Piedad con los que sufren

Cada vez me convenzo del sufrimiento que llevan tantos hombres como mujeres por culpa del aborto y lo llevan en silencio. Si, así es, en silencio porque es sumamente difícil confesar algo tan terrible que es doloroso y vergonzoso a la vez. Y de algo estoy segura: que Dios NO quiere que llevemos ese dolor dentro, El quiere sanarnos, El nos ofrece su infinito amor y perdón.

Es importante instruirse en el tema de sanción, que hacer, que decirle a alguien que algún día nos cuente su dolor. Claro, que lo primero que se debe de aconsejar es que hable con un sacerdote y busque la maravillosa reconciliación con nuestro Padre Celestial pero después que…, que le decimos?

El aborto no solo mata a una criatura por nacer, sino que marca profundamente a quienes de alguna manera han estado involucrados y también a familiares que lamentan el haber perdido un sobrinito, primito, etc. una gran amiga sufre aun cuando tuvo que acompañar a su madre a un abortuario en cuba siendo una muchachita, ella le suplicaba que no abortara a su hermanito/a, y ahora, que han pasado tantos años, aun lleva grabado en su corazón ese sufrimiento. Y otros abortos sucedieron, ella cuenta con 8 hermanitos/as en el cielo!!!

Nuestro enemigo no quiere que tengamos una acercamiento a Jesus, quiere que continuemos siento devorados por la impotencia de sabernos débiles. Es a través del arrepentimiento donde sentimos la sed de perdón y Nuestro Salvador saciara todo tipo de sed que nuestra alma tenga.

Como ha quedado demostrado tras los trágicos sucesos del pasado 11 de Septiembre, la perdida de vidas humanas inocentes siempre es algo traumático. Nuestra nación permanece aturdida ante la muerte de mas de 6,000 personas por un solo acto terrorista.

Pensemos ahora en los millones de niños por nacer cuyas vidas inocentes han sido extinguidas por el aborto legal, asesinados diariamente en las tranquilas esquinas a través de América. ¿Habrá alguien que llore sus muertes?

Algunos lo hacen. Irónicamente, son las mismas madres que decidieron abortar o los padres que no tuvieron ningún derecho legal para detener la matanza de sus niños. Su sufrimiento es mayor porque no se les permite llorar abiertamente. Después de todo, la sociedad les ha dicho que solo era una pequeña masa de tejido, no un bebe.

Pero el hecho de que el aborto sea legal no disminuye su naturaleza violenta o traumática. Tampoco los juegos de palabras pueden engañar la conciencia o el corazón humano.

 
 
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