Biblia
Este
gran libro es el único libro que no se puede leer sin el corazón. La Virgen
lloró en Medjugorje cuando habló de la Biblia. Y es que dijo que nosotros hemos
escogido mal, porque no hemos escogido la Biblia. Leemos montañas de periódicos
y de revistas, nos pasamos horas enteras frente al televisor. Con ello escogemos
nuestras propias palabras, las palabras humanas, demasiadas palabras y nos
olvidamos y hacemos a un lado la Palabra de Dios. Debemos, entonces, redescubrir
la Biblia, comenzar a vivirla y escuchar atentamente lo que nos revela. No
olvidemos lo que la Palabra Divina hizo en el corazón y en la vida de la
Santísima Virgen. Y como Ella, ante la Palabra de Dios también nosotros debemos
decir nuestro “fiat”, nuestro ‘sí’ al Señor. La Palabra de Dios es siempre
actual, tiene siempre el mismo poder y ese poder, esa fuerza, está esperando
nuestro ‘ sí’. No importa que leamos un solo pasaje de la Biblia, pero hagámoslo
diariamente. ¿ Dónde está tu Biblia? ¿Dónde está Cristo en tu hogar? La Biblia
tiene que estar con tu familia, porque es la luz de tu familia, la luz del mundo.
Y después de leer la Biblia, bésenla. Besen la Biblia porque aman a Jesús,
porque ha sido la voz de Jesús que acaban de escuchar. Es Jesús quien nos ha
hablado y por eso lo besamos.
Pues bien, ya tienes en tus manos las 5 piedritas: oración con el corazón, ayuno, penitencia, Eucaristía y Biblia. ¿Qué vas a hacer con ellas?