Entrevista: Mons. Gerard Anton Zerdin,
Obispo Franciscano en Perú
Mario Knezovic: Padre Obispo, felicitaciones por su designación
como Obispo! Le deseamos el auxilio y la fuerza del Espíritu Santo para
la realización de su servicio pastoral como obispo.
Mons. Gerard Anton ZERDIN: Gracias por sus buenos
deseos y su hermosa bienvenida. Tuvimos la ocasión de venir acá
y lo hicimos para orar y conocer Medjugorje.
P. Mario Knezovic: Ud. es franciscano y proviene originalmente de Croacia.
Díganos cómo es que ahora sirve en Perú.
Mons. Gerard Anton ZERDIN: El anterior Obispo se enteró
de que había vocaciones en Croacia y vino a buscarlas. Sucedió
que nos conocimos y que mi provincial me permitió ir. Es así como
varios de nosotros, en nuestro último año de teología,
viajamos a Perú, donde terminamos nuestros estudios y fuimos enviados
de misión.
P. Mario Knezovic: Qué ha encontrado en Perú? Tenía
alguna idea sobre Perú, sobre los fieles y la vida en ese país?
Mons. Gerard Anton ZERDIN: Creo que tenía alguna idea. Queríamos
prepararnos en Zagreb, pero el obispo dijo que sería mejor para nosotros
prepararnos en el lugar. Dijo que no habría problemas para adaptarnos
al idioma y a las costumbres, porque todos éramos jóvenes. Fue
bastante difícil, pero, gracias a Dios, hemos logrado algo.
P. Mario Knezovic: Sería tan amable de hablarnos de la Iglesia
en Perú?
Mons. Gerard Anton ZERDIN: Perú ha sido un país católico
durante 500 años. Pienso que 85% o 95% son católicos, pero los
que realmente asisten a la Iglesia representan quizá un 10%. Somos una
vicaría apostólica, una diócesis misionera que se extiende
a más de 80,000 km2. Puede comparar esto con Croacia que tiene 65,000
km2. La mitad de mi diócesis está desarrollada, el resto son ríos
y selvas donde habitan tribus indígenas. Se trata de una verdadera región
misionera. En otros lugares, tenemos la labor parroquial acostumbrada, aunque
un poco más difícil, porque tenemos muy pocos sacerdotes: unos
20 en 17 parroquias. Nos hace falta la energía de los jóvenes!
P. Mario Knezovic: Ud. ha trabajado con los indígenas. Cómo
acogen ellos a los misioneros y nuestra fe, cuáles son sus necesidades
y anhelos?
Mons. Gerard Anton ZERDIN: Hasta hace algún tiempo, los misioneros
los visitaban una vez cada par de años y pasaban unos días con
ellos. Desde hace ya 6 años, nadie ha ido a visitarlos y yo he comenzado
a hacerlo de nuevo. No fue fácil, especialmente no al principio, porque
"una golondrina no hace verano". Recientemente, he contado con auxiliares
laicos y es mucho más fácil acercarse a esta gente, para evangelizarla,
para instruirla, para ayudarla a nivel social, humano y cultural. La palabra
evangelización tiene muchas otras conotaciones aparte de la religiosa,
que significa acercarnos a Dios y conformar nuestras vidas al Evangelio.
P. Mario Knezovic: La designación como obispo fue una sorpresa
para Ud.? La noticia fue recibida muy positivamente aquí: un franciscano
como Obispo!
Mons. Gerard Anton ZERDIN: Me sorprendió, porque yo trabajaba
en una parroquia remota, sin muchos contactos y generalmente eligen como obispo
a alguien que es más cercano a los lugares centrales, alguien que sabe
cómo funciona. Nosotros somos sacerdotes ordinarios, párrocos,
misioneros. Fui alentado a aceptar esta designación, especialmente por
nuestro Superior Provincial Franciscano de Perú. El me dijo: "Si
no lo aceptas, alguien de lejos tendrá que venir y es mejor para tu pueblo,
para los indígenas, que su obispo los entienda y conozca su idioma."
Yo dije sí y acepté este servicio, como si fuera el párroco
de una región más grande.