Lectio Divina
Escuchar la palabra de Dios en las Escrituras

La Lectio Divina es uno de los grandes tesoros de la tradición cristiana de oración. Significa Lectura Divina, leer el libro cuya inspiración creemos que es divina. La fuente de esta oración tradicional es un método hebreo de estudiar las Escrituras que se llamaba haggadah. Haggadah era una interpretación interactiva de las Escrituras al usar libremente el texto para explorar su significado interior. Era parte de la práctica de devoción de los judíos en los tiempos de Jesús.

Escuchar la Palabra de Dios EN LAS ESCRITURAS

Escuchar la palabra de Dios en las Escrituras (Lectio Divina) es una manera tradicional de cultivar la amistad con Cristo. Es una manera de escuchar los textos de las Escrituras como si estuviéramos en conversación con Cristo y Él nos estuviera sugiriendo los temas de conversación. El encuentro diario con Cristo y la reflexión sobre su palabra lleva más allá de un mero conocimiento a una actitud de amistad, confianza y amor. La conversación se simplifica y da lugar a la comunión. Gregorio Magno (Siglo VI) al resumir la tradición contemplativa cristiana la expresó como “el descanso en Dios”. Esto era el significado clásico de la Oración Contemplativa en la tradición cristiana en los primeros dieciséis siglos.

El Método de la Lectio Divina

La Lectio Divina es la manera más tradicional de cultivar la amistad con Cristo. Es una manera de escuchar los textos de las Escrituras como si estuviéramos en conversación con Cristo y Él sugiriera los temas de la conversación. Es escuchar con “el oído” del corazón. El encuentro diario con Cristo y la reflexión sobre su Palabra lleva más allá de un mero conocimiento a una actitud de amistad, confianza y amor. La Lectio Divina nos lleva a la comunión, o como Gregorio Magno (Siglo VI), al resumir la tradición cristiana contemplativa dice, “al descanso en Dios.”

Crecer en la Relación

Crecer en la relación con Dios es un proceso, como en cualquier otra relación. Necesitamos comenzar por escuchar y entrar en diálogo con la palabra de Dios. A medida que el diálogo se desarrolla descubriremos diferentes maneras de estar en relación; diferentes momentos de estar con Dios.

Hay momentos de escuchar al otro y reflexionar sobre el significado de sus palabras. Hay momentos para responder y dialogar y momentos para estar con el otro sin necesidad de hablar.

Una relación con Dios se compone de muchos momentos. Estos momentos pueden darse en cualquier orden.

Comienza por transitar por cada momento, tomando tanto tiempo como sea necesario. No hay patrones que haya que seguir. Escucha con el oído de tu corazón y deja que el diálogo con Dios se desarrolle en su tiempo y con su ritmo, y deja que el Espíritu Santo te guíe. Necesitamos confiar en que Dios está deseoso de estar con nosotros y de compartir con nosotros la paz interior y la libertad que deseamos.

Llegar a Ser una Palabra de Dios

 
 
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