Dies Domini - Domingo día del Señor

"Se mantenían constantes en la enseñanxa de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones." Hechos 2: 42

Después de la Ascensión del Señor los apóstoles empezaron a celebrar la Eucaristía el día domingo, conmemorando la resurrección del Señor.

Liturgia de la Palabra: Dios mismo es quien habla a su pueblo, y Cristo, presente en la Palabra, quien anuncia la buena nueva.
Somos alimentados por la Palabra de Dios.

Liturgia de la Eucaristía: "Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendrá hambre y el que crea en mí, no tendrá nunca sed." Juan 6: 35
Somos alimentados por el cuerpo de Cristo.

 
 

El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades

El señor hizo la luz, el día y la noche, el firmamento, el cielo y la tierra, las hierbas y los frutos, las estrellas, los animales e hizo al hombre a su imagen y semejanza y le entregó toda la creación al hombre.

Después los bendijo Dios con estas palabras: “Sed fecundos y multiplicaos, henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves del cielo y en todo animal que repta sobre la tierra.” Génesis 1.28

Y como viese la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió. Génesis 3.6

ÉL LE Dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” Mateo 22. 37

El te dio la vida, todo lo que eres y tienes. Entregó a su propio hijo que murió por nuestros pecados para redimirnos.

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo Unigénito, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga vida eterna. Juan 3.16

¡Dios es amor! El te ama a ti con un amor infinito.

El te llama por tu propio nombre y te pregunta como a Pedro, ¿Me amas? Y como a Saqueo te pregunta: ¿Me invitas a tu casa?

Abre tu corazón y acógelo. Escucha su palabra.

Al anuncio del ángel, María Santísima reconoció al Señor y lo acogió en su corazón y en su seno bendito.

Y dijo: “Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.” Lucas 1.46-47

Juan Bautista lo reconoció sin verlo, dentro del vientre de su madre Santa Isabel.

Los apóstoles lo reconocieron y lo siguieron.

El mismo Jesús que fue glorificado por los ángeles, anunciado por los pastores y proclamado por Simeón y Ana. El mismo Jesús de Nazaret.

Ellos lo reconocieron ¿Y tú?

¿Lo reconoces como tu Dios y Creador? ¿Como tu Dios y Señor?

Como los discípulos de Emaus ¿lo has reconocido al partir el pan?

¿Te arde el corazón al oír su palabra?

-- Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunciando la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su vista. Se dijeron uno a otro: “¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las escrituras? Lucas 24.30-32

Domingo Día del Señor

El séptimo día Dios dio por concluida la labor que había hecho; puso fin el día séptimo a toda la labor que había hecho. Después bendijo Dios el día séptimo y lo santificó; porque en él puso fin Dios a toda la obra creadora que había hecho. Génesis 2.2-3

Y desde entonces se empezó a celebrar el Sabat y después de la Ascensión del Señor los apóstoles empezaron a celebrar la Eucaristía el día domingo, día en que resucitó Jesús.

“¡Feliz él que toma parte en el banquete del Reino de Dios!” Lucas 14.15

“Al que está sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y poder por los siglos de los siglos.” Apocalipsis 5.13

La Eucaristía es acción de gracia, es alimento, es el acto de amor supremo de Jesús, en que se celebra el memorial de la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor.

“En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo.” Entonces le dijeron: “Señor, danos siempre de ese pan.” Les dijo Jesús: “Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed”. Juan 6.32-35

¿Cómo correspondes ese amor? ¿Es lo más importante para ti: deporte, TV, diversión?

El nos lo ha pedido ¡Haced esto en memoria mía! ¿Creemos que verdaderamente esta presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad? O nos tienen que decir: “No han podido velar…
¿Somos agradecidos? ¿Es el mismo Jesús de Nazaret?

Y si el Señor te concediera 20 ó 30 minutos para estar contigo ¿lo despreciarías?
Ya te los ha concedido, se ha quedado presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad en la eucaristía.

 
 
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