Entrevista con el Padre Roman Gruter
“Nunca me sentí tan intensamente como Sacerdote,
como en el Confesionario de Medjugorje”

Por el Padre Mario Knezovic (Traducción) - De la Página del Centro de Información de Medjugorje

24.05.2003 - El Padre Roman Gruter, un sacerdote Suizo, es párroco en Kriens, diócesis de Basel. Fue ordenado en 1991, a la edad de 36 años, después de siete años de trabajar en la Iglesia como teólogo laico. Desde hace muchos años es el director espiritual de la asociación “Gebetsaktion Medjugorje Schweiz”. Desde 1998, hace una peregrinación anual a Medjugorje, trayendo un grupo grande de peregrinos. El da su testimonio acerca de la gracia que es Medjugorje para su vida sacerdotal y la vida de los fieles.

El Padre Mario Knezovic lo entrevistó para Radio “Mir” Medjugorje.

P. Mario Knezovic: P. Gruter, ¿sería tan amable de decirnos algo acerca de su persona?
P. Roman Gruter: Me llamo Roman Gruter, soy párroco de una parroquia numerosa cde 7,000 miembros en Kriens, Suiza, diócesis de Basel. Conocí Medjugorje en 1998 por casualidad. Un conductor de bus que contrajo matrimonio en mi iglesia, me habló muy entusiasmado acerca de su conversión en Medjugorje. Yo me quedé fascinado y en 1998 decidí venir y ver.

¿Cual fue su primera experiencia de Medjugorje?
P. Roman Gruter: Cuando llegué, estaba frío; no había nada especial. Lo que me impresionó fueron las confesiones. El primer día, se me convidó a oir confesiones, porque habían muy pocos sacerdotes que hablaran alemán. Después de la Misa en Alemán, me senté en el confesionario y permanecí allí por siete horas! Estas siete horas en el confesionario fueron para mi algo muy especial y único que yo estaba sorprendido. Yo vi muchísimas conversiones, gente que cambió su vida, abandonándose a Dios. Estaba profundamente impresionado que dije: “este es un lugar extraordinario!” Yo estaba profundamente tocado y permanecí impresionado durante toda la semana, no externamente sino internamente; estas conversiones, estos cambios todo lo que pasaba en la gente... Yo dije: “aquí el cielo y la tierra se encuentran; de otra manera esto no sería posible!”

Usted vive en Suiza. ¿Cómo ve su país desde la perspectiva de Medjugorje como un lugar de conversión y de práctica de los sacramentos?
P. Roman Gruter: En Suiza, muy pocas personas se confiesan. Hace 30 años, tenemos lo que se llama celebraciones penitenciales – desde entonces - la confesión personal casi no existe. Esto pasó en mi parroquia; la gente no se acercaba al confesionario. Cuando en 1998 regresé de Medjugorje, yo le prometí a Nuestra Señora que –en mi iglesia – yo iba a organizar la adoración al Santísimo una vez a la semana y celebrar una Misa especial los Primeros Viernes, llamando a la confesión. Desde entonces, más y más gente llegan para una confesión personal.

¿Cómo responde los fieles a estos llamados?
P. Roman Gruter: Su reacción es muy positiva. Aunque no todos vienen casi todos sienten que es importante para ellos y para la Iglesia. Para mi, como sacerdote, esto también fue una experiencia profunda: ver como la gente encuentra de nuevo un camino para su conversión personal y la confesión.

Usted edita una revista en su país. ¿Puede decirnos más acerca de esto?
P. Roman Gruter:
La asociación “Gebetsaktion Medjugorje Schweiz” se fundó en1985 y sigue creciendo, actualmente tenemos 10.000 direcciones a las cuales enviamos la revista mensualmente. La asociación organiza regularmente tardes de oración. Recientemente tuvimos una reunión larga con nuestro obispo Kurt Koch. Para nosotros este evento fue muy especial, sentimos el apoyo de nuestro obispo y que su actitud fue positiva con respecto a nuestras actividades.

¿Su obispo dijo algo acerca de Mejugorje?, ¿tiene la intención de venir aquí?
P. Roman Gruter: El obispo es reservado en cuanto a Medjugorje, él se somete a la posición de la Iglesia, no quiere adelantarse. Por mis encuentros personales con él, se que es muy abierto y benevolente en cuanto Medjugorje. Durante la tarde de oración con el, habló acerca de la confesión, la confesión personal, que es el gran sentido de Medjugorje y la de él personal. Expresó su gozo al ver que la confesión personal está volviendo.

En Mejugorje, Nuestra Señora se ha estado apareciendo por 22 años. ¿Cómo ve usted las apariciones de ella, cree que Nuestra Señora está presente en Medjugorje de una manera especial?
P. Roman Gruter: Yo personalmente estoy completamente convencido. Si no estuviera convencido, no fuera el director espiritual de esta asociación, no difundiera los mensajes. de la Virgen. Estoy convencido porque los mensajes son tan simples y tan claros y es precisamente esto es lo que la gente necesita hoy, es como una pedagogía del cielo. El cielo nos enseña el camino de regreso a la fuente, a la renovación. Estos mensajes realmente pueden tocar el corazón de las personas y esto es lo que necesitamos en nuestros tiempos.

Usted mencionó los mensajes. Ud. los lee, los conoce y los publica en su revista. ¿Cual piensa que es el mensaje más importante? ¿ Cuál es el mensaje para la Iglesia, para nuestros tiempos?
P. Roman Gruter:
Para mi, lo esencial de los mensajes es que tocan el corazón. La fe llega a ser de nuevo algo que toca el corazón y no sólo el entendimiento. Podemos encontrar a Dios dentro de nosotros de nuevo, nos abrimos a la presencia de Dios en nuestro corazón y en el mundo. Desde 1998, vengo cada año a Medjugorje con un gran número de peregrinos de Suiza. Lo que he experimentado aquí con ellos, no lo he experimentado en ninguna parte. Casi todos ellos se confiesan personalmente, casi todos tienen una profunda experiencia personal, la cual –para la mayoría- tiene un impacto en sus vidas; ya que cambia sus vidas y sus ambientes personales y profesionales.

En Medjugorje, todos los peregrinos tienen sus intenciones, sus planes su apertura a Dios. De acuerdo a usted. ¿Qué sería lo más importante de procurar de Dios a través de María, aquí en Medjugorje?
P. Roman Gruter: He notado que muchas gente que viene a Medjugorje busca sanación del cuerpo, del alma y del espíritu. Esto es similar en todos los lugares de peregrinación, pero aquí es especialmente fuerte. La gente busca ser transformada, renovada, sanada en el sentido más profundo de la palabra; esto es muy importante para la gente. Creo que deberíamos de animarlos y ayudarlos en este proceso, y necesitamos darle guía espiritual y ayudarles en este camino.

Oimos que la Iglesia está en crisis – hay menos y menos vocaciones.. Por el otro lado, muchos sacerdotes vienen a Medjugorje. ¿Pudiéramos decir que ellos se van de Medjugorje muy entusiasmados, testificando con más fuerza en favor de la Iglesia?
P. Roman Gruter: Después de mi primera visita a Medjugorje, yo le dije a mi obispo que nunca me había sentido tan intensamente como sacerdote, como en el confesionario de Medjugorje. Un sacerdote puede sentir el poder de su vocación cuando experimenta qué tangible puede ser la gracia y el poder de los sacramentos, cuando ve cómo tantas personas necesitan de ellos, que los sacramentos realmente transforman a la gente, que a través de los sacramentos- ellos pueden real y verdaderamente encontrar a Dios profundamente.

 
 
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