Oración al Espíritu Santo - por el Padre Slavko

Oh Espíritu Santo, oro a ti con María que me ha invitado a invocarte
y te pido que vengas a mí y derrames sobre mí todos tus dones.

Derrama sobre mí el don de la sabiduría, para que en todo momento,
en cualquier cosa que haga, piense, sienta o decida
esté siempre dispuesto a actuar bajo tu luz.

Oh Espíritu de consejo, desciende sobre mí,
para que por medio del conocimiento y palabras de amor,
sea siempre capaz de ayudar a todos aquellos que piden mi consejo.
Que cada palabra mía sea luz para otros.

Espíritu de Jesús, concédeme el don de tu fortaleza
para que pueda soportar toda prueba y haga siempre la voluntad
del Padre, ¡especialmente en los momentos difíciles!
Espíritu de fortaleza sosténme en mis horas de fragilidad.

Oh Espíritu de vida, desarrolla en mí la vida divina
que ya me fue dada por ti en el seno de mi madre y en mi bautismo.
Fuego divino, inflama mi corazón con el fuego del amor, para que
desaparezcan de él el hielo del pecado y la oscuridad.

Espíritu de sanación, cura en mí todo lo que está herido y haz crecer
lo que aún no ha crecido. Desciende sobre mí con toda tu fuerza,
para que siempre esté dispuesto a dar gracias, aún por las cosas
pequeñas. Ilumíname, oh Espíritu Santo, para que aprenda a
agradecer las cruces y las dificultades.

Oh Espíritu de la verdad, ilumíname con tu verdad, para que viva
en todo momento la verdad del amor, de la paz y de la justicia.
Ayúdame para que mi vida diaria, mis hechos y mis palabras
proclamen la luz de la Palabra Divina en toda su plenitud.

Espíritu Santo guía a nuestro Papa, a nuestros obispos, sacerdotes
y a todos aquellos que proclaman la palabra de Dios.

Espíritu de oración, enséñanos a orar. Purifica nuestros corazones
para que nuestra oración sea siempre escuchada y para que siempre
encontremos tiempo para hacer oración. Espíritu Santo ora en mí y
hazme exclamar: "¡Abba, Padre!.
Concédeme la gracia de orar con el corazón.

Espíritu Santo aparta en mi toda carga, para que mi corazón pueda
ser como una flor que crece y se desarrolla produciendo fruto abundante.

María que el Espíritu Santo comience y prosiga en mi interior la tarea que
inició en ti, para que a través de su acción amorosa el Verbo Divino crezca
en mí.

¡Oh Espíritu Santo, por medio de María yo te escojo en este día como
amo de todo mi ser. Lleno de confianza y de esperanza en tu amor infinito,
que se manifestó de manera admirable en la Virgen María, hoy me decido por ti
y por tus dones.

Renuncio a cualquier espíritu del mal y a su acción y te acepto
a ti, Espíritu de paz, de amor y de orden. Te consagro todas mis facultades y
deseo actuar siempre al amparo de tu luz. Te entrego todos los derechos sobre
mi vida. ¡Protégeme y guíame hacia el Padre! Oro a ti con María,
en nombre de Jesucristo. Amén.

 
 
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