El Cuadro de Jesús Misericordioso

El 22 de febrero de 1931 el Señor Jesús se reveló a sor Faustina en su celda del convento de Plock (Polonia). Le encomendó pintar un cuadro, enseñando su modelo en la visión.

“Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero. Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo Mismo la defenderé como Mi gloria. (...) Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que este cuadro que pintarás con el pincel, sea bendecido con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia. Deseo que los sacerdotes proclamen esta gran misericordia que tengo para las almas pecadoras” (Diario, 47-49).

“Por medio de esta imagen voy a conceder muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella” (Diario, 570).

 
 
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