¿Qué es la Misa?

La Misa es ofrecimiento de Su vida por nosotros, no es un hecho que ocurrió hace mucho tiempo, atrapado en las frías páginas de historia, sino que es un evento que sigue vivo aun hoy en la celebración de la Eucaristía. Cristo regresa para ofrecer Su cuerpo y Su Sangre por nosotros hoy.

La Eucaristía tiene que ser un verdadero encuentro con el Señor, el mismo que te creo, el que te ha dado todo lo que tienes, el que te ama desde toda la eternidad y por eso murió por ti, para salvarte y abrirte las puertas del cielo. “No hay amor mas grande que el que da la vida por ti”

La presencia del Señor en la Eucaristía es real, en cuerpo y alma, sangre y divinidad. Si, es el mismo Jesús de Nazareth que anduvo predicando y haciendo milagros en Tierra Santa para dar testimonio del Padre.

Nunca comprenderemos la Grandeza y las Gracias que se reciben en la Eucaristía, pero sabemos que es el mismo Dios que está presente durante la Santa Misa en cuatro formas, así:

1) En la comunidad: “cuando 2 o 3 se reúnen en mi nombre, yo estoy entre ellos”.

2) En la Palabra (Sagradas Escrituras).

3) En el sacerdote, hombre pecador y frágil, que por el Sacramento del Orden y por el poder que el mismo Cristo dio a los Apóstoles y transmitido a sus sucesores los Obispos, el mismo Cristo se hace presente “In persona Christi”.

4) Cada vez que celebramos la misa, Jesús, presente sacramentalmente entre nosotros, vuelve a ofrecerse totalmente al Padre, como lo hizo la noche de la última Cena, y también vuelve a ofrecer su vida (ahora sin derramamiento de sangre), como lo hizo en el Calvario.

Aunque constituyen un solo acto de culto, La Misa consta de 2 partes importantísimas, La Liturgia de la Palabra y La Liturgia de la Eucaristía.

¿Y tú, cómo participas en la Santa Misa?

Es importante vivir la Eucaristía participando concientemente de lo que sucede en el altar, ya que no se trata de hacer acto de presencia. Es necesario orar con el Sacerdote y participar con la comunidad. ¡Vivir lo que decimos y creer lo que proclamamos!

Silence gives us the opportunity to reflect on the wonderful gift of the Eucharist that has been given to us by God the Father through Jesus Christ as both nourishment for our journey through life and forgiveness.

¡Acompáñanos en este recorrido a través de los diversos signos y gestos de la Misa! Cobrará nueva vida para ti: ¡Aprenderás a vivirla con el corazón!

 
 
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