¿Cómo esta presente Cristo en la Liturgia?
La celebración de la Eucaristía esta bien descrita por la Iglesia como la “fuente y resumen” de nuestra fe Católica. Todas nuestras buenas obras y oraciones fluyen de la gracia obtenida en la Misa, y estas mismas obras y oraciones nos llevan de vuelta a la Misa. Desde el día de Pentecostés, descrito en el libro de los Hechos de los Apóstoles, el cuerpo de creyentes, que es la Iglesia, nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual de Cristo (su pasión, muerte y resurrección), para leer de las sagradas Escrituras, y para celebrar la Eucaristía, en la cual la victoria triunfal de su muerte se hace presente de nuevo – y también para “dar gracias a Dios por su don inexpresable.” (2 Cor 9:15)
Este ciclo constante de reunirse y de alabar a Dios es el gran “trabajo” de la Iglesia, el pueblo de Dios – de hecho la palabra liturgia significa “trabajo del pueblo.” De acuerdo con el Concilio Vaticano II, para ayudarnos a conseguir este gran “trabajo” de alabar, Cristo se hace presente en
su Iglesia. De hecho, la Iglesia discierne cuatro maneras en las cuales el Señor se hace presente en la celebración de la sagrada liturgia.
El se hace presente en la proclamación de las Escrituras. El es la palabra eterna hecha carne. Aunque escuchamos la voz del lector, cantor, diácono o sacerdote – es Cristo mismo el que esta presente, hablando a cada uno de nosotros en la proclamación de la Palabra.
El esta presente en la Sagrada Hostia y la Preciosísima Sangre (Especies Eucarísticas) yen la persona del sacerdote, que esta “in persona Christi”. Jesús actúa como el sumo sacerdote ante Su Padre. El Es el que hace la ofrenda, y también él es la ofrenda. Según el Consejo de Trento, el mismo Cristo que se ofreció en la cruz, ahora se ofrece en el
ministerio de sus sacerdotes.
Finalmente, Jesús esta presente en la comunidad reunida para adorarle – eso es, en todos nosotros cuando nos reunimos. “Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estaré en medio de ellos.” (Mt 18:20) Nosotros que estamos dispersos durante la semana nos reunimos como el Cuerpo de Cristo. Las primeras palabras que escuchamos en la Misa son: “En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” Nos reunimos en su nombre, confiamos en su palabra de que El esta presente entre nosotros.
No es de extrañar que la Iglesia tenga la Liturgia en la mas alta estima y porque la celebración de la Eucaristía es la fuente de tal gracia – Cristo esta presente allí de tantas maneras.
Tomado del Boletín de St. Louis Catholic Church.