Tema 1
Algunas Preguntas Fundamentales Sobre la Biblia

Introducción

Para comenzar nuestro aprendizaje sobre la Biblia, primero vamos a examinar de cerca algunos aspectos que tienen que ver con su origen. Veremos qué es la Biblia, quiénes la escribieron, qué clase de personas fueron sus autores, dónde vivían, en cuáles lugares la escribieron, cómo era su época, qué lenguas hablaban y utilizaban, etc.

1. ¿Qué es la Biblia?

Es una pregunta muy sencilla. Pero si intentamos responderla podremos dar muchas respuestas incompletas. Veamos algunas respuestas que da la gente:

¿Cuál es su propia respuesta? Nosotros ahora queremos ofrecerte la definición que hemos tomado del Concilio Vaticano II: La Biblia es un conjunto de libros escritos por inspiración del Espíritu Santo y como tales han sido confiados a la Iglesia.

La Biblia es un conjunto de libros porque en ella podemos encontrar la Historia de un pueblo escogido y liberado por Dios. Por ser un libro inspirado por el Espíritu Santo es Palabra de Dios para nosotros e ilumina hoy nuestra vida.

2. ¿Cuáles son los nombres dados a la Biblia?

a. “Biblia”
Esta palabra viene del griego y significa “Libro”. Proviene de una ciudad llamada Biblos, donde se fabricaba el papiro para hacer el papel de los libros. El origen del término se remonta al 2º libro de los Macabeos (2 Mac 8,23), en que se llama a las Escrituras “Biblia te agia”, en lengua griega, es decir “libros santos”.

b. “Escritura”
Viene de “escribir”. Se denomina así por ser el mensaje o Palabra de Dios que permanece escrito. Jesús mismo, al rechazar las tentaciones, empleó la expresión, “Escrito está” (Mt 4,4).

c. “Testamento”
El tercer nombre que se da a la Biblia es el de “testamento”. (2 Cor 3,14). Este nombre aplicado a la Biblia se explica de dos maneras:

3. ¿Quiénes escribieron la Biblia?

No fue una sola persona quien escribió la Biblia. Mucha gente dio su colaboración: agricultores, pescadores, obreros de distintas profesiones; gente culta que sabía leer y escribir, y gente sencilla que sólo sabía contar historias; gente viajera y gente que nunca salió de su casa; sacerdotes, profetas, reyes, pastores, historiadores, poetas, mujeres, apóstoles y evangelistas.

Entre los autores del Antiguo Testamento hay que destacar a los historiadores, profetas y sabios. Los historiadores recogieron tradiciones y leyendas que recibieron de la memoria del pueblo y las fueron uniendo, completando o acortando. Los profetas no escribieron mucho; ellos, sobre todo, comunicaron e interpretaron la Palabra de Dios tomando en cuenta el momento que vivían. Sus secretarios, alumnos y seguidores escribieron su mensaje y biografía. Los sabios eran recopiladores de la sabiduría popular y de la reflexión sobre la vida cotidiana.

A nivel del Nuevo Testamento podemos destacar a los evangelistas y apóstoles. Los evangelistas, que fueron cuatro, escribieron el testimonio de la vida y obra de Jesús. Ellos son: Marcos, Mateo, Lucas y Juan. Hablando de los apóstoles hay que mencionar a Pablo, quien escribió varias cartas.
Como podemos ver, era gente de todas las clases sociales, pero todos unidos por la misma preocupación de construir un Pueblo de Dios, en el que renacieran la fe y la justicia, el amor y la fraternidad, la verdad y la fidelidad, y en que no hubiera opresores ni oprimidos.

4. ¿Cuándo fue escrita la Biblia?

La Biblia no fue escrita de una sola vez. Llevó mucho tiempo, más de mil años. Comenzó alrededor del año 1250 a.C. y se terminó cien años después del nacimiento de Jesús.

En el año 1250 a.C. es probable que se escribiera un poco acerca de las leyes o mandamientos. En el tiempo del rey Salomón (970-931 a.C.), un grupo de historiadores empezó a escribir algo del Génesis, del Éxodo y de algunos otros libros. Alrededor del año 620 a.C., un reformador escribió otros libros, como el Deuteronomio, Josué, Jueces, etc. En el año 550 a.C. un grupo de sacerdotes y profetas escribieron algo más de la Biblia. Y así, poco a poco, se fue escribiendo el Antiguo Testamento.

El Nuevo Testamento también tiene sus momentos importantes de la escritura. Por ejemplo, las Cartas de Pablo, en su mayoría, fueron escritas entre años 50-60 d.C. Los Evangelios, Hechos de los apóstoles y otras cartas fueron escritos entre años 70-90 d.C. Finalmente, en el año 95 d.C. fue escrito el Apocalipsis.

Por otro lado, hay que agregar que es muy difícil saber las fechas exactas de las escrituras bíblicas; pues antes de ser escrita, la Biblia fue narrada y contada en conversaciones y en celebraciones populares. Y antes de ser narrada y contada, fue vivida por muchas generaciones en un esfuerzo grande y fiel por poner a Dios en la vida y por organizar la vida de acuerdo con la justicia. La Biblia, entonces, salió de la vida y memoria del pueblo. Nació de la preocupación por no olvidar el pasado.

5. ¿Dónde fue escrita la Biblia?

La Biblia no fue escrita en un solo lugar, sino en muchos lugares e incluso en países diferentes. La mayor parte del Antiguo y del Nuevo Testamento fue escrita en Palestina, la tierra en la que vivía el pueblo, por donde anduvo Jesús y en donde nació la Iglesia.

Algunas partes del Antiguo Testamento fueron escritas en Babilonia, donde el pueblo vivió en el exilio, en el siglo sexto entes de Cristo. Otras partes del Antiguo Testamento se escribieron en Egipto, a donde muchos habían emigrado después del exilio.

El Nuevo Testamento tiene partes que fueron escritas en Siria, en Asia Menor, en Grecia y en Italia, donde había muchas comunidades, fundadas o visitadas por el apóstol Pablo.

Por lo mismo, las costumbres, la cultura, la religión, la situación económica, social y política de todos estos pueblos dejaron huellas en la Biblia y se nota su influencia en la manera cómo presenta la Biblia el mensaje de Dios a los seres humanos.

6. ¿En qué lengua fue escrita la Biblia?

La Biblia no fue escrita en una lengua única, sino en tres lenguas diferentes. La mayor parte del Antiguo Testamento fue escrita en hebreo, que era la lengua que se hablaba en Palestina antes del exilio. Después del exilio (538 s.C.), el pueblo de Palestina comenzó a hablar el arameo. Sin embargo, la Biblia continuó siendo escrita en hebreo. Y así sucedió que mucha gente ya no comprendía bien la Escritura Sagrada. Por lo cual, a fin de que el pueblo pudiera comprenderla, empezaron a fundarse escuelas en todas las comunidades.

Jesús, siendo niño, como cualquier niño judío, frecuentó las escuelas de la sinagoga de Nazaret, para aprender el hebreo y poder así entender la Biblia.

Sólo una pequeña parte del Antiguo Testamento fue escrita en arameo. Se trata de algunos capítulos del libro de Daniel y de Esdras y, además, un versículo del libro de Jeremías (Jr 10,11). Algunos libros del Antiguo Testamento fueron escritos en griego: Tobías, Judit, 1 y 2 Macabeos, Baruc, Eclesiástico, Sabiduría, algunas partes del libro de Daniel y de Ester.

Todo el Nuevo Testamento fue escrito en griego. El griego era la nueva lengua del comercio que invadió el mundo de aquel tiempo tras las conquistas de Alejandro Magno (siglo cuatro a.C.). En tiempo de Jesús, el pueblo de Palestina hablaba el idioma llamado arameo en casa; era tan popular que la mayoría de los judíos en Palestina lo usaba. Así el hebreo, aunque era el idioma oficial, había quedado en al segundo plano y más que todo utilizado en la escritura y en el culto.

7. ¿Cuál es el mensaje central de la Biblia?

La respuesta no es fácil. Podemos decir que como resumen de la Biblia, su mensaje central, es el Nombre de Dios. El nombre de Dios es Yahvé, cuyo sentido reveló y se lo aplicó a su pueblo él mismo (Ex 3,14). Yahvé significa Emmanuel, esto es, Dios con nosotros, Dios presente en medio de su pueblo para liberarlo. Dios quiere ser Yahvé para nosotros, quiere ser presencia libertadora en medio de nosotros. Y Dios dio pruebas bien concretas de que ésta es su voluntad para siempre. La primera prueba fue la liberación de la esclavitud en Egipto, concretizada en la Alianza en el monte Sinaí. La última prueba se está dando, aún hoy, en la resurrección de Jesús, llamado Emmanuel (Mt 1,23). Por medio de la resurrección de Jesús, Dios venció a las fuerzas de la muerte y abrió para nosotros el camino de la vida. De esta manera, Jesús se hace el centro de la Biblia y de nuestra vida, invitándonos a ser el Pueblo de Dios. Y ser el Pueblo de Dios significa: ser un Pueblo en el que no haya opresión como en Egipto; en el que el ser humano no explote al otro ser humano; en el que reine la justicia; en el que el amor al prójimo sea igual al amor de Dios; en el que el pueblo viva y celebre su fe. Este es el mensaje central de la Biblia.

8. ¿Cómo se maneja la Biblia?

Como hemos dicho, la Biblia es un conjunto o colección de libros. En total son 73. Cada libro está dividido en Capítulos, que están indicados con números grandes al inicio de cada capítulo (ejemplo: el libro de Génesis está dividido en 50 capítulos). El número está también escrito en lo alto de cada página, para facilitar la búsqueda de una determinada cita bíblica.

Cada capítulo a su vez está dividido en Versículos, o sea “frases” bíblicas. Los versículos se encuentran a lo largo del capítulo en números pequeños (por ejemplo: el primer capítulo del Génesis tiene 31 versículos).

9. ¿Cómo encontrar el capítulo y el versículo?

Pongamos, por ejemplo, que tenemos que buscar la cita Juan 6, 48 (libro de Juan, capítulo 6, versículo 48).

Una vez que hayamos encontrado el libro de Juan, ayudándonos por el índice, tendremos que encontrar el capítulo 6. La manera más práctica es que pongamos la mirada en el ángulo superior de cada página, donde encontramos escrito Juan y un número, que indica el capítulo. Hojeando las páginas para adelante, buscaremos hasta encontrar “Juan 6”. En esa página encontraremos fácilmente el inicio del capítulo 6, indicado con un número grande.

Ahora el capítulo 6 tiene muchos versículos, indicados con números más pequeños. No será difícil encontrar el versículo 48 dentro del mismo capítulo 6. El versículo 48 que hemos encontrado, tiene estas palabras: “Yo soy el Pan de Vida”.

 
 
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