Semana Santa

DOMINGO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR / DOMINGO DE RAMOS

Lectura Breve

Estad alegres cuando compar-tís los padecimientos de Cristo para que, cuando se manifieste su gloria, reboséis de gozo. Si os ultrajan por el nombre de Cristo, dichosos vosotros: por-que el Espíritu de la gloria, el Espíritu de Dios, reposa sobre vosotros. 1 Pe 4, 13 - 14

Oremos

Adoremos a Cristo, que al entrar en Jerusalén fue aclamado por las multitudes como rey y mesías; acojámosle también nosotros con gozo, diciéndo: Bendito el que viene en nombre del Señor.

Unidos fraternalmente, dirijámonos al Padre, diciéndo con toda confianza: “Padre Nuestro....

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que nuestro Salvador se anonadase, haciéndose hombre y muriéndo en la cruz, para que todos nosotros imitáramos su ejemplo de humildad, concé-denos seguir las enseñanzas de su pasión, para que un día participemos en su resurrección gloriosa. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

LUNES SANTO

Lectura Breve

Dios nos demuestra el amor que nos tiene en el hecho de que, siendo todavía pecadores, murió Cristo por nosotros. Así que con mayor razón, ahora que hemos sido justificados por su sangre, seremos salva-dos por Él de la cólera divina. Rm 5, 8-9

Oremos

Acudamos a Cristo, nuestro Salvador, que nos redimió con su muerte y resurreción, y digámosle: Señor ten piedad de nosotros.

Como Cristo nos enseñó, pidamos al Padre que perdone nuestros pecados, diciendo: Padre Nuestro....

Dios todopoderoso, mira la fragilidad de nuestra naturaleza y, con la fuerza de la pasión de tu Hijo, levanta nuestra esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

MARTES SANTO

Lectura Breve

Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los genti-les; pero para los llamados a Cristo – judíos o griegos --; fuerza de Dios y sabiduría de Dios. 1 Co 1, 22-24

Oremos

Adoremos a Jesús, el Salvador del género humano, que muriendo destruyó nuestra muerte y resucitando restauró la vida, y pidámosle humildemente: Santifica, Señor, el pueblo que redimiste con tu sangre.

Dirijámonos a Dios con la oración que Cristo nos enseñó: Padre Nuestro....

Dios todopoderoso y eterno, concédenos participar tan vivamente en las celebraciones de la pasión del Señor que alcancemos tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

MIÉRCOLES SANTO

Lectura Breve

Dios, nuestro Salvador, quiere que todos los hombres se sal-ven y lleguen al pleno conoci-miento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y único es el mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también Él, el cual se entregó a sí mismo como precio de rescate por todos. Éste es el testimonio que nos ha dado Dios a su tiempo. 1 Tm 2, 4-6

Oremos

En tus manos, Señor, pongo mi vida con todas sus angustias y dolores; que en ti florezcan frescos mis amores y que halle apoyo en ti mi fe caída.

Quiero ser como cera derretida que modelen tus dedos creadores; y morar para siempre sin temores de tu costado en la sangrienta herida.

Unidos fraternalmente, acudamos ahora al Padre de todos: Padre Nuestro....

Dios nuestro, que, para librarnos del poder del enemigo, quisiste que tu Hijo muriera en la cruz, concédenos alcanzar la gracia de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

JUEVES SANTO

Lectura Breve

Vemos a Jesús coronado de gloria y de honor por haber padecido la muerte. Así, por amorosa dignación de Dios, gustó la muerte en beneficio de todos. Pues como quisiese Dios, por quien y para quien son todas las cosas, llevar un gran número de hijos a la glo-ria, convenía ciertamente que perfeccionase por medio del sufrimiento al que iba a guiar-los a la salvación. Hb 2, 9b - 10

Oremos

Oremos a Cristo, Sacerdote eterno, a quien el Padre ungió con el Espíritu Santo, para que proclamara la redención a los cautivos, y digámosle: Señor, ten piedad.

Como Cristo nos enseñó, pidamos al Padre que perdone nuestros pecados, diciendo: Padre Nuestro....

Dios nuestro, digno, con toda justicia, de ser amado sobre todas las cosas, derrama sobre nosotros los dones de tu gracia, para que la herencia celestial, que la muerte de tu Hijo nos hace esperar confiadamente, logre ser alcanzada por nosotros en virtud de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

VIERNES SANTO

Lectura Breve

Cristo padeció por nosostors, dejándonos un ejemplo para que sigamos sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando le insultaban, no devolvía el in-sulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se po-nía en manos del que juzga justamente. Cargando con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado. 1 Pe 2, 21b - 24

Oremos

Salvador de todos los hombres, que diste tu vida por los hermanos, enséñanos a amarnos mutuamente con un amor semejante al tuyo.

Tú que al ser elevado en la cruz atrajiste hacia ti a todos los hombres, reúne en tu reino a todos los hijos de Dios dispersos por el mundo.

Al conmemorar la muerte de nuestro Señor Jesucristo, de la que brotó la vida del mundo oremos a Dios Padre, diciendo: Padre Nuestro....

Mira Señor, con bondad a tu familia santa, por la cual Jesucristo nuestrro Señor, aceptó el tormento de la cruz, entregándose a sus propios enemigos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

SÁBADO SANTO

Lectura Breve

Ya sabéis con qué os rescaton: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha. Ya de antes de la creación del mundo estaba Él predestinado para eso; y al fin de los tiempos se ha manifestado por amor a vosotros. Por Él creéis en Dios que lo resucitó de entre los muertos y lo glorificó. Así vuestra fe y esperanza se centran en Dios. 1 Pe 1, 18 - 21

Oremos

Oh Señor, que junto a tu cruz y a tu sepulcro tuviste a tu Madre dolorosa que participó en tu aflicción, haz que tu pueblo sepa también participar en tu pasión.

Movidos por el espíritu filial que Cristo nos mereció con su muerte, digamos al Padre: Padre Nuestro....

Dios todopoderoso, cuyo Unigénito descendió al lugar de los muertos y salió victorioso del sepulcro, te pedimos que concedas a todos tus fieles, sepultados con Cristo por el bautismo, resucitar también con Él a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

DOMINGO DE PASCUA

Lectura Breve

Dios que es rico en misericor-dia, por el gran amor con que nos amó, aun cuando estába-mos muertos por nuestros pecados, nos vivificó con Cristo – por pura gracia habéis sido salvados – y nos resucitó con Él, y nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús. Ef 2, 4 - 6

Oremos

Oremos a Cristo el Señor, que murió y resucitó por los hom-bres, y ahora intercede por nosotros, y digámosle: Cristo, Rey victorioso, escucha nuestra oración.

Unamos nuestra oración a la de Jesús, nuestro abogado ante el Padre, y digamos como Él nos enseñó: “Padre Nuestro....

Dios nuestro, que en este día nos abristes las puertas de la vida por medio de tu Hijo, vencedor de la muerte, concédenos a todos los que celebramos su gloriosa resurrección, que, por la nueva vida que tu Espíritu nos conmunica, lleguemos también nosotros a resucitar a la luz de la vida eterna. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

 
 
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