IV.
EL ROSARIO, ORACIÓN PREDILECTA DE LA VIRGEN
A través de la historia de la Iglesia, la Santísima Virgen María nos ha hecho sentir que el Rosario es también su oración preferida.
Reflexionemos ahora en algunos de sus mensajes, en donde nos habla del Santo Rosario en varias apariciones reconocidas por la Iglesia.
LOURDES 1858
La Virgen aparece con un Rosario entre sus manos y en la tercera aparición dice a Bernardita Soubirous: «¡Penitencia! ¡Penitencia! Ruega a Dios por los pecadores...»
FÁTIMA 1917
13 de Mayo: Sacrificio y Oración por los pecadores y la paz mundial
«¿Quieren ofrecerse a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quiera enviarles, en reparación por los pecados con que es ofendido y como súplica por la conversión de los pecadores? Tendrán que sufrir mucho, pero la gracia de Dios será su consuelo. Recen el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra.»
13 de Julio: Oración y Sacrificio
«Quiero que vengan aquí el día 13 del mes que viene; que continúen rezando el Rosario, para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra, ya que sólo así se puede conseguir. Continúen viniendo aquí todos los meses. En Octubre diré quién soy y lo que quiero, y haré un milagro que todos han de ver para creer...»
«Sacrifíquense por los pecadores, y digan muchas veces, en particular cuando hagan algún sacrificio: «Oh Jesús, es por Tu amor, por la conversión de los pecadores y en desagravio por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María».
«Han visto el Infierno a donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a Mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que les voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra va a terminar. Pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando vean una noche alumbrada por una luz desconocida, sepan que es la gran señal que Dios les da de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, del hambre y de persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre».
«Para impedirla, vendré a pedir la Consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados. Si atienden Mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados; el Papa tendrá que sufrir mucho; varias naciones serán aniquiladas... Al final, Mi Inmaculado Corazón triunfará. El Papa me consagrará a Rusia que se convertirá y será concedido al mundo un tiempo de paz. En Portugal se conservará siempre la doctrina de la Fe... Esto no se lo digas a nadie. A Francisco, sí pueden decírselo».
«Cuando recen el Rosario, dirán después de cada misterio: ¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, lleva todas las almas al Cielo, especialmente las más necesitadas de Tu Misericordia!»
13 de Octubre: «Soy la Señora del Rosario»
A los tres pastorcitos: «Hagan una capilla en Mi honor; Yo soy la Señora del Rosario: continúen rezando el Rosario todos los días. La guerra va a terminar y los soldados volverán en breve a sus casas... Algunos de los enfermos que presenten serán curados, otros no. Es preciso que se enmienden y que pidan perdón por sus pecados... ¡No ofendan más a Dios Nuestro Señor, que ya está muy ofendido!»
Apariciones Complementarias a la Hermana Lucía, en Pontevedra (1925)
El Niño Jesús a la Hermana Lucía: «Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas, que los hombres ingratos continuamente le clavan sin haber quién haga un acto de reparación para arrancárselas».
La Virgen a la Hermana Lucía. «Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los 15 misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, Yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para su salvación».
MEDJUGORJE
Desde el 24 de Junio de 1981, en la aldea de Medjugorje, situada en Bosnia Hercegovina (ex Yugoslavia), la Virgen María presuntamente se ha aparecido diariamente. Estas apariciones están siendo estudiadas por la Iglesia y hasta ahora no se ha emitido un juicio definitivo. En un principio fueron seis los videntes, tres jovencitas, un joven y un niño de 10 años. Desde hace ya diecinueve años, a través de estas apariciones –que según comunicó a los videntes, serían sus últimas sobre la tierra– María Santísima ha estado suplicando a la humanidad el regreso a Dios, especialmente a través de la oración, del rezo del Rosario, de la penitencia, el ayuno y la participación frecuente en los Sacramentos. Ahí, Ella ha pedido que recemos los 15 misterios del Rosario diariamente.
Éstos son algunos de sus mensajes:
Recen cada día el Rosario entero
«Oren Conmigo en estos días. ¡Y oren lo más posible! Ayunen, además, todos los miércoles y viernes, y recen cada día, por lo menos, el Rosario entero: los misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos...» (14/8/1984)
Recen el Rosario en familia
«¡Queridos hijos! con sus oraciones me han ayudado a que se realicen mis proyectos. Continúen orando para que estos proyectos se realicen plenamente. Pido a las familias de la parroquia que recen el Rosario en familia. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!» (27/9/1984)
Que todos los sacerdotes recen el Rosario
«¡Queridos hijos! Los exhorto a invitar a todos los fieles a rezar el Rosario. Con el Rosario, ustedes vencerán todos los obstáculos que satanás quiere poner en estos tiempos a la Iglesia Católica. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!» (25/6/1985)
El Rosario derrota a satanás
«¡Queridos hijos! Hoy los invito a formar parte de la lucha contra satanás por medio de la oración, particularmente, en este tiempo. Ahora satanás los quiere atacar más, puesto que ustedes son más conscientes de su actividad. Queridos hijos, revístanse de la armadura contra satanás y derrótenlo con el Rosario en la mano. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!» (8/8/1985)
Recen el Rosario con fe viva
«¡Queridos hijos! Hoy los invito a comenzar a rezar el Rosario con Fe viva, así podré ayudarlos. Ustedes, queridos hijos, desean recibir gracias, pero no oran. Yo no puedo ayudarlos porque ustedes no se deciden actuar. Queridos hijos, los invito a rezar el Rosario de tal manera, que se convierta para ustedes en un compromiso que estén dispuestos a cumplir con alegría. Así podrán comprender por qué estoy desde hace tanto tiempo con ustedes. Yo deseo enseñarlos a orar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!» (12/6/1986)
Recen el Rosario por la paz.
«¡Queridos hijos! Hoy, como nunca antes, los invito a la oración. Su oración de be ser una oración por la paz. Satanás es fuerte y desea no solamente destruir la vida humana, sino también la naturaleza y el planeta que ustedes habitan. Por eso, queridos hijos, oren, para que puedan ser protegidos por medio de la oración, con la bendición de la paz de Dios. Dios me ha enviado a ustedes para ayudarlos. Si quieren, aférrense al Rosario. El Rosario por sí solo puede hacer milagros en el mundo y en sus vidas. Yo los bendigo y me quedaré con ustedes tanto tiempo como sea la voluntad de Dios. Gracias, porque ustedes no van a traicionar mi presencia aquí. Les doy gracias también porque su respuesta es la de servir a Dios y a la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!» (25/2/1991)
Vivan cada palabra que les he dado
«¡Queridos hijos! Dios me ha concedido este tiempo como un don para ustedes, para así poderles enseñar y guiar en el Camino de la Salvación. Ahora, queridos hijos, ustedes no comprenden esta Gracia: pero pronto vendrá el tiempo cuando se entristecerán por estos mensajes. Por eso, hijitos, vivan cada palabra que les he dado durante este tiempo de gracia: renueven la oración, hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. De manera particular, invito a todos los que se han consagrado a mi Corazón Inmaculado, a que sean un ejemplo para los demás».
«Invito a todos los Sacerdotes, Religiosos y Religiosas a que recen el Rosario y enseñen a los demás a rezarlo. El Rosario es para mí, hijitos, algo especialmente querido. Mediante el Rosario, abran su corazón y así los podré ayudar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!» (25/8/1997)