Historia de Isaac María
Homilía en la Misa de Gloria del entierro de Isaac Maria May Contento en Loeches

(Capilla del Padre), sábado, 17.12.2005
De Andreas May

Esto hoy es una misa de gloria. Y este tono es apropiado, porque la vida de Isaac Maria ha sido un regalo para nosotros. Él nació libremente y naturalmente el martes, 13 de diciembre, a las 12:25 horas. Su nacimiento era un parto normal y una cesárea no era necesaria.

Antes del nacimiento yo tenía un poco miedo de encontrarme con él, porque yo pensaba que él sería feo. Pero en verdad, por el contrario: Isaac Maria era un bebe bastante guapo. Desde los dedos de los pies hasta la boca él era perfecto. Su cara era de un bebe. Sólo la parte superior de su cabeza mostraba su malformación. Pero nada en él era repugnante, asqueroso o algo despreciable.

En sus 13 horas de vida en este mundo he estado muchísimo tiempo con él, mirándole a él en su incubadora. Y algunas veces podía tocarla. El era muy sensible. Si yo le tocaba un poquito torpemente, el se movía o contraía. Puede que le molestaba eso un poquito. Excepto de eso él no tenía ningún dolor o sufrimiento.

Cuando me acuerdo ahora del tiempo con Isaac Maria, tengo su boca ante mis ojos. Su boca era muy bonita. En alemán se llama ese tipo de boca “Kussmund”, que significa: una boca para besarla. Esa boca respiraba. Esa boca luchaba contra las dificultades de respiración, que él tenía. Isaac Maria tenía ganas de vivir. Él luchaba por su vida; y yo estoy convencido, que ahora, en el cielo, Isaac Maria está muy agradecido de que nosotros le hemos dado la posibilidad de vivir su vida completa.

Ahora, cuando reflexiona sobre la vida de mi hijo Isaac Maria, veo muchos paralelismos entre la vida de Isaac Maria y la vida del Siervo del Señor descrito por Isaías 49, 1-7. Sobre el Siervo del Señor está dicho, que él está “despreciado y aborrecido por las naciones”. Y muchas personas piensan lo mismo sobre un niño con anencefalía como Isaac Maria.

Y este frase: “Yo pensaba que me había cansado en vano”. Algunas veces durante el embarazo Ana y yo nos hemos preguntado, si esto no es en vano (y otras personas nos han dicho eso). Sin embargo, las horas estando con Isaac Maria me mostraban muy claramente, que este esfuerzo no estaba en vano.

Isaac Maria no podía hablar y por eso no podía decir “Gracias”. Pero, en vez de él muchas personas de diferentes naciones y lenguas nos han dicho: “Gracias, que vosotros habéis permitido que Isaac Maria viviera.” Sí, las reacciones eran, como si Isaac Maria se hubiera convertido en un “luz de las naciones” – exactamente como Isaías prometí.

¿ Cómo puede ser, que un bebe pequeño, y además con anencefalía, tiene tanto impacto en el mundo? La respuesta es: Dios ama el pequeño, ama el débil. Dios quiere expresar su grandeza y su poder y su fuerza en los que son pequeños y débiles. Exactamente esto es el mensaje de la navidad: Jesús, un bebe pequeño, y débil como todos los bebes, es el Salvador del mundo. No nuestro poder o nuestra fuerza pueden salvar este mundo, sólo la confianza que Dios actúa en nuestra pequeñez y nuestra debilidad puede cambiar el mundo. Por eso, ¡confiemos en Dios y permitamos que el niño Jesús nazca en nuestra vida!

 
 
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