Las Fiestas mas Importantes del Año Litúrgico

Navidad

Epifanía: La Manifestación del Señor

Epifanía significa "manifestación". Esta fiesta celebra la Epifanía de Jesús ante los Reyes Magos (Mateo 2,1-12). La celebración litúrgica tiene lugar el domingo siguiente a la celebración de la Sagrada Familia.

Jesús se manifiesta como El Señor de todos los pueblos en los tres magos, ya que los gentiles son coherederos, miembros de un mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo, por el Evangelio.

Jesús nació en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes. Unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Es que vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarlo.”

El Bautismo del Señor - III y último Domingo del Tiempo de Navidad

Las fiestas de la Epifanía y el Bautismo del Señor celebran a Cristo que se manifiesta, esto es, que se hace presente para todos los pueblos.
Esta fiesta, con la que concluye el Tiempo de Navidad, nos brinda la oportunidad de ir, como peregrinos en espíritu, a las orillas del Jordán, para participar en un acontecimiento misterioso: el bautismo de Jesús por parte de Juan Bautista. Se celebra el domingo siguiente a la Epifanía. (Lucas 3, 21-22)

Los cuatro evangelistas comienzan Hechos y Dichos con este acontecimiento, que marca el principio de la vida pública de Jesús.

Cuaresma

Miércoles de Ceniza: La ceniza que llevamos nos recuerda el polvo y los escombros de nuestra vida, que somos criaturas transitorias en la tierra, pero no a los ojos de Dios.

La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Resurrección. En el Triduo Pascual se recuerda y se vive junto con Cristo su Pasión, Muerte y Resurrección.

Domingo de Ramos en este día la iglesia recuerda la entrada de Cristo, El Señor, en Jerusalén, para consumar su Misterio Pascual.

Jueves Santo (La Cena Pascual) Al narrar lo ocurrido recordamos la celebración de la Pascua judía y la celebración cristiana de la Cena del Señor. Con un rito litúrgico lavamos los pies para recordar simbólicamente nuestro misterio de servicio y también al sacerdocio de todos los creyentes.

Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles y les dijo: “Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer; porque os digo que ya no volveré a comerla hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios.” (Lucas 22. 14-16)

Viernes Santo es el aniversario de la muerte de Jesús. Como tal, la celebración es callada, solemne, penitencial y contemplativa. Además es una celebración de la esperanza que viene de la Buena Nueva de la cruz, que proclama que esta nueva vida en Cristo está fuera del poder de la muerte.

Muerte de Jesús: “Era ya cerca de la hora sexta, cuando se oscureció el sol y toda la tierra quedó en tinieblas hasta la hora nona”.
El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito; dijo “Padre, en tus manos pongo mi espíritu.” Y, dicho esto, expiró. (Lucas 23. 44-46)

Tiempo Pascual

Vigilia Pascual: El Misterio Pascual de Cristo, crucificado y resucitado, tiene en esta liturgia nocturna, “Madre de todas las demás vigilias, como la llamó San Agustín, su celebración culminante. Según una antiquísima tradición, ésta es una noche de vela en honor del Señor, como lo hizo el pueblo elegido desde el comienzo del Éxodo de Egipto (Ex 12,42).

El Domingo de Pascua es la mayor fiesta de la Iglesia, en la que se celebra la Resurrección de Jesús. Es el triunfo definitivo del Señor sobre la muerte y primicia de nuestra resurrección.

El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: “Vosotras no temáis, pues sé que buscáis a Jesús, el Crucificado. Pero no está aquí, pues ha resucitado, como había anunciado. Venid, ved el lugar donde estaba. Y ahora id enseguida a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de vosotros a Galilea, allí lo veréis. Ya os lo he dicho.” (Mateo 28. 5-7)

La Ascensión del Señor - Séptimo Domingo de Pascua
Luego que el Señor Jesús se apareció a sus discípulos fue elevado al cielo. La fiesta tiene lugar cuarenta días después de la Resurrección y marca la transición entre la gloria de Cristo resucitado y la de Cristo exaltado a la derecha del Padre. Marca también la posibilidad de que la humanidad entre al Reino de Dios como tantas veces lo anunció Jesús. De esta forma, la ascensión del Señor se integra en el Misterio de la Encarnación, que es su momento conclusivo. (Lucas 24, 46-53)

El mandato misionero del Señor resucitado a los discípulos antes de su Ascensión al cielo: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes.” (Mt 28,19)

Los sacó hasta cerca de Betania y alzando sus manos, los bendijo. Y, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo”. (Lucas 24. 50-51)

Pentecostés – Octavo Domingo de Pascua
Después de la fiesta de la Ascensión, a los cincuenta días de la Resurrección de Jesús, celebramos la fiesta de Pentecostés. Se atribuye a esta fiesta el momento del nacimiento de la Iglesia como comunidad. (Hechos 2,1-11; Juan 20, 19-23)

En Pentecostés celebramos el don del Espíritu que viene de Dios (el aliento, la invisibilidad de Dios).

“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque, si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito, pero si me voy, os lo enviaré” (San Juan 16.7)

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos con un mismo objetivo. De repente vino del cielo un ruido como una impetuosa ráfaga de viento, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Entonces quedaron todos llenos de Espíritu Santo y se pusieron a hablar en diversas lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. (Hechos 2.1-4)

Después de Pentecostés sigue el Segundo tiempo ordinario del año litúrgico que termina con la fiesta de Cristo Rey.

Tiempo Ordinario

La Presentación del Señor – 2 de Febrero
La fiesta de la Presentación celebra una llegada y un encuentro; la llegada del anhelado Salvador, núcleo de la vida religiosa del pueblo, y la bienvenida concedida a él por dos representantes dignos de la raza elegida, Simeón y Ana (Lucas 2,34-35). Aunque esta fiesta del 2 de febrero cae fuera del tiempo de navidad, es una parte integrante del relato de navidad y se celebra 40 días después del nacimiento de Nuestro Señor, de acuerdo a la ley judía.
Es una chispa de fuego de navidad, es una epifanía del día cuadragésimo. Navidad, epifanía, presentación del Señor son tres paneles de un tríptico litúrgico.

La Anunciación – 25 de Marzo
Esta gran fiesta tomó su nombre de la buena nueva anunciada por el arcángel Gabriel a la Santísima Virgen María, referente a la Encarnación del Hijo de Dios. (Lucas 1, 26-38)

Nueve meses antes del nacimiento de Nuestro Señor, celebramos la Encarnación del Hijo de Dios en el vientre purísimo de la Virgen Santísima.

El ángel de dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en tu seno y a dar a luz a un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande, le llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin. (Lucas 1, 30-33)

La Visitación de la Virgen María – 31 de Mayo
Esta fiesta conmemora la visitación que recibió Santa Isabel, madre de San Juan el Bautista, de la Virgen María. Recordamos que en ese evento no sólo su hijo fue santificado en su vientre, ella misma fue iluminada desde lo alto para saludar a María como "madre de mi Señor" (Lucas 1,43).

Santísima Trinidad – Domingo siguiente a Pentecostés
La Santísima Trinidad es el misterio fundamental de nuestra religión— Un solo Dios en tres Personas. En su nombre hemos sido bautizados. La señal de la cruz nos la recuerda, y el sacerdote, en el altar, la invoca para terminar todas sus oraciones. En su nombre somos absueltos en el tribunal de la penitencia, y en su nombre, se renueva todos los días, en nuestros altares, el sacrificio del Calvario. (Juan 16, 11-15)

Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús le había indicado. Al verlo, lo adoraron, si bien algunos dudaron, Jesús se acercó a ellos y les habló así: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y estad seguros que yo estaré con vosotros día tras día, hasta el fin del mundo.

El Cuerpo y la Sangre del Señor (Corpus Christi) – Domingo después de la Santísima Trinidad
Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. Este día, recordamos la institución de la Eucaristía, que se llevó a cabo el Jueves Santo, durante la Última Cena al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre. Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.

Fue instituida por el Papa Urbano IV movido por el Milagro Eucarístico de Bolsena así como por las revelaciones de Santa Juliana de Mont Cornillón.

La Transfiguración del Señor - 6 de Agosto
Esta fiesta recuerda la escena en que Jesús, en la cima del monte Tabor, se apareció vestido de gloria, hablando con Moisés y Elías ante sus tres discípulos preferidos, Pedro, Juan y Santiago. La fiesta de la Transfiguración del Señor se venía celebrando desde muy antiguo en las iglesias de Oriente y Occidente, pero el papa Calixto III, en 1457 la extendió a toda la cristiandad para conmemorar la victoria que los cristianos obtuvieron en Belgrado, sobre Mahomet II, orgulloso conquistador de Constantinopla y enemigo del cristianismo, y cuya noticia llegó a Roma el 6 de agosto. (Mateo 17, 1-5)

Asunción de la Virgen María – 15 de agosto – Solemnidad
La fiesta de la Asunción (o Dormición, como la llaman los orientales) de la Virgen, nos recuerda el tránsito de María de este mundo al Padre, es decir, su pascua. La Madre íntegra del Hijo de Dios no podía corromperse en el sepulcro; por esto; al final de su vida terrestre, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria del Padre.

Todos los Santos – 1º de Noviembre
El origen de esta fiesta hay que buscarlo en la dedicación del Panteón romano a Santa María y a todos los mártires. A partir de ahí diversas Iglesias en distintas fechas, empezaron a celebrar la fiesta de todos los Santos. Alcuino la propagó en esta fecha y en el siglo IX, se extendió por todo el país franco.
Mucho antes que en Occidente, ya en el siglo IV Oriente honraba a todos los Santos; la Iglesia bizantina, en particular, el primer domingo después de Pentecostés, clausurando con esta fiesta el ciclo pascual.

Cristo Rey del Universo – Ultimo Domingo del Tiempo Ordinario
La celebración de la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, cierra el Año Litúrgico en el que se ha meditado sobre todo el misterio de su vida, su predicación y el anuncio del Reino de Dios. Esta fiesta se instituyó con el objeto de propagar entre los fieles el conocimiento de la dignidad de Nuestro Salvador. Si Cristo Rey es honrado por todos los católicos del mundo, se pondrá un remedio eficaz a los males que friccionan la sociedad humana, tales como la negación del Reino de Cristo; la negación del derecho de la Iglesia fundado en el derecho del mismo Cristo; la imposibilidad de enseñar al género humano, es decir, de dar leyes y de dirigir los pueblos para conducirlos a la eterna felicidad.
El Papa Pío XI instituyó esta solemnidad con la carta encíclica Quas primas el 11 de diciembre de 1925, y después del Vaticano II ha sido colocada el último domingo del tiempo Ordinario, como final del año litúrgico, para expresar el sentido de consumación del plan de Dios que conlleva este título de Cristo por encima de malas interpretaciones político-religiosas.

Otras Fiestas Importantes

1.- La Sagrada Familia – Domingo dentro de la octava de Navidad (o, en su defecto, el 30 de diciembre)
El domingo que sigue a la Navidad nos lleva a la intimidad de aquella santa familia en que se desarrolló el Hijo de Dios hecho hombre; es una fiesta de reciente creación que tiene como finalidad evocar las virtudes domésticas que reinaban en el hogar de Jesús: fidelidad, trabajo, honradez, obediencia, respeto mutuo entre los padres y el hijo… y pedir que tengan vigencia también ahora en nuestras familias.

2.- Santa María Madre de Dios – 1º de Enero – Octava de la Natividad – Solemnidad
En este día concluyen varios motivos de festividad que conviene distinguir junto con los textos que hacen referencia a cada uno de ellos. En primer lugar es la Octava de la Natividad del Señor, el día en que Jesús fue circuncidado y hecho miembro del Pueblo de Dios, Israel, recibiendo asimismo el nombre que significa “Yawéh salva”, y a esto hace referencia el Evangelio de esta misa. En el nuevo calendario se incluye hoy la antigua fiesta del 2 de enero dedicada al Santísimo nombre de Jesús. Al ser la Octava del Nacimiento se ha dedicado también este día a la Santísima Virgen con su título más preciado y fuente de todos los demás como es el de Madre de Dios, consecuencia de la perfecta unión de las naturalezas divina y humana en Cristo desde el momento de la encarnación.
¿Cómo así viene a visitarme la madre de mi Señor? (Lucas 1.43)

3.- San José – 19 de Marzo
“Así lo tenía planeado, cuando el ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz a un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” Todo esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta

4.- El Sagrado Corazón de Jesús - Viernes posterior al Segundo Domingo después de Pentecostés
Esta fiesta conmemora el misterio del amor que Dios siente por los hombres de todo tiempo, recordando el mensaje central que dejó Nuestro Señor al aparecerse a una religiosa francesa de la Visitación, Santa Margarita María Alacoque.
La Eucaristía ha brotado del Corazón de Jesús. Es el mayor regalo del Corazón de Jesús en la Última Cena. La eucaristía tiene su centro en el amor, y el amor proviene del corazón.

5.- Inmaculado Corazón de María – Sábado siguiente a la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús
Esta fiesta nos remite de manera directa y misteriosa al Sagrado Corazón de Jesús. Y es que en María todo nos dirige a su Hijo. Los Corazones de Jesús y María están inefablemente unidos en el tiempo y la eternidad. La Iglesia nos enseña que el modo más seguro de llegar a Jesús es por medio de Su Madre.

6.- Divina Misericordia
La Fiesta de la Divina Misericordia o Domingo de la Divina Misericordia se celebra en la Octava de Pascua (el domingo siguiente a la Pascua). Está dedicada a la devoción de la Divina Misericordia difundida por Santa Faustina y se basa en un pasaje del Diario de Santa Faustina que afirma, que cualquiera que participe en la Misa y reciba en ese día los sacramentos de la Confesión y la Eucaristía será acreedor a la promesa de Jesús de la remisión total de sus pecados y las penas.

De acuerdo al Diario de Santa Faustina, Jesús afirmó lo siguiente respecto a este día: “Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico.” (§699)

La devoción se celebró extra oficialmente en muchos lugares durante muchos años. El 30 de Abril de 2000 (Domingo de la Divina Misericordia de ese año), el Papa Juan Pablo II canonizó a Santa Faustina y designó el Domingo siguiente a la fiesta de Pascua como Domingo de la Divina Misericordia en el Calendario General Romano con efecto al siguiente año. Decretó igualmente una indulgencia plenaria asociada a esta devoción. El Papa Juan Pablo II dijo que él se sintió muy cercano a Santa Faustina mientras escribió la encíclica Dives in Misericordia. El murió en la víspera del Domingo de la Divina Misericordia de 2005.

“Os digo que, del mismo modo, habrá alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.” (Lucas 15. 10)
El hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Pero el padre dijo a sus siervos: “Daos prisa. Traed el mejor traje y vestidle; ponedle un anillo en el dedo y calzadle unas sandalias. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado. Y comenzaron la fiesta. (San Lucas 15. 21-24)

7.- La Inmaculada Concepción de Santa María Virgen – 8 de diciembre – Solemnidad
Hoy se celebra la concepción inmaculada de aquélla que tenía que concebir el Verbo que trasciende todo lo creado.

Los orígenes de esta fiesta se remontan a los siglos VII/VIII en Oriente. Poco a poco fue penetrando en Occidente y extendiéndose por toda la Iglesia, hasta que el papa Pío IX, el día 8 de diciembre del año 1854, declaró como dogma de fe que María, por un singular privilegio, fue preservada de toda mancha de pecado original.

 
 
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