¡Danos Padre, lo que nos conviene!

Dios escucha el corazón, no las palabras,
ni toma en cuenta las veces que se repita una oración
y mucho menos las copias que se distribuyan.
Tu debes orar pidiéndole a Dios se cumplan en ti sus planes.

Encomendemos humildemente y con fe a Dios nuestras necesidades.

Dios Padre

¡Danos Padre, lo que nos conviene!

Puedes pedir la intersección de la Santísima Virgen Maria y de algún Santo de tu devoción,
pero con la misma actitud de confianza y entrega a la voluntad del Señor.

Oración

Quiero que mi Corazón este lleno de la confianza con que oro el Centurión Romano en favor de su criado, de la confianza con la que oraron las hermanas de Lázaro, los leprosos, los ciegos, las paralíticos que se acercaban a TI porque, sabían que tus oídos y TU CORAZON estaban siempre abiertos para oír y remediar sus males. Sin embargo dejo en tus manos mi petición, sabiendo que TU ves las cosas mejor que yo y que, si no me concedes esta gracia que te pido, me darás en cambio algo que necesita mi alma.

Cualquiera que fuera Tu decisión nunca dejare de amarte, adorarte y servirte ¡Oh buen Jesús! Acepta este acto mío de adoración y sumisión a lo que decrete tu Corazón misericordioso. Amen.

 
 
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