Los frutos de Medjugorje se dejan sentir en Panamá
En
el número 117-1999, del Boletín de Prensa
publicado por el Centro de Información de la Parroquia
de Medjugorje se publicó la noticia de
que el Arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño
Delgado visitó ese lugar. He aquí un extracto
de la conversación que Monseñor Dimas
sostuvo con el Padre Slavko Barbaric, ofm.,
quien hasta antes de su muerte estuvo a cargo
del programa espiritual de la Parroquia de Medjugorje.
S.B.: Díganos en forma resumida algo acerca de su persona. J.D.: Yo soy Arzobispo de Panamá, América Central. También soy presidente de la Conferencia Episcopal. El idioma oficial es el español. La ciudad de Panamá tiene alrededor de un millón de habitantes, es interesante saber que ésta ha sido la primera diócesis fundada en toda América, y ahora hay 8 diócesis. Yo soy el obispo núm. 47 desde que esta diócesis existe. El estado de nuestra Iglesia es bueno. Tenemos aún bastantes vocaciones, y lo que es particularmente importante es que tenemos muchos movimientos laicos y laicos activos que introducen un verdadero espíritu en las actividades de la Iglesia. Tenemos razones para estar esperanzados.
S.B.: ¿Qué puede decir acerca de su visita a Medjugorje? J.D.: He venido por primera vez a Medjugorje. Conmigo
han venido veinte peregrinos. Estos días he visto y experimentado
una gran devoción y fervor en la oración. Eso
se percibe en todos los grupos de peregrinos. La disposición
de ánimo para orar es admirable. El espíritu de fe
que aquí se siente en la oración, estimula la renovación
de la fe en los corazones de los que vienen a este lugar.
S.B.: ¿Son visibles los frutos de Medjugorje en Panamá?
J.D.: Ciertamente, gracias a Dios. Tenemos una comunidad
parroquial que dirige el P. Francisco Verar. El viene a
menudo a Medjugorje y la iglesia de su parroquia fue
construida completamente igual a la de aquí en Medjugorje.
Francisco fundó también una comunidad que se llama:
Hermanas de María, la Reina de la Paz. Cada tarde llevan
a cabo el mismo programa que el de Medjugorje. Son
muy activas.
S.B.: ¿Ha sido esa comunidad reconocida por la Iglesia? J.D.: Sí, yo reconocí esa comunidad a nivel episcopal, cuando me di cuenta de lo que hacen y cómo viven, de que su tarea principal es orar por la paz y cuando sentí su espiritualidad.
La comunidad existe desde hace varios años. Tienen buenas experiencias. Llamé al párroco, que los conoce bien y cuando el me confirmó todo, exactamente el día 25 de junio de 1998, reconocí la comunidad. Precisamente ese es el día del aniversario de la aparición. Yo estoy completamente consciente de que es un fruto de Medjugorje.