Las personas Discapacitadas se sienten como “Si Viajaran en el Titanic”

Texto tomado del Testimonio ante el Subcomité sobre la Constitución del Comité Judiciario de la Cámara de Representantes de Estados Unidos; 29 de abril de 1996

Diane Coleman, JD, MBA - Directora Ejecutiva del Centro de Progreso para la Vida Independiente
Carol J. Gill, PhD - Presidenta, Instituto de Chicago para la Investigación sobre la Incapacidad
Ambas mujeres son minusvalidad

La mayoría de los proponentes del suicidios asistido por un médico dirían que ningún representante de la comunidad de los discapacitados debería formar parte del actual panel. Dirían que el asunto del suicidio asistido por un médico se relaciona con las personas desahuciadas, no con los discapacitados.

De manera similar también se ha descartado la preocupación de las personas discapacitadas como irrelevante en el contexto del retiro de los tratamientos para mantener la vida o “eutanasia pasiva” Verdaderamente, tribunal tras tribunal ha declarado que las personas discapacitadas son esencialmente iguales que los están desahuciados Esto ha sucedido en tribunales de apelaciones con numerosos casos sobre personas tetrapléjicas hasta ocurrió en el caso de una mujer que padecía de parálisis cerebral

A esas personas se les concedió el así llamado “derecho a morir” sin que se les ofreciera apoyo adecuado para seguir viviendo Los discapacitados nos comenzamos a sentir como si viajáramos en el Titanic.

A los discapacitados no se les proporciona protección adecuada en los tribunales o las organizaciones para minusválidos. Los tribunales constantemente han excusado a los padres que han matado a sus hijos minusválidos. Una mujer de Wisconsin no fue condenada tras haber admitido que mató de hambre a su hijo que padecía parálisis cerebral. Dijo que lo había hecho en respuesta a presiones familiares y a un programa televisivo sobre eutanasia. Una mujer de la costa oeste del país recientemente mató a su hija adolescente con daño cerebral y que no podía hablar. El juez opinó que su acción era comprensible, que se puede esperar que otros padres reaccionen de la misma manera. La condenó a hacer servicio a la comunidad...

Las personas discapacitadas y las que sufren enfermedades crónicas incurables han tenido una larga historia de persecución y genocidio A finales del siglo pasado, la Ley sobre los Repulsivos, de Chicago, ordenaba a las personas con impedimentos visibles a esconderse de la vista pública Más recientemente, ha aumentado el crimen por odio hacia los discapacitados, internacionalmente Los individuos y grupos que han iniciado esta campaña en pro del suicidio asistido sin duda tienen la intención de incluir a los discapacitados uno vez que las leyes se hayan suavizado en relación con los desahuciados Según Jack Kevorkian, “la eliminación voluntaria individual de vidas enfermas mortalmente y lisiadas, cuando se consideran en la colectividad, sólo pueden mejorar la preservación de la salud y el bienestar públicos”. Los tribunales no ha prevenido a este hombre en sus intentos de “mejorar” a la sociedad eliminando a las personas discapacitadas que se desesperan ante la opresión aplastante de la sociedad.

Los estudios persistentemente indican que la “calidad de vida” la determinan el apoyo social y la participación significativa de la persona en su medio ambiente y no el grado de invalidez. La mayoría de las personan discapacitadas dicen que son las falsas ideas del público sobre la invalidez las que los preocupan, y no sus propias limitaciones físicas

Los especialistas en rehabilitación informan que cada vez más los tetrapléjicos y las personas con invalidez significativa están muriendo sin necesidad porque los médicos de emergencia opinan que la calidad de esas vidas es muy baja y, por lo tanto, no le aplican tratamientos intensivos. A las personas inválidas que necesitan respiradores artificiales a menudo no se les ofrece esa opción. A los que ya hacen uso de los respiradores el personal médico les sugiere que consideren órdenes de “no reavivar” y del retiro de los mecanismos de apoyo a la vida. Muchas personas discapacitadas se sienten amedrentadas que la atención médica administrada merme aún más sus opciones ya limitadas en cuanto a tratamientos que prolongan la vida.. El intento de Oregón de racionar la atención de la salud basándose en decisiones sobre la “calidad de vida” (decisiones tomadas por personas no discapacitadas) demuestran cuán rápido se pueden arreglar las barajas en contra de las personas con condiciones que resultan costosas. Cuando la muerte asistida es una solución fácil se pierden los incentivos para desarrollar servicios de apoyo que mejoren la vida de los “incurables”.

Tenemos derecho a igual protección bajo la ley de acuerdo con la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Las leyes que protegen nuestras vidas han sido a menudo la única barrera entre nosotros y la aniquilación

Con base en casi todos los fallos de los tribunales así como en la práctica observada en nuestra cultura, es falsa la aseveración de que las personas discapacitadas no se encuentran amenazadas por el suicidio asistido por los médicos. El hecho de que sus defensores siguen descartando y echando a un lado los aportes de la comunidad de discapacitados sobre este asunto nos lleva a pensar de que nuestra muerte antes de tiempo es aceptable en última instancia en interés del “bien mayor”.
Sólo podemos pedir a este Congreso y las personas buenas de nuestra nación que resistan el que se nos señale, que resistan esta forma de discriminación. Somos los proverbiales “canarios en la mina de carbón”, los barómetros de nuestro sistema de valores. Si se nos declara desechables, ¿quiénes serán las próximas víctimas?

 
 
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