Jubileo de los Obispos
La Voz Católica - Octubre del 2000
VATICANO(CNS)
La santidad personal es la mejor manera de comunicar el Evangelio y los fieles católicos tienen derecho a verla en sus obispos, dijo el Papa Juan Pablo II durante la Misa del Jubileo de los Obispos el 8 de Octubre.
"A nosotros se nos ha confiado la Palabra viva, por lo que tenemos que anunciarla con nuestras vidas antes que con nuestras bocas", expreso el Papa.
En la tarde de ese mosmo dia, 1.500 obispos volvieron a reunirse con el Papa paa rezar juntos ante la imagen de la Virgen de Fátima traída a Roma con ocasión del Rosario Mundial, cuyo último misterio fue dirigido por Sor Lucía dos Santos, uno de los tres videntes de la Virgen en Portugal en 1917.
El domingo por la mañana, como conclusión de su propio Jubileo, los prelados se unieron al Pontífice en un acto de oración en que confiaron el tercer milenio a la Madre de Dios.
"La Iglesia hoy, a través de la voz del sucesor de Pedro y en unión con tantos pastores congregados aquí desde cada rincón del mundo, busca refugio en tu maternal protección y pide confiadamente tu intercesión para enfrentar los retos que traerá el futuro", oró el Papa.
"En ocasiones, parecería que Cristo duerme y deja a sus ministros a la merced de las olas, como en el episodio evangélico de la tempestad calmada", dijo el Papa. "Sin embrago, nosotros sabemos que El está siempre listo para intervenir con su amor omnipotente y salvífico. El sigue diciéndonos: "Confiad". Yo he vencido al mundo".