Cuarto Domingo – Los Ángeles y los Pastores
Meditemos en el misterio de María, la Virgen que dará a luz un hijo. Leamos diariamente un trozo del Evangelio — la Anunciación, el viaje a Belén, el nacimiento de nuestro Salvador... Pidámosle a Dios que podamos hacer vida Su palabra para que Jesús pueda venir a nacer en nuestro corazón. Que todas las celebraciones en las que participemos sean una prolongación de nuestra preparación espiritual.