicos en honor de sus titulares (imágenes del Señor, de la Virgen y de los Santos) por medio de triduos, quinarios, septenarios, novenas, etc.

 
 
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