La Santísima Virgen en Kibeho

«El mundo está llegando a su fin; el regreso de Jesús está cercano...
La Reina de los Angeles viene a aconsejarnos
que nos preparemos para la Venida de su Hijo.»

La Santísima Virgen María se apareció en Kibeho, Ruanda, el 28 de noviembre 1981, y en los meses siguientes. Kibeho es una pequeña población al sur de Ruanda, cerca de la frontera con Burundi. Fueron al menos siete los videntes que aseguraron ver a la Santísima Virgen o al Señor. Desde el inicio de las apariciones se produjeron conversiones, grupos de oración, peregrinaciones, casos de curación y fenómenos sobrenaturales.

En 1982, el obispo nombró una comisión médica y luego una teológica, reconociendo el carácter sobrenatural y veracidad de los hechos en 1988, por el Obispado. Y tras un intensivo y profundo estudio, pero... (¡tomándose en consideración sólo las apariciones públicas, en presencia de testigos!), fueron aprobadas definitivamente por el Vaticano, como auténticas, las visiones y los mensajes de la Santísima Virgen dados a a tres muchachas:

Un año de Apariciones

Las apariciones terminaron en 1983; Alphonsine Mumereke continuó teniendo apariciones anuales, siempre el 28 de noviembre, hasta 1989. No se tomaron en consideración a los mensajes recibidos por otras personas:

AlphonsineEmmanuel relata: "Yo no sabía nada de la Iglesia ni de Jesús. La primera vez que entré en una iglesia fue después de la aparición. No sabía hacer la señal de la cruz, ni conocía el significado de la cruz que veía en la misión".

El mensaje que los jóvenes debían transmitir a todo el mundo es un mensaje de penitencia y de conversión, de oración sincera y fe viva; unido al rechazo de los pecados de idolatría, de fornicación, de hipocresía: "Hay que dejar de ir por dos caminos, es necesario seguir uno solo, el que lleva a Cristo".

Aquí tomamos solamente en consideración los testimonios y apariciones de las tres primeras videntes, (aprobadas definitivamente por la Iglesia.) No quiere decir que las otras no fueran verdad, sino que la exposición que de ellas se hizo... no inspiró a la autoridad eclesiástica el grado de credibilidad de éstas.

Aprobación Eclesiástica

El 15 de agosto de 1988, el obispo de la diócesis de Butare, Monseñor Jean Baptiste Gahamanyi, aprobó la devoción pública, mediante la dedicación del Santuario de Kibeho a "Nuestra Señora de los Dolores". Siendo aprobadas definitivamente por la Santa Sede, en junio del 2001. En la "Declaración vaticana", acerca del juicio definitivo sobre las apariciones de Kibeho, dada a conocer el 29 de junio del 2001 por la Sala de Prensa de la Santa Sede, el obispo de Gikongoro, Augustin Misago, declara: "¡Sí!, la Santísima Virgen María se ha aparecido en Kibeho, el 28 de noviembre 1981 y en los meses siguientes. Hay más razones para creerlo que para negarlo".

Las Apariciones

El 28 de noviembre de 1981, a las 12,35 p.m., en el comedor de la escuela de Kibeho, dirigida por una congregación religiosa, Alphonsine Mumureke, joven de 17 años, oyó una voz que la llamaba: "¡Hija mía...!".

En el pasillo Alphonsine vió una mujer joven: "Tenía un vestido blanco sin costuras y en la cabeza un velo también blanco. No sabría definir el color de su piel, pero era de una belleza incomparable. Tenía las manos juntas a la altura del pecho, con los dedos hacia el cielo". Alphonsine preguntó: "¿Quién eres?". La respuesta fué: "Ndi Nyina Wa Jambo" Es decir: "Yo soy la Madre del Verbo"; y continuó:
" Vengo a tranquilizarte porque he escuchado tus oraciones. Querría que tus compañeras tuvieran fé porque no creen con suficiente fuerza".

La experiencia se repitió al día siguiente, domingo 29 de noviembre, y durante el mes de diciembre, cada sábado, siempre en el comedor o en el patio de la escuela. La primera reacción de su entorno, profesores y alumnas, fué de escepticismo. Nadie le creía.

Sus compañeras afirmaban que la oían hablar en otros idiomas como francés, inglés, kinyarwanda; y otros que no conocían. Muchos la ridiculizaban. Pero poco después otras jóvenes afirmaron también haber tenido apariciones de la Santísima Virgen, incluso alguna que no creía en este tipo de fenómenos.

Anuncia la Segunda Venida

La Santísima Virgen anuncia en Kibeho los Ultimos Tiempos. Alphonsine cuenta que la Santísima Virgen vino a Kibeho para preparar a la humanidad para la Segunda Venida de su Hijo:

- "El mundo está llegando a su fin. El regreso de Jesús está cercano... La Reina de los Angeles viene a aconsejarnos que nos preparemos para la Venida de su Hijo. Tenemos que sufrir con Jesús, rezar y ser apóstoles, para prepararnos para su Venida."

- Aphonsine Mumureke continuó teniendo apariciones hasta 1989. (Siempre el 28 de noviembre), la Santísima Virgen le había comunicado un secreto, el cual no debía revelar hasta que Ella no se lo indicara.

-Nathalie Mukamazimpaka, joven de 18 años, muy equilibrada y tranquila, vio a la Virgen, desde enero de 1982 hasta el 3 de diciembre de 1983.

- Marie Claire Mukamgango, 21 años, había expresado en diversas ocasiones que no creía en esas cosas; comenzó a tener apariciones desde el 2 de marzo de 1982, hasta el 15 de septiembre del mismo año.

La Virgen le habló 18 veces, siempre en el colegio de Kibeho; y le encargó la misión de difundir la devoción del Rosario de los Siete Dolores de María.

Anuncia el Holocausto Ruandés

La Santísima Virgen se presentó en Kibeho como "Nyina Wa Jambo", ("La Madre del Verbo"); e invitó a la conversión, a la oración y al ayuno.

AnatalieEl 15 de Agosto de 1982 les mostró imágenes terribles:
" Un río de sangre, personas que se mataban entre sí";
" cadáveres abandonados sin nadie que les diese sepultura…" (Fides 6/7/2001).
" Un rió de sangre, muchos cuerpos abandonados y decapitados..." (The Final Hour, pg. 255.)

En una visión que duró ocho horas, vieron imágenes aterradoras de personas matándose unas a otras, de cuerpos echados a los ríos... Cuerpos sin cabezas -decapitados-. Ellos lloraban y lloraban y los testigos alrededor de los videntes se quedaron con una impresión inolvidable de temor y de tristeza.

Al igual que en Medjugorje, la Santísima Virgen quería alertar a los ruandeses del peligro que les amenazaba; les mostró en 1982 el terrible genocidio que asolaría a Ruanda a mitad de los años noventa.

Este llamado no fue tomado en serio, y entre 1994 y 1995 la violencia provocó miles de muertos. En un período de 4 meses murieron unas 800.000 personas incluyendo 3 obispos, 123 sacerdotes y más de 300 religiosos.

Fué uno de los más grandes genocidios de la historia. Muchos cadáveres fueron dejados a la intemperie, otros fueron lanzados al río Kagera, el cual parecía un "río de sangre", y una gran cantidad de cuerpos flotaban en dirección al lago Victoria, de los cuales muchos estaban decapitados. Las visiones se cumplían con exactitud.

Una lección para el futuro

Las Sagradas Escrituras, fuente de una sabiduría secular, nos advierten: - «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos. ¿Pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.» (Lc 13,1-4)

¿Son acaso los ruandeses más pecadores que nosotros? ¡No de cierto! La Stma. Virgen y nuestro Señor anuncian en Kibeho los Ultimos Tiempos, (no confundir con el "fin del mundo"), como en otros lugares de aparición ya reconocidos y aprobados por la Iglesia. Y, ¿quién es el que escucha?

Pocos, muy pocos son los que escuchan, más bien nadie. Curiosamente los mensajes de Kibeho ya habían sido publicados algunos años antes del genocidio; incluso circulaba en los ambientes marianos de la sociedad ruandesa, una película hablando de estos mensajes. Pero..., ¿ quién escucha? Después de ocurrido, la ONU se apresuró a querer ayudar, y a delimitar daños.

Pero..., ¿podríamos imaginarnos a la ONU reconociendo que el "genocidio ruandés" ya había sido anunciado por la Santísima Virgen María?

Ya está todo anunciado pero muy pocos son los que quieren escuchar.

Emmanuel Sagastashya

Emmanuel Segastashya recibió un mensaje de la Santísima Virgen, sobre el cual declaró: “ No queda mucho tiempo para prepararse para el Juicio final. Debemos cambiar nuestra vida, renunciar al pecado. Orar y prepararnos para nuestra propia muerte y para el fin del mundo. Debemos prepararnos mientras aun hay tiempo. Aquellos que hagan el bien, irán al Cielo. Si hacen el mal, se condenarán a sí mismos sin esperanza de apelación. No pierdan el tiempo y empéñense en hacer el bien y en orar. No queda mucho tiempo y Jesús vendrá.” Jesús le dijo a Emmanuel:

“Demasiadas personas tratan a su prójimo con deshonestidad. El mundo está lleno de odio. Ustedes sabrán que Mi Segunda Venida está cerca cuando vean que estallan guerras religiosas. Sepan, entonces, que estoy en camino.”

Marie ClairePor su parte, la Santísima Virgen le dijo:
“ He venido a preparar el camino de mi Hijo por su propio bien y ustedes no quieren entenderlo. El tiempo que les queda es corto y ustedes están distraídos. Los distraen los bienes de este mundo que son pasajeros. Yo he visto a muchos de mis hijos perderse y he venido para mostrarles el camino verdadero.

Las apariciones en Kibeho, Africa, han sido aprobadas por la Iglesia. En una primera instancia, por el Obispo local el 15 de Agosto de 1988 y finalmente, el 29 de Junio de 2000 por el Vaticano. La Iglesia reconoce las apariciones de la Virgen en Ruanda Anuncio oficial de los obispos del país y de la Santa Sede CIUDAD DEL VATICANO, 2 julio 2001 (ZENIT.org).- «¡Sí!, la Virgen María se ha aparecido en Kibeho el día 28 de noviembre de 1981 y en el curso de los seis meses siguientes. Hay más razones para creerlo que para negarlo».

Con estas palabras, recogidas en la «Declaración acerca del juicio definitivo sobre las apariciones de Kibeho», dada a conocer el 29 de junio por la "Sala de Prensa de la Santa Sede", el obispo de Gikongoro Augustin Misago, declaró creíbles las afirmaciones de tres jóvenes ruandesas que aseguran haber visto a la Virgen.

Monseñor Misago hizo la solemne declaración en una eucaristía concelebrada con todos los obispos de Ruanda y el nuncio apostólico en Kigali, el arzobispo Salvatore Pennacchio. Sin embargo, el obispo ruandés aclara que no puede afirmar la veracidad de todas las personas que dicen haber recibido apariciones.

Considera verdaderas las de la primera época (1982 y 1983) y las que duraron hasta 1989. La Señora se apareció a Alphonsine Mumureke, Nathalie Mukamazimpaka, y Marie Claire Mukangango. Las tres tenían respectivamente 17, 20 y 21 años.

Y, según la declaración, "han correspondido satisfactoriamente a todos los criterios establecidos por la Iglesia en materia de apariciones y revelaciones privadas".

« Por el contrario --añade el documento distribuido por la Sala de Prensa--, la evolución de los presuntos videntes sucesivos [otras cuatro personas], sobre todo tras acabar sus apariciones, deja ver situaciones personales inquietantes, que han reforzado las reservas ya existentes respecto a ellos».

El documento, además, no toma en consideración las supuestas visiones de Jesús (que habrían tenido lugar a partir de 1982), sobre las que quedan en pie muchas perplejidades.

Se anima en cambio la difusión del culto a las apariciones de la Virgen en Ruanda, que ya fue autorizado en 1988, por parte del obispo Jean Baptiste Gahamanyi, mediante la dedicación del Santuario de Kibeho a «Nuestra Señora de los Dolores».

Uno de los hechos que ha influido en esta declaración es la visión previa de los acontecimientos que tuvieron lugar trece años después en Ruanda, cuando tuvo lugar el genocidio. Las jóvenes contaron que habían visto:

« Un río de sangre, personas que se mataban las unas a las otras, cadáveres abandonados sin que nadie los enterrara, un árbol en llamas, un abismo abierto, un monstruo y cabezas decapitadas » . Esta visión espantosa fue la única de este tipo. En las demás, la Señora, que tenía la piel oscura, animó a las jóvenes a la oración, el ayuno y la penitencia.

En algunos casos, se las vio bailar ante la Virgen. En la primera aparición, el 28 de noviembre de 1981, a las 12,35, en el comedor de la escuela de Kibeho, dirigida por una congregación local, Alphonsine Mumureke oyó una voz que la llamaba: «¡Hija mía!».

Se dirigió hacia el pasillo y vio a una mujer de gran belleza: «Tenía un vestido blanco sin costuras y en la cabeza un velo también blanco. Tenía las manos juntas a la altura del pecho, con los dedos hacia el cielo». La joven le preguntó: «¿Quien eres?». La respuesta fue: «Ndi Nyina Wa Jambo»

Es decir, «Yo soy la Madre del Verbo». Y siguió:
« Vengo a tranquilizarte porque he escuchado tus oraciones. Querría que tus compañeras tuvieran fe porque no creen con fuerza suficiente».

KibehoEn enero de 1982, fue Nathalie Mukamazimpaka quien vio a la Virgen, hasta el 3 de diciembre del año siguiente. El 2 de marzo de 1982 le tocó a Marie Claire Mukangango, con gran estupor, porque estaba en el grupo de las más críticas e incrédulas. En su caso, las apariciones duraron seis meses, hasta el 15 de septiembre de 1982.

La última aparición a Alphonsine tuvo lugar el 28 de noviembre de 1989, a siete años justos de la primera. Mientras tanto, el obispo nombró, en 1982, una comisión médica y luego una teológica, manteniendo una postura favorable. Con el pasar de los meses, el número de videntes aumentó, llegando a ser siete.

Otras tres jóvenes y un chico aseguraban recibir las apariciones de Jesús. Pero a este segundo grupo no se le ha reconocido ninguna de las apariciones.

En Kibeho, al sur de Ruanda, desde el inicio, se produjeron conversiones, reuniones de oración, peregrinaciones, casos de curación, fenómenos fuera de lo normal, durante aquellas apariciones que se dieron en público.

La guerra étnica de mediados de los años noventa ha parecido a muchos la realización de la profecía. El conocido mariólogo francés, René Laurentin, comentando los hechos de Kibeho, a mediados de los años ochenta, subrayaba que «son un alegre anuncio para Africa, para su Iglesia,
para la africanización, en el sentido positivo del término».

En 1990, durante la visita al país africano, Juan Pablo II exhortó a los fieles a mirar a la Virgen como una guía sencilla y segura, pidiendo un mayor empeño contra las divisiones locales, políticas y étnicas.

Literatura:

 
 
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