Liturgia de la Palabra
Primera Lectura
Es del Antiguo Testamento. Dios nos habla a través de la historia del pueblo de Israel y sus profetas.
Salmo
Meditamos rezando o cantando un salmo.
Segunda Lectura
En el Nuevo Testamento, Dios nos habla a través de los apóstoles.
El Evangelio
El canto del Aleluya nos dispone a escuchar la proclamación del misterio de Cristo. Al finalizar aclamamos diciendo: "Gloria a ti, Señor Jesús".
No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca del Señor. Mt. 4,4B
Homilía
El Sacerdote nos explica las lecturas a través de una Homilía. Nos sentamos y ponemos atención a sus palabras, porque éstas nos ayudarán a entender mejor lo que Dios nos acaba de Decir. La Palabra de Dios hemos de escucharla, no sólo oírla. Escucharla para meditarla, meditarla para que baje a nuestro corazón y de ahí se haga vida que nos impulse a darles aplicación moral y espiritual y a llevar el amor del Señor a los demás.
El Credo
Este es El Credo de los Apóstoles, resumen fiel de la fe que ellos predicaban y que como fruto de los dos primeros Concilios: Nicea año 325 y Constantinopla año 381 se transformo en una forma mas explicita y detallada, pero básicamente las mismas verdades. Más de 2000 años de tradición y la doctrina que profesamos, permanece invariable.
Como respuesta a lo que Dios nos ha dicho a través de Su palabra, proclamamos unidos nuestra fe rezando el Credo. Con él le decimos a Dios: “Sí, Señor, yo creo en Ti, en Tu Palabra, en Tu Iglesia...” La iglesia y cada uno personalmente reafirma las creencias de todos los católicos.
Oración de los Fieles
Rezamos unos por otros pidiendo por las necesidades de todos.