LECTIO DIVINA

Por la utilidad que hoy tiene el empleo de la palabra de Dios como medio para la oración, añadimos a continuación el tema de la LECTIO DIVINA o Lectura orada de la Palabra de Dios. Si ésta se hace en grupo, alguien del grupo puede hacer una invocación al Espíritu Santo pidiendo su luz y su inspiración, para cada uno de los que están reunidos, a fin de tener apertura y docilidad a sus inspiraciones. Se puede decir también la siguiente oración:

Oración Inicial

“Señor Jesús, tu Palabra es el testimonio escrito de la evolución y del progreso del conocimiento de Dios que los hombres han tenido a lo largo de la historia. Tu Palabra, Señor; va relatando ese proceso lento, continuo, gradual y progresivo que Dios ha tenido para revelarse y darse a conocer; para ir diciéndonos quién es El lo que fue haciendo desde el primer momento de la creación. Esta revelación de Dios llegó a su plenitud contigo .Tú nos dijiste que Dios es Padre, Abba. Y todavía nos queda toda la eternidad para conocerlo. Señor: que al leer tu Palabra santa, seamos iluminados por tu Espíritu Santo para penetrar en el misterio de Dios y descubrirlo. Danos, Señor; tu Espíritu Santo, para encontrar; reconocer y amar a Dios como nuestro Padre. Que así sea “

I.-LECTURA
Previamente se debe haber seleccionado el texto sobre el cual se va a orar y llegado el momento se debe leer sin prisa ,procurando leer bien para que la atención del grupo no se distraiga. El respeto debido a la Palabra de Dios reclama que la lectura se haga con el mayor cuidado posible, pausadamente y con unción .

Forma de leerlo si la oración se hace en grupo

  1. Lector l y 2 intercalados.
  2. Cada uno de los presentes lee un versículo. Al final, un lector vuelve a proclamar todo el texto.

ECO (es una oración, de repetición, de goteo, de ir compenetrándonos de la Palabra dejando que ella vaya inundando nuestro corazón).

Cada uno dice la frase o palabra que más le haya impactado; puede repetirla, aunque ya otros la hayan dicho.

Opción: Todo el grupo repite la frase o palabra que se ha dicho, creando así el eco.

II .-SILENCIO: Lectura personal. Gustar la Palabra, saborearla, es encuentro con el Señor No hay prisa. Quedarse en la frase, palabra, o parte que el Señor inspire. No es necesario volverlo a leer todo; lo importante es tener el encuentro con el Señor por medio de su Palabra

III.-MEDITACIÓN (Interrogar al texto)

Las preguntas son orientadoras. No es necesario responder cada una de ellas. Son preguntas generales para ayudar a comprender el texto. SELECCIONAR las más significativas para el grupo o elaborar otras más convenientes. LO IMPORTANTE es conocer el texto, reflexionarlo y aplicarlo a la propia vida.

  1. ¿De qué trata el pasaje? ¿Cuál es el tema, el asunto? ¿De qué habla?
  2. ¿Qué importancia tiene este texto? ¿Qué nos muestra?
  3. ¿Qué pretende Esteban con este discurso? ¿Qué función tiene este relato?
  4. ¿Cuáles son las principales partes del discurso?
  5. En nuestra vida, ¿Cuáles han sido esos momentos determinantes, donde hemos sentido la mano y la presencia de Dios? ¿Qué hemos sentido en esos momentos?
  6. ¿En qué momentos nos hemos sentido alejados de Dios? ¿A qué se debió? ¿Cómo fue? ¿Qué sucedió, por eso me alejé de Dios? ¿Cómo ha sido mi regreso, qué me motivó a volver, o todavía no lo he hecho?
  7. HOY, ¿qué hacer para ser sensibles a la presencia y acción de Dios en nuestra vida, en nuestra sociedad, en nuestra comunidad?
  8. HOY ¿cómo descubrir la presencia de Dios? ¿Qué cosas me ayudan a hacerlo?

IV.-CONTEMPLACIÓN (En Silencio)

1.Colocarse en la presencia de Dios.

2.Usar la IMAGINACIÓN, visualizar la escena (detenerse, mirar cómo Dios ha actuado en los diferentes momentos de la historia. Ver su constante fidelidad. Conocer el estilo de Dios, cómo actúa y cómo se manifiesta, qué es aquello que le caracteriza).

Dios Santo, Dios Padre nuestro, gracias por ser el Dios de la historia, gracias por ser un Dios que siempre está cerca de nosotros.

Gracias porque continuamente nos envías mensajeros tuyos para que te conozcamos más y nos recordemos de tu presencia, tu ley y tu proyecto. Gracias por ser un Dios tan fiel que, a pesar reza de nuestro corazón y de nuestras infidelidades, continúas dándonos oportunidades para seguir tus caminos y encontrar la vida.

Gracias, Señor, por amarnos con un amor de predilección. Gracias por estar siempre nuestra historia, conduciéndola hacia la plenitud que es tu Hijo. Gracias porque hoy nosotros, a pesar de que muchas veces no te reconozcamos.

Señor: muchas veces nos cuesta verte y encontrarte en nuestra sociedad. Muéstranos, ¿cómo actúas en nuestra historia?, ¿dónde estás presente? Muchos dicen que te has olvidado de nosotros: por qué hay tanta violencia, tanta maldad, tanta falta de amor? Otros dicen que no actúas ante el sufrimiento y el dolor de la humanidad: ¿por qué, Señor, toda esta situación?, ¿cuál es tu forma de actuar?

Señor, a veces nos cuesta encontrarte presente en aquello que vivimos. Danos la capacidad de verte y encontrarte en cada situación y acontecimiento de nuestra vida.

Señor, en la historia encontramos hombres que fueron fieles, como Abraham, Moisés, José, y otros. ¿Qué pasa por tu corazón de Dios, cuando ves a los hombres y mujeres que te han respondido y han sido tus instrumentos, que viven tu proyecto? ¿Qué sientes cuando encuentras personas que son dóciles a tu Espíritu Santo, que se esfuerzan y hacen presente tu Reino y tu proyecto?

Dios Santo, danos siempre tu Espíritu para que también nosotros seamos instrumentos tuyos y as podamos responderte fielmente para que Tú puedas actuar en y por nosotros. Haznos fieles como lo fueron Abraham, Moisés y como lo fue María, la virgen-madre de tu Hijo.

OPCIÓN. Dejarse deslumbrar y fascinar por la acción de Dios en la historia, por su manifestación y revelación.

Dar gracias a Dios porque es un Dios cercano y amorosos, que a lo largo de la historia siempre se ha revelado, nos ha dicho quién es y cómo es. Darle gracias porque quiere que le conozcamos y lo amemos.

Alabar bendecir y Glorificar al Señor por su amor y su fidelidad, por su paciencia y su perdón. Le pediré perdón por las veces que no le hemos respondido a su amor y hemos seguido a otros dioses

V.- ORACIÓN .-Dios me habla y he escuchado su Palabra. Ahora...

Hacer oraciones dirigidas directamente al Señor: dirigirse a Dios, o a Jesús, o al Espíritu Santo, hablar con El, contarle, decirle lo que uno quiere o siente. Que no sea un comentario para los demás. Que sea un diálogo, una conversación.

Señor Jesús, gracias por..
Señor te pido...
Perdóname ,Señor, he sido muy cobarde y egoísta...
Señor ayúdame...

GRUPO: Den gracias al Señor porque es bueno, ...porque es eterna su misericordia Salmo 106 (105)

Tu, Señor; has sido bueno con nosotros

Me (nos) has dado la vida
Me (nos) has elegido
Me (nos) has mirado con amor
Me (nos) proteges
Me (nos) cuidas
eres el Dios de la historia
eres el Dios compañero
eres el Dios fiel
eres el Dios misericordioso
eres el Dios de la Promesa
eres el Dios padre, Abba

Gracias, Señor, porque a lo largo de la historia te has ido dando a conocer:
Gracias, Señor; por querer hacerte conocer, porque quieres que te conozcamos y te amemos..Gracias, Señor.

VI.-ACCION
¿y...qué voy a hacer...? ¿cómo llevarlo a la vida...?
En silencio

Buscar una actitud para vivir:

Me Comprometo a...

Hoy Mismo Voy a....

COMPARTIR al grupo si alguien se siente inspirado (no es necesario hacerlo, lo importante es tener claro qué se va a hacer).

VII.-ORACIÓN FINAL

ALGUIEN DEL GRUPO, que se sienta inspirado, haga una oración conclusiva, en lo posible recogiendo lo que se ha rezado y se ha compartido.

*****

Por las explicaciones que te he dado ¿comprendes ahora por qué Satanás trata por todos los medios de impedirte la oración? Es que él por su inteligencia, muy superior a la tuya, conoce demasiado el incalculable beneficio que puedes percibir de la oración. El sabe que un alma que ora la tiene que descartar de la cuenta de las suyas. La frase de San Agustín es más que cierta: El que ora se salva y el que no ora se condena.

Hasta ahora no te he hablado del mortal enemigo de tu alma. Pero llegó el momento de hacerlo para que comprendas qué clase de enemigo tienes. Recuerda sí lo que se lee en la Palabra de Dios:

“Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos I Pe 5,8-9

Pues bien, de ese enemigo astuto, mentiroso y sanguinario te quiero decir unas últimas palabras:

“Satanás es astuto y por eso deben unirse estrechamente a mi maternal Corazón”.[1] “Si rezan, Satanás no podrá dañarlos en lo más mínimo, porque Uds. son hijos de Dios y El los protege..”

“Satanás en estos días turbulentos desea seducir a cuantas almas pueda” “Oren, oren, oren porque solo así ahuyentarán a Satanás y toda la maldad que lo acompaña”.[2]

“Satanás está tratando de encontrar algún vacío en Uds para poder entrar y destruirlos. NO SE RINDAN. Yo rezo con Uds. Pero no recen solo con los labios sino con el corazón. Y así la oración obtendrá la victoria”. [3]

“Queridos hijos, hoy nuevamente como Madre quiero advertirles que Satanás por todos los medios posibles quiere arruinar todo en Uds. pero sus oraciones le impiden triunfar. Cuando Uds. llenan todos los espacios vacíos con la oración evitan que Satanás entre en sus almas. Oren queridos hijos y como Madre rezaré con Uds para vencer a Satanás. Que este sea el tiempo en el que todos nosotros damos y distribuimos paz a los demás. Por consiguiente, por favor extiendan la paz a sus hogares, a sus familias, en las calles y en todas partes.”[4]

“Queridos hijos, hoy también quiero decirles que estoy cerca de Uds. en estos días turbulentos en los que Satanás desea destruir todo lo que mi Hijo Jesús y yo estamos edificando. De modo especial Satanás desea arruinar sus almas .Quiere alejarlos lo más que pueda de la vida cristiana, incitándolos a desobedecer los mandamientos que la Iglesia les enseña. Satanás desea destruir todo lo que en Uds.y alrededor de Uds. es santo. Por tanto hijitos, oren, oren, oren para que puedan comprender todo lo que Dios mediante mi venida les está regalando. [5]

“Debes darte cuenta de que Satanás existe. Un día se apareció ante el trono de Dios y pidió permiso para someter a la Iglesia a un período de prueba. Dios le dio permiso para probar la Iglesia por un siglo. Este siglo está bajo el poder del demonio, pero cuando los secretos confiados a ti lleguen a realizarse, su poder será destruido. Aún ahora ha comenzado a perder su poder y se ha vuelto agresivo. Está destruyendo matrimonios, creando división entre sacerdotes y es responsable de obsesiones y asesinatos. Uds. deben protegerse contra estas cosas mediante el ayuno y la oración, especialmente la oración comunitaria.”[6]

“Ha llegado la hora en que el demonio está autorizado para actuar con toda su fuerza y poder. La hora presente es la hora de Satanás.”[7]

“Satanás quiere seducirlos a través de sus acciones cotidianas y quiere ocupar el primer lugar en sus vidas” [8]

“Satanás es muy fuerte y por eso les pido que dediquen sus oraciones a Mí para que aquellos que están bajo su influencia puedan salvarse”[9]

“Queridos hijos, hoy los llamo a orar de una manera especial y a hacer sacrificios y buenas obras por la paz del mundo. Satanás es fuerte y con toda su fuerza trata de destruir la paz que viene de Dios. Por lo tanto queridos hijos oren conmigo de una manera especial por la paz. Yo estoy con Uds. deseo ayudarlos con mis oraciones y guiarlos por el camino de la paz.[10].

Madre: yo confío en ti

¿Por qué te agitas y confundes ante los problemas de la vida?
Déjame el cuidado de tus cosas y todo te saldrá mejor.
Cuando te abandones a Mí de todo corazón todo se resolverá
con tranquilidad, según los designios de mi Hijo.
No te desesperes.
No me dirijas una oración agitada
Como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.
Cierra tus ojos y dime con calma:

Madre, yo confío en ti.

Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos
sobre lo que puede suceder después.
No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas.
Déjame a Mí ser tu Madre y actuar con libertad.
Abandónate confiadamente a Mí
Reposa en Mí
Y deposita en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente :

Madre, yo confío en ti.

Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas
Y querer resolver las cosas a tu manera.
Cuando me dices:

Madre, yo confío en ti,

No seas como el paciente que pide al médico lo cure
Pero le sugiere el método de hacerlo.
Déjate llevar en mis brazos maternales.
No tengas miedo. Yo te amo.
Si crees que las cosas se empeoran o complican
a pesar de tu oración
Sigue aún confiando. Cierra los ojos de tu alma y confía aún más.
Continúa diciéndome a toda hora:

Madre, yo confío en ti.

Necesito tener las manos libres para poder obrar.
No me las ates con tus preocupaciones infantiles.
Satanás no quiere sino eso: agitarte, angustiarte y quitarte la paz.

Confía en Mí. Reposa en Mí. Abandónate a Mí.

Yo consigo de mi Hijo los milagros en proporción del abandono
y la confianza que tengas tú en Mí.
Así que no te preocupes. Confíame todas tus angustias
y quédate tranquilo
Solo dime a toda hora:

Madre, yo confío en ti.

Vas a ver luego los milagros. Te lo estoy prometiendo por que soy tu Madre y Porque te amo.

“Si supieras cuánto te amo llorarías de alegría."

 
 
Imprimir esta pagina