Milagro Eucarístico de Orvieto - Italia (1263)

Milagro

En la catedral de Orvieto, se encuentra un prodigio divino. La hermosa catedral custodia un milagro Eucarístico que permitió la institución de la fiesta de Corpus Christi, (II Domingo después de Pentecostés), en la Iglesia Catolica por el Papa urbano IV. El padre Pedro de Praga vivía un crisis al dudar de la presencia real del Señor en la Eucaristía y rogaba permanente a Dios Padre que le devolviese el don de la Fe. Mientras celebraba la Santa Misa, ene. Momento de la Consagración, al él elevar la Hostia, esta empezó a sangrar de tal forma en sus manos, que la sangre mancho el Corporal y el piso de mármol frente al altar.

El sacerdote salio corriendo y fue a compartir con el Santo Padre lo que le había sucedido y le mostró el corporal, por lo que el Papa Urbano IV no dudo del prodigio de este maravilloso evento.  El mármol aun conserva las manchas de sangre de Nuestro Señor. El Corporal y las lozas de mármol se mantienen en relicarios los cuales están expuestos a la veneración de los fieles. 

El Papa Gregorio X en 1272 concedió Indulgencias a los fieles que veneren este santuario.    

La Presencia Real de Nuestro Señor en la Eucaristía es un signo de amor que Jesús nos dejo para que lo recibiéramos con la mayor frecuencia posible.

“Mi  carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come de mi carne y bebe de mi sangre permanece en mí  y yo en él” (Juan 6,55-56)

 
 
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