Mensaje de la Virgen Maria por medio de Mirjana
y reflexion del P. Francisco Verar
2 de Junio de 2009, Medjugorie, Bosnia Herzegovina
“Queridos hijos, mi amor busca, el amor total e incondicional de ustedes que no los dejará idénticos sino que los cambiará y les enseñará la confianza en Mi Hijo. Hijos míos, con mi amor yo los salvo y los hago verdaderos testimonios de la bondad de Mi Hijo. Por lo tanto, hijos míos, no tengan miedo de testimoniar el amor del Nombre de Mi Hijo. ¡Les agradezco!”
Mientras la Virgen se marchaba Mirjana vio una cruz y al centro de la cruz un corazón con una corona de espinas alrededor de Él. La Virgen no estaba triste.
El mensaje de este 2 de junio, día de oración por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones, es una invitación a la celebración del 28º Aniversario de la primera aparición de la Virgen en Medjugorie. Recordemos que el próximo 25 de junio celebraremos 28 años de este gran don y la Virgen quiere que nosotros celebremos con Ella este gran acontecimiento.
La Virgen dice: “Queridos hijos, mi amor busca el amor total e incondicional de ustedes que no los dejará idénticos sino que los cambiará y les enseñará la confianza en Mi Hijo.” Esta frase resume todos los mensajes de la Virgen, todo lo que Ella ha estado diciendo a lo largo de estos 28 años y lo que espera de nosotros: su proyecto de amor. Lo que María espera de sus hijos es que amen y que amen en plenitud e incondicionalmente. Y esta tarea le ha llevado a Ella 28 años. Todo discípulo de María, que ha ido a Medjugorie, que escucha sus mensajes, que los sigue de cerca… debe preguntarse si ha crecido en el amor. Por su puesto que es importante rezar el rosario cada día, como también asistir a Misa, Confesarse cada mes, ayunar dos veces por semana a pan y agua… pero mucho más importante es amar. No debemos olvidar esto. Tengamos presente que el pasaporte para la eternidad es el amor. María está con nosotros para enseñarnos amar en plenitud y amar incondicionalmente. Todas las obras de piedad deben ser encaminadas a eso, al amor. No rezar el rosario por cumplir, no ayunar por cumplir, no asistir a Misa por cumplir, sino para crecer en el amor y hacerlo todo por amor. El amor es la regla de oro. El amor resume el evangelio y toda la Biblia. Recordemos que todo está en función del amor. Yo lo escribió san Pablo… “Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe” (1 Cor 13, 1).
Recién comenzaron la apariciones de la Virgen dijo una vez, “ Yo soy la Maestra del amor y he venido a la tierra para enseñarles a amar” Y ahora después de 28 años nos lo vuelve a recordar. No debemos preguntarnos “—¿cuándo comenzarán a realizarse los “secretos” que la Virgen ha confiado a los videntes?” o preguntarnos —“¿hasta cuándo durarán las apariciones diarias, cuando el Vaticano reconocerá Medjugorie? Debemos preguntarnos más bien: —“¿He crecido en el amor? ¿Estoy dispuesto a amar en plenitud e incondicionalmente a mi cónyuge, a mis hijos, a mis padres, a mi prójimo, sin exclusión de nadie? Para María eso es lo importante. Y nos dice además que cuando uno se decide por la Vida del Amor, el ser cambia, ya uno no puede ser igual. Porque el amor transforma. Uno nunca debe esperar tener la capacidad de amar para amar. Uno no debe esperar que al amor llegue mágicamente al corazón para luego perdonar, hacer las paces, servir, ser cortes, amable… La Virgen nos dice que las cosas son diferentes. La Virgen nos dice que es cada quien que debe decidirse por el amor y cuando se decide por el amor entonces su vida cambiará; y no al revés. No debo primero cambiar para poder amar, debo amar incondicionalmente y entonces cambiaré. La decisión de amar va primero y el fruto del amor es la transformación del corazón.
El tiempo que precede la preparación a la primera aparición debe ser un tiempo marcado por el amor. Todo nuestro esfuerzo, nuestras oraciones y ayunos deben ser encaminados a ello. Muchos no saben lo que es el verdadero amor porque lo circunscriben a una relación de pareja, y desde luego que también sobre eso hay que empeñarse. Sin embargo, el llamado de la Virgen, que es el llamando de Jesús en el evangelio, va más allá. Todo hombre tiene la capacidad de amar más que lo que puede amar a su familia, a sus hijos a su conyugue. La vida del cristiano es siempre una vida de amor. Y en el mensaje también la Virgen nos dice que quien ama en plenitud e incondicionalmente, recobra la confianza en Jesús. Luego para tener fe en Jesús el camino es el amor. De donde se deduce que los ateos, los agnósticos no tienen confianza en Jesús, no creen en Dios, sencillamente porque tienen problemas con el amor. Recordemos que Dios es amor y quien ama ha conocido a Dios porque Él es amor. Los ateos, los agnósticos... en el fondo no tienen problema con Dios sino con el amor.
La Virgen en el mensaje también dice: “Hijos míos, con mi amor yo los salvo y los hago verdaderos testimonios de la bondad de Mi Hijo”. Esta parte del mensaje también es importante. La Virgen nos recuerda que está preocupada por la salvación de cada uno de sus hijos. La Virgen quiere que todos, absolutamente, se salven, que descubran el camino de la salvación por el amor y es por el amor como podemos dar testimonio de su Hijo. Dos cosas matiza la Virgen en el mensaje: la urgencia de la salvación del alma por medio del amor y la urgencia de ser testimonio, ante los demás, a través del amor.
Por último la Virgen nos dice: “Por lo tanto, hijos míos, no tengan miedo de testimoniar el amor del Nombre de Mi Hijo. ¡Les agradezco!” La última parte del mensaje también es clave. Quizá la más importante, porque la gran barrera para que en muchas almas se viva el amor en plenitud e incondicionalmente es el miedo y la Virgen una vez más nos dice: “echen de una vez para siempre el miedo para que puedan amar en libertad, quien confía en Dios no tiene nada por qué temer” Ningún hombre debe tener miedo al amor, si conocemos el evangelio debiera ocurrir lo contrario: se debería tener miedo a no amar ya que por eso seremos juzgados. El amor es la asignatura del examen final ante el Trono de Dios. Esto será lo que nos pregunte: ¿Cuánto amaste y cuánto dejaste de amar? Y por supuesto para poder amar al estilo de Dios hay que tener la mirada siempre fija en la Cruz, en la Sangre que Cristo derramó por nuestros pecados.
Para terminar, debemos también considerar la visión que hoy tuvo Mirjana: La cruz luminosa con un corazón al centro cercado de espinas. La cruz es el signo del amor, del amor por excelencia, del amor pleno e incondicional. Al centro está representado el Sagrado Corazón de Jesús, cuya solemnidad se celebra este año el 19 de junio, día de la Jornada por la Santificación de los Sacerdotes y día de la apertura del año especial dedicado a los Sacerdotes. Es obvio que la Virgen se une a ambos acontecimientos sin decirlo con palabras. El sacerdote como ministro, es el mayor signo del amor incondicional y pleno. La corona de espinas representa la indiferencia de las almas al amor de Cristo y cuanto sufren María y Jesús por esta indiferencia. Recordemos que la visión de Mirjana en el mes de junio está relacionada con la visión del Sagrado Corazón de Jesús rodeado de espinas a Santa Margarita María de Alacoque. Entonces, con nuestras oraciones y sacrificios de este mes, hagamos reparación por la indiferencia de tantas almas al amor de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.