LAS CUATRO VELAS

Cuatro velas se quemaban lentamente.
El ambiente estaba tan silencioso que se podía oír el diálogo que mantenían.
La primera dijo:
-¡YO SOY LA PAZ!
Sin embargo las personas no consiguen mantenerme. Creo que me voy a apagar.
Y disminuyendo su fuego rápidamente, se apagó completamente.
Dijo la segunda:
-¡YO SOY LA FE!
Lamentablemente soy superflua. Las personas no quieren saber de mí. No tiene sentido permanecer encendida.
Cuando terminó de hablar, una brisa pasó suavemente sobre ella y se apagó.
Rápida y triste la tercera vela se manifestó:
-¡YO SOY EL AMOR!
No tengo fuerzas para seguir encendida. Las personas me dejan a un lado y no comprenden la importancia de esto. Se olvidan hasta de aquellos que están muy cerca y los aman.
Y sin esperar más se apagó.
De repente…
Entró un niño y vio las tres velas apagadas.
-¿Qué es esto? Ustedes deben estar encendidas hasta el final.
Al decir esto comenzó a llorar.
Entonces la cuarta vela habló:
-No tengas miedo, mientras yo tenga fuego podremos encender las demás velas…
-¡YO SOY LA ESPERANZA!
Con los ojos brillantes agarró la vela que estaba encendida…
Y encendió las demás.
¡Que la esperanza nunca se apague dentro de nosotros!
… y que cada uno de nosotros sepamos ser la herramienta que ese niño necesita para mantener la esperanza, la fe, la paz y el amor.
Tomado de El Cristiano – Diciembre 2010l