La Inmaculada Concepción de María

Todo el pueblo católico vive una actitud de profundo cariño hacia María la madre de Jesucristo. Para profundizar en nuestra fe y también para saber defenderla, dando razones de lo que creemos. En estos folletos que con gusto hemos preparado hablaremos de los cuatro dogmas que son:

  1. La Inmaculada Concepción.
  2. Virginidad Perpetua.
  3. Madre de Dios y madre Nuestra.
  4. Asunción a los cielos.

Es un hecho que Dios nos creó con diferentes maneras de ser a cada uno y también nos llama a un diferente ministerio o servicio a El y a nuestro prójimo. En este caso La Santísima Virgen María fue creada ex profeso (y solo ella) para ser la progenitora del Hijo de Dios, con todas las consecuencias que esto traería.

Una de las maravillosas y principales consecuencias es la que veremos en este primer folleto.

La Inmaculada Concepción de María

Texto Clave: Lc 1, 28b. Palabras clave: “Agraciadísima” (del códice griego), “Gratia plena” (del texto latino).

Llegó el Angel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Lc 1,28

Cuando usamos este título lo que queremos decir es que la Virgen María fue concebida sin el pecado original. Los motivos o razones por los que estamos seguros de esta gran verdad son los siguientes:

Razón teológica

Jesucristo, el Salvador prometido (Gen 2,15; Is 11,2), por necesidad tendría que venir a nosotros mediante un acto purísimo, libre de todo defecto o pecado (Fil 2,6-7), para que esto fuera así tendría que nacer en una mujer totalmente pura desde el punto de vista sobrenatural y moral.

Entonces eso nos trae por consecuencia la otra necesidad: Su madre tendría que nacer también inmaculada como El, y conservarse inmaculada en todos y cada momento de su vida.

Digamos entonces que Dios, como muestra de su honor y poder nos trajo a la virgen María engendrada y nacida totalmente libre de defecto, que significa libre del menor vestigio del pecado original, que es lo único que podría mancharla. Esto fue posible por los Méritos de Jesucristo.

Pongamos un ejemplo para explicarlo mas sencillamente: Cuando a una persona la meten a la cárcel, puede ir después el abogado y pagando una fianza o cantidad de dinero logra sacarlo de allí. La persona estuvo dentro y tal vez hizo algo malo para merecer eso, sin embargo, gracias a la fianza logro salir. Pero también puede darse el caso de que otra persona vaya a ser llevada a la cárcel y el abogado pague antes la fianza y logre que esta persona NO entre y no pise nunca la cárcel.

Algo similar a este segundo caso pasó con la Santísima Virgen María que normalmente igual que todos los seres humanos merecería nacer con el pecado original, pero por los MERITOS de Jesucristo al ser ella escogida para ser su madre y haberlo aceptado, Gracias a los meritos de Jesús -como la fianza- ella fue liberada por Dios para que el Hijo de Dios que es perfecto y santo naciera de una mujer que hubiera sido concebida sin la mancha del Pecado Original.

Razón bíblica

Lo anterior nos sirve para profundizar el texto bíblico de Lc.1,28. La palabra griega empleada por el códice es Kexapimosven-Kejaritomene = Agraciadísima. A su vez esta palabra al parecer viene de alguna palabra hebrea como “Kedesh”= piadoso, o “santo” en alguno de sus superlativos.

La seguridad de una forma de superlativo lo testifica el texto de la Vulgata que es otro de los códices a considerar, y en su lugar correspondiente dice: “Gratia plena” que traducido literalmente dice “Plenitud de gracia”, o en el Ave María en español que dice: ”Llena eres de gracia” (Perfección sobrenatural en grado tal que ningún ser humano puede tenerla excepto Jesucristo que es Hombre-Dios). Lo que la Biblia y sus autores nos quisieron decir con esa palabra es algo tremendo.

María no es solamente la mujer de gracia, sino LA PLENAMENTE LLENA DE GRACIA. Por lo tanto, María tenía que haber nacido sin la mancha del pecado original.

El texto griego lo traducimos de manera popular con la expresión “La Santísima Virgen María”, o, “Nuestra Santísima Madre La Virgen María”. Por lo tanto si ella era la “Santísima” tenía que haber nacido sin ninguna mancha de pecado.

Más aún, el Evangelio de Lucas desde el capítulo uno versículo uno hasta hasta el verso 38 está elaborado con el género literario llamado “Midrash agádico” con elementos ideológicos del Antiguo Testamento que definen su sentido preciso.

Por ejemplo en Jueces 6,12 que dice: “Y el ángel de Yahvé se le apareció y le dijo: “Shalóm lac, gibor hehayil” (Texto hebreo que significa: ”Super-valientísimo”. Y el personaje mencionado, llamándose Gedeón, el ángel (enviado por Dios [v.11] le llama “valiente en grado máximo”. Así en Lc,1,28 el ángel enviado por Dios le llamó a María así: “Poseedora de gracias en grado sumo”, tanto en cantidad como en calidad; y una de ellas fue el nacer inmaculada.

Esto ilumina Gn 3,15 donde la enemistad entre la serpiente y la mujer significa una lucha, esto es: El Maligno que es “suma de maldad” luchando contra “suma de santidad” que es María, madre del Salvador.

Razón eclesial

Nuestra fe no esta basada solamente en lo que está escrito en la Biblia, sino también en la Iglesia que es el pilar y columna de la Verdad(1 Tim 3,15). Por eso Jesús no mando escribir ni el escribió nada. En el orden la Iglesia es antes que la Biblia. Por este motivo veamos aquí la voz de la autoridad de la Iglesia Católica sobre este tema: La gracia es distribuida en la medida de la dignidad y del ministerio de la persona.

El 8 de Diciembre de 1854, el Papa Pío IX definió como dogma la “Inmaculada Concepción de María” en su Bula “Inefabilis Deus”. Contenido en la edición Denzinger bajo el canon 1641.

Agradezcamos a Dios el maravilloso regalo de enviarnos a su Hijo Jesucristo por medio de la Inmaculada concepción de María.

Escrito por Martín Zavala A.P

 
 
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