El "Código DaVinci" es un best-seller mentiroso
por Martin Zavala - Misoneros de la Palabra de Dios
1.- El Código Da Vinci es una novela de ficción anti-católica que está resultando ser un éxito de ventas en todo el mundo. Con más de 30 millones de ejemplares vendidos, traducida a 30 idiomas y listos para hacer la película. Los protagonistas se ven envueltos en una historia de aventura, descifrando la simbología secreta en la pintura de Leonardo Da Vinci. El mensaje que transmite la novela es básicamente para atacar la divinidad de Jesucristo; a la Iglesia Católica; al cristianismo en general…
Todo esto no se vende como una novela de historia-ficción en una Europa imaginaria. Se intenta vender como una investigación histórica y trabajo serio de documentación. Por eso muchos católicos ingénuos lo están creyendo y eso a pesar de que el mismo autor reconoce que es solamente una novela.
2.- En una nota al principio del libro, el autor, Dan Brown, declara: “todas las descripciones de arte, documentos y rituales secretos en esta novela son fidedignas”. Como veremos, esto es falso: La pretensión de erudición cae al suelo al revisar la bibliografía que ha usado: los libros serios de historia o arte escasean en la bibliografía y brillan en cambio libros esotéricos y pseudohistorias conspirativas.
4.-Constantino no inventó el cristianismo como se dice en esta novela. Para cualquier lector con algo de cultura histórica esta hipótesis resulta absurda por al menos dos razones:
Tenemos textos que demuestran que el cristianismo antes del 325 no era como dice la novela y que los textos gnósticos eran! tan ajenos a los cristianos como lo son actualmente las publicaciones “new age”: parasitarios y externos. Él solamente dio libertad de culto mediante el edicto de Milán en el 313.
Muchos de los obispos de Nicea eran veteranos supervivientes de las persecuciones de Dicocleciano, y llevaban sobre su cuerpo las marcas de la prisión, la tortura o los trabajos forzados por mantener su fe. ¿Iban a dejar que un emperador cambiase su fe? ¿Acaso no era esa la cusa de las persecuciones desde Nerón?: la resistencia cristiana a ser asimilados como un culto más? El cristianismo fue siempre perseguido por no aceptar las imposiciones religiosas del poder político y proclamar que sólo Cristo es Dios, con el Padre y el Espíritu Santo. Todo lo contrario a lo dicho en esta novela.
5.- ¡Jesús es Dios! En la novela, el personaje dice que en Nicea se estableció que Jesús era “el Hijo de Dios”. Un repaso a los evangelios canónicos, escritos casi 250 años antes de Nicea, muestra unas 40 menciones a Jesús como Hijo de Dios. Brown lo que está haciendo es copiar de uno de los libros pseudohistóricos que más ha plagiado para hacer su bet-seller, Holy Blood, Holy Grail, en el que se afirma que “en Nicea se decidió por voto que Jesús era un dios, no un profeta mortal”.
La verdad es otra. Los cristianos siempre han pensado que Jesús es Dios y así figura en los evangelios y en escritos cristianos muy anteriores a Nicea. Por ejemplo, y para disgusto de mormones, Testigos de Jehová o musulmanes (tres credos actuales que niegan que Jesús era Dios) podemos leer cómo Tomás dice al ver a Jesús resucitado:
(Juan 20,28) Ho Kurios mou ho Theos mou (Mi Señor y mi Dios).
O en Romanos 9,5; carta dictada por San Pablo a Tercio en casa de GAyo, en Corinto, en el invierno del 57 al 58 d.C: “de ellos (los judíos) son los patriarcas, y como hombre ha surgido de ellos el Cristo, que es Dios, y está por encima de todo”.
O en Tito 2,13” “esperamos que se manifieste la gloria del gran Dios y salvador nuestro Jesucristo”.
Y saliendo de los evangelios tenemos los textos de algunos Padres de la Iglesia muy anteriores a Nicea:
“Pues nuestro Dios, Jesucristo, fue según designio de Dios, concebido en el vientre de María de la estirpe de David, pero por el Espíritu Santo” (Carta a los Efesios de San Ignacio de Antioquia, c35-c.107 d.C) “Si hubieses entendido lo escrito por los profetas, no habrías negado que Él (Jesús) era Dios, Hijo del único, inengendrado, insuperable Dios” (Diálogo con Trifón, San Justino Mártir, c.100-c.165d.C).
Estas cifras –y muchas otras- demuestran que los cristianos creían en la divinidad de Cristo mucho antes de Nicea en 325. Al parecer a muchos les hace falta leer más la Biblia y la historia en vez de novelas.
6.-Otros muchos errores y disparates de esta novela
Aconsejemos a nuestros hermanos católicos que en vez de perder tiempo leyendo novelas en contra de su fe, mejor lean más la Biblia, los escritos de santos y también de los primeros cristianos para fortalecernos en la fe.