El Ave María

El Ave María es una de las oraciones más antiguas de la Iglesia. Esta oración comienza con las palabras del ángel a María, manifestándole acerca del nacimiento venidero de Jesús, como fuera extraído del Evangelio de Lucas. La segunda parte es una petición de antaño. La oración data del tiempo en que la veneración a María estaba creciendo y toca varios de los temas de la teología mariana. Esta oración eleva a María como Madre de Dios, implica la creencia de que María fue concebida sin mancha de pecado original, y le pide su intercesión por los pecadores, ahora y a lo largo de nuestras vidas:

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre todas las mujeres, y bandito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. El Ave María es una oración versátil utilizada durante e1 Rosario, como penitencia y como prologo o conclusión de otras oraciones. La repetición de una oración ayuda en la meditación y al mismo tiempo alienta al penitente a apartar las preocupaciones diarias de la mente y a concentrarse en su relación con Dios. El Ave María recuerda a los seres humanos acerca de su iniquidad y de que deberían vivir una vida más similar a la de María, que es un modelo de fe y sin pecado.

(Tomado del Boletín de la Iglesia de San Luis)

 
 
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