Promesas incumplidas: Las consecuencias de la legalización del aborto en EEUU
La sentencia que emitió el Tribunal Supremo de EEUU en 1973, conocida como Roe vs. Wade, impuso el “derecho” al aborto en todos los estados. Muchas organizaciones colaboraron para que se lograra ese fallo del Tribunal. Entre ellas estuvieron la Organización Nacional de Mujeres (NOW, por sus siglas en inglés) y la Liga Nacional de Acción para los Derechos del Aborto (NARAL, por sus siglas en inglés). Sus miembros se ocuparon de que los llamados “derechos reproductivos” fuesen aceptados. Para lograrlo, convencieron a los legisladores y a la población en general que el aborto obtendría beneficios para las mujeres y la sociedad. Hoy en día, después de 30 años, la realidad es que la legalización del aborto no ha cumplido las promesas que sostenían aquellos que lo propusieron.

Promesa: El acceso legal al aborto es fundamental para la liberación de las mujeres; para que sean libres de la dominación y opresión masculinas, a las mujeres se les debe dar el control completo de su fertilidad.
Realidad: No hay liberación cuando el 64% de las mujeres que han abortado reportan que fueron presionadas por otras personas 1. No existe libertad de la opresión masculina, cuando el 40% de las mujeres que han abortado declaran que los motivos que las llevaron a terminar con su embarazo fueron problemas relacionales y de maltrato 2.
La violencia contra las mujeres por parte de sus compañeros íntimos, se ha elevado a proporciones epidémicas. El año 2001, la revista de medicina Journal of the American Medical Association (“La Revista de la Asociación Médica de EEUU”), reportó que probablemente un número mayor de mujeres embarazadas murió como víctimas del homicidio que por otra causa 3. Asimismo, debería advertirse que las mujeres que han abortado tienen doble probabilidad de morir por homicidio que las mujeres que dan a luz 4. Todos los estados y muchas organizaciones caritativas han asignado millones de dólares, para proporcionar servicios y refugios a las mujeres maltratadas. Sin embargo, los fondos son lamentablemente inadecuados para el siempre creciente número de mujeres que requieren asistencia cada año. Las solicitudes de ayuda de emergencia en los refugios de EEUU aumentaron un promedio de 13% el año 2003 5.
Promesa: La libertad para abortar un “niño no deseado” terminará con el maltrato infantil, fortalecerá las familias, eliminará la ilegitimidad y reducirá el número de crímenes.
Realidad: El aborto, el máximo abuso infantil, ha causado la muerte de 47 millones de niños no nacidos desde 1973. EEUU tiene la tasa más alta de abortos entre los países desarrollados de occidente. En 1996, el Departamento de Salud y Servicios Humanos reportó que, desde 1980, el maltrato físico infantil había aumentado un 84%, y el abuso sexual 350% 6. Según el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), de las 27 naciones más prósperas del mundo, EEUU ocupa el primer puesto en lo que se refiere al número de niños que mueren por violencia y negligencia 7.
La tasa de matrimonios ha disminuido en un 50% desde 1970, y, en la actualidad, EEUU tiene el porcentaje más bajo entre las naciones occidentales de niños que crecen con sus dos padres biológicos 8. El aumento de los crímenes violentos en los pasados 30 años es paralelo al aumento de las familias sin padre. Las familias desintegradas y violentas constituyen el principal factor en el surgimiento de un criminal violento. Por cada 10% de aumento de niños nacidos fuera del matrimonio, el crimen violento de carácter grave aumenta en un 17% 9.
Promesa: La legalización del aborto mejorará la salud reproductiva de la mujer.
Realidad: Las tasas más elevadas de suicidios, del abuso de sustancias, de los ingresos a las unidades o centros de atención psiquiátrica, de infertilidad y de cáncer de mama en las mujeres que han abortado indican lo contrario. Las mujeres que abortan tienen una probabilidad seis veces mayor de cometer suicidio que las mujeres que han llevado su embarazo a término con el nacimiento de un bebé 10.
Un estudio que se realizó en California arrojó que las mujeres que han abortado tienen un 63% de mayor probabilidad de buscar ayuda profesional para su salud mental, dentro de los primeros nueve meses después del nacimiento de un embarazo posterior, que las mujeres que dan a luz. Durante los cuatro años que duró el estudio, las solicitudes de tratamiento psicológico por parte de las mujeres que abortaron continuaron siendo significativamente mayores 11.
Las mujeres que abortaron el hijo de su primer embarazo tuvieron cinco veces mayor probabilidad de reportar abuso posterior de sustancias, que las mujeres que dieron a luz a sus bebés. También tuvieron una probabilidad cuatro veces mayor de reportar abuso de sustancias, que las mujeres que sufrieron una pérdida natural (pérdida involuntaria, embarazo ectópico o parto de un feto muerto) en su primer embarazo 12.
Promesa: El aborto legal garantizará abortos “seguros” -¡No más carniceros de “callejones traseros”!
Realidad: Bernard Nathanson, MD, ex abortista y precursor de la lucha para legalizar el aborto, confesó haber fabricado el número de muertes maternas por aborto ilegal. Antes del descubrimiento de la Penicilina y las sulfas en los años 40, muchas mujeres murieron a causa de las infecciones que sobrevinieron a causa del aborto; sin embargo, en las dos décadas anteriores a la sentencia Roe v. Wade, las tasas de muertes maternas por abortos ilegales disminuyeron continuamente y se reportaron pocas muertes. El Dr. Nathanson asegura a sus lectores que las muertes por causa de un aborto, no obstante ilegal, habrían ocurrido con mayor probabilidad en una sala de emergencias, donde es obligatorio reportarlas. En 1972 se reportaron 41 muertes -el año anterior a la legalización del aborto 13.
En la actualidad, una búsqueda (en inglés) en la Internet que utilice los términos “aborto y negligencia médica” recoge docenas de horrorosos informes en los diarios sobre mujeres que han sido asesinadas, lesionadas gravemente o abusadas sexualmente por los aborteros. Exactamente lo mismo ocurre en los centros de abortos que han sido cerrados o que están bajo investigación, debido a prácticas insalubres, empleados sin licencia que realizan labores del campo de la salud, y fraude. Además, 24 de los 50 estados de EEUU no cuentan con leyes que regulen los centros de abortos legales o no hacen cumplir las leyes vigentes 14.
Conclusión
La legalización del aborto marcó un rompimiento definitivo con el orden moral que había prevalecido durante los 200 años de historia de la nación. No puede negarse que existe una demostrable relación de causa y efecto entre el aborto legal y la consiguiente y continua desintegración del orden social en EEUU.
1 VM Rue et al., “Induced Abortion and Traumatic Stress: A Preliminary Comparison of American and Russian Women” Medical Science Monitor, 10(10): SR5-16, 2004. │ 2 SS Glander et al., “The Prevalence of Domestic Violence Among Women Seeking Abortion” Obstetrical and Gynecological Review, 1998:91(6):1002-06. │ 3 I. Horon, I. D. Cheng, (2001) “Enhanced Surveillance for Pregnancy-Associated Murders in Maryland”, 1993-1998 The Journal of the American Medical Association, 285, No. 11. │ 4 Elizabeth M. Shadigian, MD, Samuel T. Bauer, MD, “Pregnancy Associated Death: A Qualitative Systematic Review of Homicide and Suicide”, Obstetrical & Gynecological Survey, Vol 60(3), marzo, 2005, 183-190. │ 5 Texto completo de “The Declaration on Human Rights in 2003”, http://english.people.com.cn/20430/eng20040301_136190.shtml. Información consultada el 18 de noviembre del 2006. Ver “Full Text of Human Rights Record of the United States in 2005”, http://english.people.com.cn/20603/09/eng20060309_249259.html. │ 6 US Department of Health and Human Services, septiembre, 1996, “The Third National Incidence Study of Child Abuse and Neglect”. │ 7 p://english.people.com.cn./20430/ eng20040301_36190.shtml. Información consultada el 18 de noviembre del 2006. │ 8 Sharon Jayson, “Divorce Declining, but so is Marriage”, 18 de noviembre del 2005, en www.usatoday.com/news/national/2005-07-18-cohabit-divorce_x.htm, información consultada el 28 de octubre del 2006. │ 9 Patrick F. Fagan, “The Real Root Causes of Violent Crime: The Breakdown of Marriage, Family and Community”, 17 de marzo, 1995, http://www.heritage.org/research/crime/BG1026.cfm, información consultada el 26 de octubre del 2006. │ 10 Elliot Institute. “Research and Key Facts: Abortion’s Harm to Women”, www.voteyesforlife.com/docs/ResearchBooklet.pdf, información consultada el 26 de octubre del 2006. │ 11 PK Coleman et al, “State Funded Abortions vs. Deliveries: A Comparison of Mental Health Claims Over Five Years”, Am. J. of Orthopsychiatry, 2002, Vol. 72, No. 1, 141-152. │ 12 DC Reardon, PG Ney, “Abortion and Subsequent Substance Abuse”, Am J Drug Alcohol Abuse, 26(1) Feb., 2000, 61-75. │ 13 Berrnard Nathanson MD, Aborting America, Toronto: Life Cycle Books, 1979, p. 193. │ 14 The American Feminist, vol. 9 no. 103, Invierno 2002-2003, p.5. 1 VM Rue et al., “Induced Abortion and Traumatic Stress: A Preliminary Comparison of American and Russian Women” Medical Science Monitor, 10(10): SR5-16, 2004. │ 2 SS Glander et al., “The Prevalence of Domestic Violence Among Women Seeking Abortion” Obstetrical and Gynecological Review, 1998:91(6):1002-06. │ 3 I. Horon, I. D. Cheng, (2001) “Enhanced Surveillance for Pregnancy-Associated Murders in Maryland”, 1993-1998 The Journal of the American Medical Association, 285, No. 11. │ 4 Elizabeth M. Shadigian, MD, Samuel T. Bauer, MD, “Pregnancy Associated Death: A Qualitative Systematic Review of Homicide and Suicide”, Obstetrical & Gynecological Survey, Vol 60(3), marzo, 2005, 183-190. │ 5 Texto completo de “The Declaration on Human Rights in 2003”, http://english.people.com.cn/20430/eng20040301_136190.shtml. Información consultada el 18 de noviembre del 2006. Ver “Full Text of Human Rights Record of the United States in 2005”, http://english.people.com.cn/20603/09/eng20060309_249259.html. │ 6 US Department of Health and Human Services, septiembre, 1996, “The Third National Incidence Study of Child Abuse and Neglect”. │ 7 p://english.people.com.cn./20430/ eng20040301_36190.shtml. Información consultada el 18 de noviembre del 2006. │ 8 Sharon Jayson, “Divorce Declining, but so is Marriage”, 18 de noviembre del 2005, en www.usatoday.com/news/national/2005-07-18-cohabit-divorce_x.htm, información consultada el 28 de octubre del 2006. │ 9 Patrick F. Fagan, “The Real Root Causes of Violent Crime: The Breakdown of Marriage, Family and Community”, 17 de marzo, 1995, http://www.heritage.org/research/crime/BG1026.cfm, información consultada el 26 de octubre del 2006. │ 10 Elliot Institute. “Research and Key Facts: Abortion’s Harm to Women”, www.voteyesforlife.com/docs/ResearchBooklet.pdf, información consultada el 26 de octubre del 2006. │ 11 PK Coleman et al, “State Funded Abortions vs. Deliveries: A Comparison of Mental Health Claims Over Five Years”, Am. J. of Orthopsychiatry, 2002, Vol. 72, No. 1, 141-152. │ 12 DC Reardon, PG Ney, “Abortion and Subsequent Substance Abuse”, Am J Drug Alcohol Abuse, 26(1) Feb., 2000, 61-75. │ 13 Berrnard Nathanson MD, Aborting America, Toronto: Life Cycle Books, 1979, p. 193. │ 14 The American Feminist, vol. 9 no. 103, Invierno 2002-2003, p.5.