Estructura de la Misa

Ritos Introductorios

La Misa se inicia con los ritos de saludo que preparan a la asamblea - como comunidad - para escuchar la Palabra de Dios y celebrar el sacrificio Eucarístico. Primero, los feligreses realizan la antífona de entrada cantando unas líneas de un salmo. Existe un período de saludo, que es seguido por un rito penitencial (un rito de bendición y aspersión). Luego los feligreses recitan el Gloria (Gloria a Dios) y la oración de apertura o colecta.

Liturgia De La Palabra

Los ritos de introducción son seguidos por la Liturgia de la Palabra, que es la primera parte principal de la Misa. El propósito de esta sección de la Misa es proclamar la Palabra de Dios a la asamblea, según las Sagradas Escrituras. En este momento se lee la Palabra de Dios, se responde, se explica, se acoge y se exhorta.

La Primera Lectura casi siempre es tomada del Antiguo Testamento. Los feligreses siguen la lectura con un Salmo Responsorial. (De cierta manera, los feligreses están “hablando” en respuesta a Dios). La Segunda Lectura es una exhortación, tomada de una de las epístolas del Nuevo Testamento. En la aclamación del Evangelio, el Aleluya, todos los miembros se levantan. El Evangelio es la lectura central de esta parte de la Misa.

El sacerdote luego da su homilía, un breve discurso aplicando las enseñanzas del Evangelio para la vida diaria. Existe un momento de silencio, luego el rezo del Credo de Nicea o de Los Apóstoles. Los feligreses rezan la Oración de Los Fieles, una oración común en la cual se pide por intenciones especiales, según fuera apropiado.

(Tomado del Boletín de la Iglesia de San Luis)

 
 
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