Las Apariciones y Visiones de Medjugorje
Desde el 24 de Junio de 1981 hasta el día de hoy, seis videntes en Medjugorje, Ivanka Ivankovic-Elez, Mirjana Dragijevic-Soldo, Vicka Ivankovic, Marija Pavlovic-Lunetti, Ivan Dragicevic y Jacov Colo, afirman unánimemente que Nuestra Señora se les aparece. Ellos aún la ven diariamente, excepto Ivanka y Mirjana, quienes todavía la ven una vez al año, Ivanka en el aniversario de las apariciones y Mirjana en su cumpleaños. Ya desde el principio de las apariciones, se intentó de diversas maneras obtener la aprobación de la autenticidad de estas apariciones y visiones. Adicionalmente a la persistente afirmación de los videntes, se pretendió, de un modo más o menos científico y teológico, llegar a pruebas objetivas de la autenticidad de las apariciones. Incluso desde los primeros días, el régimen comunista de ese tiempo, el cual debido a motivos ideológicos y ateos se oponía a la notoriedad de las apariciones de Nuestra Señora, trató primero que nada a través de los médicos en Citluk y Mostar de probar el dicho de que las apariciones eran una trampa infantil común y el dicho de niños insanos. Cuando los médicos establecieron que los niños estaban completamente sanos, los comunistas integraron una comisión de doce médicos y siquiatras a quienes simplemente ordenaron declarar a los niños mentalmente enfermos. Resulta significativo que, a pesar de la presión, los miembros de la comisión no lo hicieron porque era obvio que los niños eran saludables.
Después
de eso, numerosas otras comisiones oficiales y no oficiales siguieron sucesivamente.
Trataron de llegar a la verdad de la aparición con mayor imparcialidad.
Una excepción fueron las dos comisiones constituidas por el Obispo local,
Pavao Zanic. El no pidió a dichas comisiones que estudiaran el fenómeno
Medjugorje, sino que confirmaran su propia opinión negativa que, tomando
en cuenta las propias apariciones, no tenía sustento en absoluto. A
fin de asegurar “el resultado” de la investigación, él
se nombró a sí mismo presidente de la comisión y dispuso
que [los miembros] pensaran y hablaran lo que él mismo, sin base alguna
en la verdad, pensaba y hablaba. Las demás comisiones, a diferencia
del Obispo Zanic y las instancias creadas por él, examinaron a los videntes
y los hechos de Medjugorje, echando mano de expertos. Puesto que la Congregación
para la Doctrina de la Fe, encabezada por el Cardenal Joseph Ratzinger, rechazó los “resultados” de
las comisiones del Obispo Zanic como incompetentes e infundados, ésta
ordenó a la Conferencia Episcopal Yugoslava establecer su propia comisión
para hacerse cargo con más seriedad de las apariciones de Medjugorje.
Aún cuando esa comisión no investigó más seriamente
estas apariciones, no obstante, se comportó de manera más responsable
hacia ellas. Al menos, no afirmó que las apariciones no son auténticas
sino que encontró una solución salomónica y declaró que
aún no había arribado a pruebas reales de la sobrenaturalidad
de las apariciones. Dicha positura fue también aceptada por la Conferencia
Episcopal Yugoslava. Debido a la convicción cada vez más generalizada
de que las apariciones son auténticas y, especialmente, a causa de los
excepcionales dones espirituales al mundo entero relacionados con las apariciones,
se sintió no obstante compelida a aceptar a Medjugorje como santuario
y asumir un mayor cuidado del correcto desarrollo de la devoción y la
adecuada provisión de las necesidades espirituales de los peregrinos
de Medjugorje.
Las apariciones de Medjugorje fueron examinadas con la mayor competencia y pericia por parte de la comisión científico teológica ítalo/francesa “en base a los sucesos extraordinarios que están teniendo lugar en Medjugorje.” En su investigación, la asamblea de diecisiete renombrados científicos, médicos, siquiatras y teólogos llegó a 12 conclusiones el 14 de Enero de 1986 en Paina, cerca de Milán.
Hasta ahora, se trata de la investigación más concienzuda y completa del fenómeno Medjugorje y, por esta misma razón, es lo más positivo que hasta ahora se ha dicho acerca de él a nivel científico teológico. Adicionalmente, un trabajo muy serio para examinar a los videntes fue también realizado por un equipo francés de expertos encabezados por el Sr. Henrio Joyeux. Utilizando el equipo y maquinaria más modernos, él examinó las reacciones internas de los videntes antes, durante y después de las apariciones así como su sincronización ocular, auditiva, cardiaca y cerebral. Los resultados de dicha comisión fueron muy significativos. Mostraron que el objeto de observación es externo a los videntes y que permite excluir cualquier manipulación del exterior y cualquier acuerdo mutuo entre los videntes Los resultados de los encefalogramas individuales y de las demás reacciones han sido reunidos y elaborados en un libro especial (H. Joyeux - R. Laurentin, Etudes médicales et scientifiques sur les apparitions de Medjugorje, Paris 1986).
Los resultados de la comisión arriba mencionada, han confirmado las conclusiones de la comisión internacional y, por su parte, prueban que las apariciones son un fenómeno que sobrepasa la ciencia moderna y que todo apunta hacia otro nivel.
Por lo que se refiere al examen científico de las apariciones de Medjugorje,
es importante recordar que, en la historia de las apariciones, ninguna de ellas
ha sido jamás estudiada científicamente tan amplia y minuciosamente
como las de Medjugorje. Cuando se comparan los estudios de Lourdes y de Fátima
con los de Medjugorje, se nota que casi no existe similitud entre ellas. Tampoco
los demás videntes fueron tan minuciosamente examinados; esto no era
posible con tal certidumbre y éxito a causa del nivel inferior de la
ciencia y la falta de aparatos técnicos en aquellos tiempos. Es aún
más significativo recordar que en Lourdes fue una sola vidente, Bernardita
Soubirús, tres en Fátima y seis en Medjugorje. La manipulación
es mucho más fácil con un solo vidente que con varios. De igual
modo, una confirmación de grupo es más valiosa que una individual.
De Bernardita se dijo que era de salud delicada sicológica y físicamente.
En cuanto a los videntes de Medjugorje, se ha establecido una salud adecuada.
Si a esto agregamos las cualidades morales positivas y la uniformidad de los
testimonios, no se encuentran dudas significativas de que las apariciones,
de las cuales los videntes dan testimonio, sean verdaderamente sobrenaturales
y dignas de fe. También el contenido de los mensajes de Medjugorje lo
confirma. Además de los cinco mensajes principales, en los cuales concuerdan
los videntes, a través de Marija Pavlovic, la Virgen da mensajes especiales
para el mundo entero. Si bien son numerosos, en ninguno de ellos ha podido
encontrarse que sea contrario a la doctrina cristiana y a la Fe. Por el contrario,
junto con los mensajes principales, integran un verdadero tesoro de teología
práctica y manuable, a un nivel que hoy en día no obtendrían
ni siquiera el 80% de los sacerdotes. Todo esto tiene mayor significado cuando
se piensa que la vidente Marija, al igual que el resto de los videntes, es
una creyente absolutamente promedio que no ha podido frecuentar regularmente
el catecismo y mucho menos adquirir una educación teológica práctica.
Las acusaciones falsas del Obispo y de algunos otros opositores de Medjugorje,
según las cuales los frailes escriben los mensajes, habla en favor de
su excepcional contenido. Contribuyen igualmente a confirmar su carácter
extraordinario.
lgunos otros opositores de Medjugorje, según las cuales los frailes
escriben los mensajes, habla en favor de su excepcional contenido. Contribuyen
igualmente a confirmar su carácter extraordinario.